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Se nos presenta como
valor de uso y como valor de cambio
La mercancía como valor de uso. Es un objeto
apto para satisfacer necesidades y es producto
del trabajo humano.
La actividad del hombre cambia la forma de las
materias naturales para servirse de ellas (madera-mesa)
la mesa sigue siendo madera.
Al convertirse en mercancía los objetos
se convierten en físicamente metafísicos
El carácter místico de la mercancia
no brota de su valor de uso, tampoco del contenido
de sus determinaciones de valor., el carácter
misterioso de la forma mercancía estriba
en que proyecta ante los hombres el carácter
social del trabajo de estos, como si fuese un
carácter material de los propios productos
de su trabajo, un don material de estos objetos,
como si la relación social que media entre
los productores y el trabajo , y el trabajo colectivo
de la soc. fuese una relación social establecida
entre los mismos objetos, al margen de sus productores.
El fetichismo de la mercancía
consiste en que los productos semejan seres dotados
de vida propia, de existencia independiente y
relacionados entre si y con los hombres, y responde
al carácter social genuino y peculiar del
trabajo productor de mercancías.
Si los objetos útiles adoptan forma de
mercancías es porque son productos de trabajos
privados independientes los unos de los otros,
el conjunto de estos trabajos privados forma el
trabajo colectivo de la sociedad. Los productores
entran en contacto social al cambiar entre si
los productos de su trabajo, por lo tanto es en
este intercambio que resalta el carácter
social de su trabajo privado.
Los trabajos privados solo funcionan como eslabones
del trabajo colectivo de la sociedad por medio
de las relaciones que el cambio establece entre
los productos del trabajo y a través de
ello entre los productores .Ante los productores,
las relaciones que el cambio establece entre los
productos del trabajo y a través de ello
entre los productores.
Ante los productores, las
relaciones sociales que se establecen aparecen
como relaciones materiales entre personas y relaciones
sociales entre cosas.
En el acto de cambio los productores del trabajo
cobran materialidad de valor socialmente igual
e independiente de su múltiple y diversa
materialidad física de objetos útiles.
El carácter de valor de los objetos se
acusa en el momento de ser producidos.
Los trabajos privados asumen
un doble carácter social, como trabajos
útiles concretos, para satisfacer determinada
necesidad social, para encajar en la división
social del trabajo.
Solo satisfacerán las necesidades de sus
productores si son susceptibles de ser cambiados
por otros trabajos privados útiles.
Para encontrar la igualdad de diferentes trabajos
hay que hacer abstracción de su desigualdad
real, reducirlo al carácter común,
ver el desgaste de la fuerza humana de trabajo
(trabajo humano abstracto)
Los hombres no relacionan entre si el producto
de su trabajo como valores, sino equiparándolos
entre si como modalidades de trabajo humano.
En la producción
de mercancías
El carácter específicamente social
de los trabajos privados independientes los unos
de los otros, reside en lo que tienen de igual
como modalidades que son del trabajo humano revistiendo
formas del carácter de valor de los productos
del trabajo, sigue siendo para los espíritus
cautivos en las redes de producción de
mercancías, algo perenne y definitivo.
Lo que interesa saber para quienes intercambian
productos, es cuantos productos ajenos obtendrán
por el suyo.
El carácter de valor de los productos del
trabajo solo se consolida con magnitudes de valor
que cambian constantemente.
Su propio movimiento social cobra a los ojos la
forma de un movimiento de cosas bajo cuyo control
están.
Hace falta que la producción de mercancías
se desarrolle en plenitud para que de la propia
experiencia nazca la conciencia científica
de que los trabajos privados que se realizan independientemente
los unos de los otros, aunque guarden entre si
una relación de mutua dependencia, como
eslabones individuales de la división social
del trabajo, pueden reducirse a su grado de proporción
social.
La determinación de la magnitud de valor
por el tiempo de trabajo es el secreto que se
esconde detrás de las oscilaciones aparentes
de los valores relativos de las mercancías.
Las formas que convierten a los productos del
trabajo en mercancías y presuponen la circulación
de éstas poseen la firmeza de formas naturales
de vida social antes que los hombres se expliquen
el contenido de estas formas.
El análisis de los precios llevo a los
hombres a investigar la determinación de
la magnitud del valor y la expresión colectiva
en dinero .
La forma dinero no refleja el carácter
social del trabajo privado, sino la encubre, en
eso se basa la economía burguesa, son formas
aceptadas por la sociedad y expresan las condiciones
de este régimen social de producción
históricamente dado.
Todo el misticismo del mundo de las mercancías,
todo el encanto y el misterio que los productos
del trabajo basados en la producción de
mercancías, se esfuman tan pronto los desplazamos
a otras formas de producción.
En la Edad Media Europea
el hombre independiente ha desaparecido, todo
el mundo vive sojuzgado, siervos y señores
de la gleba, vasallos y señores feudales,
seglares y eclesiásticos.
La sujeción personal caracteriza las condiciones
sociales de la producción natural como
las relaciones de vida cimentadas en ella.
Los trabajos y los productos se incorporan al
engranaje social como servicios y prestaciones
.
Lo que constituye la forma social del trabajo
es su forma natural, su carácter concreto
y no como en el régimen de producción
de mercancías, su carácter general.
El trabajo del vasallo se mide por el tiempo(
el trabajo que invierte al servicio del señor).
Las relaciones sociales de las personas en sus
trabajos se revelas como relaciones personales
suyas, sin disfrazarse de relaciones sociales
entre las cosas, entre los productos de su trabajo.
Para estudiar el trabajo directamente socializado
analizaremos la industria rural y patriarcal de
una familia campesina, que produce para sus propias
necesidades y todos esos artículos producidos
son productos de ese trabajo familiar, no revisten
la forma de mercancías.
Las diversas formas que engendran esos productos
son funciones sociales y se regulan dentro de
la familia (diferencias de sexo, edad, estaciones
del año, tiempo de trabajo).
El gasto de la fuerza individual de trabajo graduado
por su duración en el tiempo reviste la
forma de un trabajo determinado socialmente, la
fuerza individual del trabajo actúa de
por si como órgano de la fuerza colectiva
de trabajo de la familia.
En una asociación de hombres libres que
trabajan con medios colectivos de producción
como una gran fuerza de trabajo social. El producto
colectivo de esa asociación es un producto
social, una parte de ese producto vuelve a prestar
servicio bajo forma de medio de producción
( sigue siendo social) otra parte es consumida
por los individuos asociados, bajo forma de medio
de vida (debe ser distribuida) el carácter
de esta distribución variará según
el carácter especial del organismo social
de producción y con arreglo al nivel histórico
de los productores.
En el régimen
de mercancías, la participación
asignada a cada productor en los medios de vida
depende de su tiempo de trabajo, el que representaría
una doble función, su distribución
de acuerdo a un plan social, servirá para
regular la proporción adecuada entre diversas
funciones del trabajo y las distintas necesidades.
El tiempo de trabajo y servirá para graduar
la parte individual del productor en el trabajo
colectivo y en la parte del producto colectivo
destinado al consumo.
Las relaciones sociales de los hombres con su
trabajo y los productos de su trabajo son claras
y sencillas, tanto en la producción como
en la distribución.
En una sociedad de productores de mercancías
cuyo régimen social de producción
consiste en comportarse respecto a sus productos
como mercancías, es decir como valores,
y en relacionar sus trabajos privados, revestidos
de esa forma material, como modalidades del mismo
trabajo humano.
La religión mas adecuada a esta forma es
el cristianismo, como culto al hombre abstracto.
La forma del proceso social de vida o del proceso
material de producción se despojará
de su halo místico cuando ese proceso sea
obra de hombres libremente socializados y puesta
bajo su mando consciente y racional.
La economía política ha analizado
el concepto de VALOR y su magnitud, descubriendo
el contenido que se escondia bajo esta forma,
pero sin ocuparse por averiguar por que el trabajo
toma cuerpo en el valor , y por que la medida
del trabajo según el tiempo de su duración
se traduce en la magnitud de valor del producto
del trabajo.
Estas fórmulas llevan estampado el estigma
de fórmulas propias de un régimen
de sociedad que es el proceso de producción
el que manda sobre el hombre ( y no este sobre
el proceso de producción) La conciencia
burguesa de esta sociedad las considera como algo
necesario por naturaleza , lógico y evidente
como el propio trabajo productivo.
Valor de cambio no es más que una determinada
manera social de expresar el trabajo invertido
en un objeto y no puede contener material natural,
como no puede contenerla la cotización
cambiaria.
La mercancía es la forma mas general y
rudimentaria de la producción burguesa,
por eso su fetichismo es fácil de analizar.
Sistema monetario no veía en el oro y la
plata manifestaciones de un régimen social
de producción, sino objetos naturales dotados
de virtudes soc.
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