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Es
la máxima representación de la pintura rupestre en España.
La Cueva de Altamira, descubierta por Marcelino
Sanz de Sautuola en 1879, está ubicada en una
colina próxima a la villa de Santillana del Mar,
a tan solo dos kilómetros de distancia ( por la
CA-134 ). Su descubrimiento hace 120 años, suscitó
una fuerte polémica entre los arqueólogos por
la autenticidad de las mismas, ya que no creían
que los hombres prehistóricos fueran capaces de
realizar pinturas y reproducciones tan perfectas.

Bisonte
encogido. Una de las figuras más atractivas de
toda la pintura rupestre. El pintor encajó la
figura adaptando su anatomía a la misma, sin perder
por ello sus proporciones anatómicas. Este dibujo
rupestre mide 127 cm. desde el inicio del cuerno
hasta el arranque de la cola.
Actualmente, son las
cuevas más importantes y famosas del Paleolítico
a nivel mundial. La cueva de Altamira ha sido
declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
y es una de las joyas más importantes de Cantabria
y, probablemente de España, dado su reconocimiento
universal.
La
entrada había permanecido clausurada hasta su
descubrimiento gracias a un derrumbe natural producido
hace 13.000 años. Una vez dentro destaca por encima
de todo, la sala de polícromos. Se trata de la
estancia principal, que siempre sorprende a todo
el que la visita debido a su espectacularidad.
Tal es así, que muchas veces se hace mención a
esta sala denominándola la "capilla sixtina" del
arte cuaternario.
En
su techo se representan casi un centenar de animales
y signos, destacando los 21 bisontes en distintas
actitudes, acompañados de caballos, jabalíes,
y toros, efectuados con técnicas diversas ( grabado,
silueteado, pintado, raspado y efectos de sombreado)
que dan como resultado una composición de gran
movimiento y belleza, única en el arte paleolítico.
Su realización data de hace 14.000 años. La pintura
está hecha con ocre natural de color sangriento
y el contorno de las figuras con líneas negras
de carbón vegetal.

La Gran
Cierva, pintura sobre piedra de mayor tamaño de
las Cuevas de Altamira.
Son dignas de admirar
las posturas de los bisontes, encogidos, saltando
o en pie, pruebas latentes del magistral expresionismo paleolítico. Destaca también la "Gran
Cierva", la mayor figura pintada en la cueva,
con 2,25 metros de longitud.
La
utilización del relieve en el techo para expresar
mayor realismo es una característica del pintor
de la Cueva de Altamira. La cueva tiene un desarrollo
longitudinal de 270 metros y numerosos grabados
a lo largo de todo su recorrido
Por último, a la zona
más estrecha y baja de la cueva, a modo de corredor,
se le llama "la cola". Es aquí donde se concentran
una serie de signos negros, que se asemejan a
techos de madera o a trampas de caza.

Pinturas
de bisontes, combinaciones de rojo y ocre, colores
más utilizados en este tipo de pinturas sobre
piedra.
Las
visitas de las Cuevas de Altamira están restringidas
a 9.000 personas al año por motivos de conservación
de este maravilloso tesoro de la humanidad. No
obstante, su visita es posible realizando un solicitud
previa por escrito con bastante antelación.
Actualmente,
el arte prehistórico de los cinco continentes
asume fechas que se remontan hasta el 40.000 BP
y etapas jalonadas por el 20.000 y el 12.000,
y se complica aún más con los conjuntos de grabados
al aire libre de Foz Coa, en Portugal, o Siega
Verde, en Salamanca, trastocando fechas y cuadros
tipológicos de aspectos formales.

Pintura
sobre piedra de un bisonte, animal más representativo
de la pintura rupestre.
Localización
y descripción de la Cueva y su entorno
Santillana
del Mar
es una villa privilegiada por su importante patrimonio
monumental. Una impresionante colegiata románica
agrupa alrededor de ella las torres, casonas y
palacios de numerosas familias cuya nobleza pregonan
los escudos que lucen las fachadas. Se trata de
un conjunto artístico reconocido como tal desde
mediados del siglo pasado, lo que le ha valido
para garantizar, hasta el día de hoy, un óptimo
estado de conservación.

Vsita
general de Santillana del Mar, pueblo de Cantabria
donde se encuentran las Cuevas de Altamira. Este
pueblo cuenta con un precioso centro histórico
con todas sus casas y calles hechas de piedra.
Su
principal bien tiene sus raíces en la más antigua
presencia humana durante el paleolítico, ya que
junto a esta villa se localiza el primer hito
de la historia del arte: Altamira.
La
cueva de Altamira se encuentra en la parte
superior de una de las suaves elevaciones calcáreas
que rodean Santillana, formando un pequeño valle.
El subsuelo de este relieve está formado por estratos
paralelos, casi horizontales, de calcarenitas
de hasta un metro de espesor, entre los que se
intercalan, finos estratos de arcillas.
Su
forma actual es fruto de los hundimientos gravitatorios
propiciados por la intensa fracturación vertical
de los estratos, por lo que presenta techos planos
y secciones trapezoidales. Son formas inestables
que explican en buena parte los desplomes ocurridos
desde su descubrimiento. La inestabilidad estructural
se manifiesta también en las numerosas fisuras
y en las evidencias de hundimientos del suelo
que hay en la sala de la Hoya.

Mapa
de distribución por zonas de las Cuevas de Altamira.
En
Estecha Diseño S.L. realizamos este tipo
de pinturas rupestres así como cualquier otra
reproducción en piedra artificial como por ejemplo:
escudos, heráldicos, señalizaciones de calles,
caminos, poblaciones, viviendas y cualquier tipo
de señalización vial de piedra, reproducciones
artísticas como esculturas, pinturas, retratos
con relieve, de cualquier época o civilización
y todo tipo de piezas decorativas tanto para interiores
como para exteriores como columnas, relojes, barandillas,
elementos para el jardín,... En definitiva cualquier
elemento u objeto que se pueda hacer en piedra
artificial.
En
Estecha trabajamos de manera artesanal y nuestros
productos son elaborados a medida y en exclusiva
para nuestros clientes.
A
continuación mostramos algunos de los trabajos
que hemos realizado:

Piedra
con reproducción de pintura rupestre como las
encontradas en las Cuevas de Altamira. Piezas
pintadas a mano, réplicas exactas de las originales.

Pinturas
sobre piedra de la época del paleolítico. Dibujos
de animales y símbolos sobre piedra.
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