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  Carlos MARX- El Capital La Mercancía por mechi Palaveccino


Se nos presenta como valor de uso y como valor de cambio
La mercancía como valor de uso. Es un objeto apto para satisfacer necesidades y es producto del trabajo humano.
La actividad del hombre cambia la forma de las materias naturales para servirse de ellas (madera-mesa) la mesa sigue siendo madera.
Al convertirse en mercancía los objetos se convierten en físicamente metafísicos
El carácter místico de la mercancia no brota de su valor de uso, tampoco del contenido de sus determinaciones de valor., el carácter misterioso de la forma mercancía estriba en que proyecta ante los hombres el carácter social del trabajo de estos, como si fuese un carácter material de los propios productos de su trabajo, un don material de estos objetos, como si la relación social que media entre los productores y el trabajo , y el trabajo colectivo de la soc. fuese una relación social establecida entre los mismos objetos, al margen de sus productores.

El fetichismo de la mercancía consiste en que los productos semejan seres dotados de vida propia, de existencia independiente y relacionados entre si y con los hombres, y responde al carácter social genuino y peculiar del trabajo productor de mercancías.
Si los objetos útiles adoptan forma de mercancías es porque son productos de trabajos privados independientes los unos de los otros, el conjunto de estos trabajos privados forma el trabajo colectivo de la sociedad. Los productores entran en contacto social al cambiar entre si los productos de su trabajo, por lo tanto es en este intercambio que resalta el carácter social de su trabajo privado.
Los trabajos privados solo funcionan como eslabones del trabajo colectivo de la sociedad por medio de las relaciones que el cambio establece entre los productos del trabajo y a través de ello entre los productores .Ante los productores, las relaciones que el cambio establece entre los productos del trabajo y a través de ello entre los productores.

Ante los productores, las relaciones sociales que se establecen aparecen como relaciones materiales entre personas y relaciones sociales entre cosas.
En el acto de cambio los productores del trabajo cobran materialidad de valor socialmente igual e independiente de su múltiple y diversa materialidad física de objetos útiles.
El carácter de valor de los objetos se acusa en el momento de ser producidos.

Los trabajos privados asumen un doble carácter social, como trabajos útiles concretos, para satisfacer determinada necesidad social, para encajar en la división social del trabajo.
Solo satisfacerán las necesidades de sus productores si son susceptibles de ser cambiados por otros trabajos privados útiles.
Para encontrar la igualdad de diferentes trabajos hay que hacer abstracción de su desigualdad real, reducirlo al carácter común, ver el desgaste de la fuerza humana de trabajo (trabajo humano abstracto)
Los hombres no relacionan entre si el producto de su trabajo como valores, sino equiparándolos entre si como modalidades de trabajo humano.

En la producción de mercancías
El carácter específicamente social de los trabajos privados independientes los unos de los otros, reside en lo que tienen de igual como modalidades que son del trabajo humano revistiendo formas del carácter de valor de los productos del trabajo, sigue siendo para los espíritus cautivos en las redes de producción de mercancías, algo perenne y definitivo.
Lo que interesa saber para quienes intercambian productos, es cuantos productos ajenos obtendrán por el suyo.
El carácter de valor de los productos del trabajo solo se consolida con magnitudes de valor que cambian constantemente.
Su propio movimiento social cobra a los ojos la forma de un movimiento de cosas bajo cuyo control están.
Hace falta que la producción de mercancías se desarrolle en plenitud para que de la propia experiencia nazca la conciencia científica de que los trabajos privados que se realizan independientemente los unos de los otros, aunque guarden entre si una relación de mutua dependencia, como eslabones individuales de la división social del trabajo, pueden reducirse a su grado de proporción social.
La determinación de la magnitud de valor por el tiempo de trabajo es el secreto que se esconde detrás de las oscilaciones aparentes de los valores relativos de las mercancías.
Las formas que convierten a los productos del trabajo en mercancías y presuponen la circulación de éstas poseen la firmeza de formas naturales de vida social antes que los hombres se expliquen el contenido de estas formas.
El análisis de los precios llevo a los hombres a investigar la determinación de la magnitud del valor y la expresión colectiva en dinero .
La forma dinero no refleja el carácter social del trabajo privado, sino la encubre, en eso se basa la economía burguesa, son formas aceptadas por la sociedad y expresan las condiciones de este régimen social de producción históricamente dado.
Todo el misticismo del mundo de las mercancías, todo el encanto y el misterio que los productos del trabajo basados en la producción de mercancías, se esfuman tan pronto los desplazamos a otras formas de producción.

En la Edad Media Europea el hombre independiente ha desaparecido, todo el mundo vive sojuzgado, siervos y señores de la gleba, vasallos y señores feudales, seglares y eclesiásticos.
La sujeción personal caracteriza las condiciones sociales de la producción natural como las relaciones de vida cimentadas en ella.
Los trabajos y los productos se incorporan al engranaje social como servicios y prestaciones .
Lo que constituye la forma social del trabajo es su forma natural, su carácter concreto y no como en el régimen de producción de mercancías, su carácter general.
El trabajo del vasallo se mide por el tiempo( el trabajo que invierte al servicio del señor).
Las relaciones sociales de las personas en sus trabajos se revelas como relaciones personales suyas, sin disfrazarse de relaciones sociales entre las cosas, entre los productos de su trabajo.
Para estudiar el trabajo directamente socializado analizaremos la industria rural y patriarcal de una familia campesina, que produce para sus propias necesidades y todos esos artículos producidos son productos de ese trabajo familiar, no revisten la forma de mercancías.
Las diversas formas que engendran esos productos son funciones sociales y se regulan dentro de la familia (diferencias de sexo, edad, estaciones del año, tiempo de trabajo).
El gasto de la fuerza individual de trabajo graduado por su duración en el tiempo reviste la forma de un trabajo determinado socialmente, la fuerza individual del trabajo actúa de por si como órgano de la fuerza colectiva de trabajo de la familia.
En una asociación de hombres libres que trabajan con medios colectivos de producción como una gran fuerza de trabajo social. El producto colectivo de esa asociación es un producto social, una parte de ese producto vuelve a prestar servicio bajo forma de medio de producción ( sigue siendo social) otra parte es consumida por los individuos asociados, bajo forma de medio de vida (debe ser distribuida) el carácter de esta distribución variará según el carácter especial del organismo social de producción y con arreglo al nivel histórico de los productores.

En el régimen de mercancías, la participación asignada a cada productor en los medios de vida depende de su tiempo de trabajo, el que representaría una doble función, su distribución de acuerdo a un plan social, servirá para regular la proporción adecuada entre diversas funciones del trabajo y las distintas necesidades.
El tiempo de trabajo y servirá para graduar la parte individual del productor en el trabajo colectivo y en la parte del producto colectivo destinado al consumo.
Las relaciones sociales de los hombres con su trabajo y los productos de su trabajo son claras y sencillas, tanto en la producción como en la distribución.
En una sociedad de productores de mercancías cuyo régimen social de producción consiste en comportarse respecto a sus productos como mercancías, es decir como valores, y en relacionar sus trabajos privados, revestidos de esa forma material, como modalidades del mismo trabajo humano.
La religión mas adecuada a esta forma es el cristianismo, como culto al hombre abstracto.
La forma del proceso social de vida o del proceso material de producción se despojará de su halo místico cuando ese proceso sea obra de hombres libremente socializados y puesta bajo su mando consciente y racional.
La economía política ha analizado el concepto de VALOR y su magnitud, descubriendo el contenido que se escondia bajo esta forma, pero sin ocuparse por averiguar por que el trabajo toma cuerpo en el valor , y por que la medida del trabajo según el tiempo de su duración se traduce en la magnitud de valor del producto del trabajo.
Estas fórmulas llevan estampado el estigma de fórmulas propias de un régimen de sociedad que es el proceso de producción el que manda sobre el hombre ( y no este sobre el proceso de producción) La conciencia burguesa de esta sociedad las considera como algo necesario por naturaleza , lógico y evidente como el propio trabajo productivo.
Valor de cambio no es más que una determinada manera social de expresar el trabajo invertido en un objeto y no puede contener material natural, como no puede contenerla la cotización cambiaria.
La mercancía es la forma mas general y rudimentaria de la producción burguesa, por eso su fetichismo es fácil de analizar.
Sistema monetario no veía en el oro y la plata manifestaciones de un régimen social de producción, sino objetos naturales dotados de virtudes soc.



ISSN 1853-5593
www.hechohistorico.com.ar

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Cree en Alá...
... pero ata tu camello...