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En 1880 cuando asumió
por primera vez su presidencia Julio A. Roca,
lo primero que hizo el Estado fue asegurar la
paz y el orden Institucional. La "capital
federal" -ciudad de buenos aires- se transformó
en la capital de la Nación. El estado afirma
su poder sobre territorios controlados por indígenas,
se definió los límites del Estado
como la "Conquista del Desierto" en
1879 y en 1911 se completó la ocupación
de los territorios del Nordeste. Se consolidó
un fuerte centro de poder basado jurídicamente
en la Constitución Nacional sancionada
en 1853. Aunque estaban ideadas el sistema fiscal;
judicial y la administración del Estado,
su desarrollo era precario con escasos medios
para fomentar la Educación y la Inmigración.
A medida que sus recursos aumentaron fue expandiendo
sus instituciones y adquirió solidez antes
que la sociedad.
Para insertarse en la economía
mundial, los sucesivos gobiernos desde 1810, con
preponderancia en 1850 se alinearon comercialmente
con Gran Bretaña, hecha potencia, en la
cumbre económica por su desarrollo industrial.
Por la aparación en el mercado mundial
de Estados Unidos y Alemania, Gran Bretaña
decidió cuidar sus relaciones o compromisos
tomados conviertíéndolas ciertamente
en monopólicas.Esta relación se
varió desde la exportación de materia
prima de lanas para la producción textil
hasta el desarrollo de infraestructura "pública"
como vías ferroviarias y trenes, bancos
comercios y préstamos al estado. Además
los Británicos instalaron y desarrollaron
el sistema de Frigoríficos que permitía
exportar carne envasada.
Desde 1880 el país
recibió numerosas cantidades de inmigrantes
provenientes de toda europa, especialmente la
mayoría italianos, luego en menor proporción
españoles y franceses. El Estado fomentó
la inmigración con subsidios y propaganda.
El empresario rural buscó
el máximo posible de ganancias.En el Litoral,
donde escaseaba el ganado y la producción
podía trasladarse fácilmente por
los ríos, se inclinaron por la agricultura;
allí donde la tierra era barata, optaron
por la colonización, que la valorizaba,
pero cuando el valor aumentó prefirieron
el sistema de arrendamiento. En la provincia de
Buenos Aires perduró la gran propiedad
indivisa y la explotación del lanar, hasta
que la instalación de los frigoríficos
hizo rentable la explotación del vacuno
refinado con las razas inglesas y destinado a
la exportación. Entonces, las necesidades
de praderas artificiales estimularon la colonización
agrícola: las tierras se destinaron alternativamente
a cereales, forrajes y pastoreo, con lo que la
agricultura se asoció definitivamente con
la ganadería.
Esta combinación
resultaba la más adecuada para las condiciones
específicas de entonces. La calidad de
las praderas aseguraba altos rendimientos con
escasas inversiones; por otra parte, las condiciones
del mercado mundial, extremadamente cambiantes
e incontrolables desde este lejano sur, hacían
conveniente mantener la flexibilidad para elegir,
cada año, la opción más rentable.
Parecía más razonable mantener la
tierra unida para conservar todas las opciones
y encarar explotaciones más bien extensivas.
Luego los arrendatarios rurales que poseían
un capital limitado prefirieron alquilar extensiones
de tierra antes que adquirir una extensión
propia más pequeña. En 1880 la expansión
de la agricultura fue continua. Entre 1892 y 1913
se quintuplicó la exportación y
además se agregaron el trigo; el maíz;
el lino, la lana y la carne vacuna congelada y
enlatada. Apareció luego el crecimiento
del sector ganadero desplazando la producción
de lana hacia el sur.
En este período
el Estado modernizó los servicios de higiene
y transporte, construyendo plazas y avenidas.
Se construyeron edificios públicos y residencias.
El Sector Industrial creció asociado a
la economía agropecuaria y nutriéndose
de capitales extranjeros.
Conflictos culturales:
al principio poca integración o comunión
con otros inmigrantes de distintas naciones. Distinta
lengua y cultura. Hacinamiento en condiciones
de vivienda, inestabilidad en el trabajo, pésimas
condiciones sanitarias, epidemias y mortalidad
infantil. Analfabetismo. Estos conflictos fueron
atenuándose con la integración social
de distintas razas y culturas, se puede decir
que en Argentina se caracterizó el mestizaje.
Con la implementación de la educación
además de la Alfabetización los
hijos de los inmigrantes y las personas nacidas
en Argentina comulgaron un lenguaje, y permitió
el desarrollo de cultural de la sociedad en cierta
forma. (nt:fede esta oración está
traída de los pelos!) aunque los primeros
inmigrantes analfabetos quedaron casi excluidos
del sistema y del desarrollo progresista de la
sociedad.
Generación del ´80:
Aristocracia notables notables de
familias ricas. En la cúspide del sistema
político la selección de personal
se acordaban entre el presidente, los gobernadores
y otros notables de prestigio reconocido. En niveles
más bajos se encontraban los caudillos
electorales que ejercían control sobre
otros ciudadanos para boicotear padrones. El sistema
estimulaba la escasa participación en las
elecciones . El sistema institucional era republicano-aunque
diseñado para mediatizar decisiones más
importantes y alejarlas de la voluntad popular.
La prácticas electorales de la época
como la injerencia del gobierno desalentaba la
competencia política.
Como dijimos antes la educación
pública solo se orientó hacia los
jóvenes dejando a la gran mayoría
de los adultos sin formación o analfabetos.
Entonces surgieron:
a)los anarquistas: tuvieron una relación
más estrecha con los adultos-trabajadores
y supieron hablarles en su lenguaje. Promulgando
una sociedad más justa sin patrones ni
Estado. La huelga y el levantamiento espontáneo
era su instrumento por las luchas específicas
de cada gremio.
b)socialistas: promulgaban un estado más
justo y equitativo, através de una injerencia
o intervención mayor del parlamento y llegaron
específicamente a sectores populares integrados
a la sociedad gralte con educación básica.
c)sindicalismo: predicaron gralte en los sectores
industriales tales como los ferroviarios o marítimos
Como los socialistas promulgaban reformas regulares
pero se desinteresaron de la lucha política
y se dedicaban a la acción gremial.
Partidos políticos:
Ucr: los integraban jóvenes profesionales,
comerciantes, empresarios y chacareros. Representantes:
Carlos Pellegrini, hipólito Yrigoyen luego.
Objetivo: sufragio universal y moralización
del sector público.Psd: partido demócrata
progresista, principal figura lisandro de la torre,
conservador
Socialistas: objetivos y estrategias ya expuestas.
Palacios principal figura en su tiempo.
Anarquistas ya expuesto.
Diferencias de presidencias
entre Yrigoyen y Alvear
Yrigoyen fue presidente
desde 1916 a 1922 año en el que le sucedió
Alvear. Yrigoyen fue reelegido en 1928 para ser
depuesto por un levantamiento militar el 6 de
septiembre de 1930.
Desde entonces tuvieron que pasar 59 años
para la transición de un poder democrático
a otro poder democrático.
La presidencia de Yrigoyen fue contradictoria
desde el principio: para unos era quien -toda
probidad y rectitud- venía a develar el
ignominioso régimen y a iniciar la regeneración;
hubo incluso quienes lo vieron como una suerte
de santón laico. Para otros era el caudillo
ignorante y demagogo, expresión de los
peores vicios de la democracia. Alvear en cambio
fue identificado, para bien o para mal, con los
grandes presidentes del viejo régimen,
y su política se asimiló con los
vicios o virtudes de aquél.Los reclamos
de participación política se relacionaban
con mejoras en la situación de los distintos
sectores sociales.
La posición Argentina durante la primera
guerra mundial:
Inicialmente Yrigoyen mantuvo la política
de Victorino de la Plaza, su antecesor: la "neutralidad
benévola" hacia los aliados suponía
continuar con el abastecimiento de los clientes
tradicionales, y además concederles créditos
para financiar sus compras.
La Argentina había resistido tradicionalmente
las apelaciones del panamericanismo, una doctrina
que suponía la identidad de intereses entre
Estados Unidos y sus vecinos americanos, pero
el hundimiento de tres barcos mercantes por los
alemanes movilizó una amplia corriente
de opinión en favor de la ruptura, que
era impulsada por los estadounidenses y entusiastamente
apoyada por los diarios La Nación y La
Prensa. Las opiniones dividieron de un modo singular:
el Ejército -cuya formación profesional
germana- tenía simpatías por Alemania,
mientras que la Marina se alinea por Gran Bretaña.
La oposición conservadora era predominantemente
rupturista, al igual que la mayoría de
los socialistas, aunque en abril de 1917 produjo
entre ellos una escisión que, siguiendo
a la Unión Soviética, adhirió
al neutralismo. Los radicales estaban muy divididos
en torno de esta cuestión. También,
había proclamado al 12 de octubre -aniversario
del viaje de Colón- como Día de
La Raza, oponiendo al panamericanismo la imagen
de una Hispanoamerica excluía a los vecinos
anglosajones.
Crisis social:
las condiciones sociales eran complicadas en el
momento de su estallido, se agravaron luego por
las dificultades del comercio exterior y de la
retracción de los capitales: en las ciudades
se sintió la inflación, el retraso
de los salarios reales -los de los empleados públicos
incluso sufrieron rebajas- y la fuerte desocupación.
La guerra perjudicó las exportaciones de
cereales, y particularmente las de maíz,
y en las zonas rurales agravó la situación
ya deteriorada de los chacareros y también
jornaleros . Se inició entonces un ciclo
breve pero violento de confrontación social
que alcanzó su momento culminante en 1919
y se prolongó hasta 1922 o 1923.
Esa ola de convulsiones se desarrollaba de manera
parecida en todo el mundo occidental,recogiendo
los ecos primero de la revolución soviética
de 1917 y, luego, de los movimientos revolucionarios
que estallaron, apenas terminó la guerra,
en Alemania, Italia y Hungría. La impresión
de que la revolución mundial era inminente
operó en cierta medida como ejemplo para
los trabajadores, pero mucho más lo hizo
como revulsivo para las clases propietarias. La
revolución se mezclo con la contrarrevolución,
y entre ambas hirieron de muerte a las democracias
liberales: en medio de la crisis de valores desatada
en la posguerra, éstas fueron ampliamente
cuestionadas por distintos tipos de ideologías
y de movimientos políticos, que iban desde
las dictaduras lisas y llanas -como la establecida
en España en 1923 por el general Primo
de Rivera- hasta los nuevos experimentos autoritarios
de base plebiscitaria, como el iniciado en Italia
en 1922 por Benito Mussolini, cuyas formas novedosas
ejercieron una verdadera fascinación.
En 1919, los fantasmas
de la revolución social los despertaron
bruscamente: La Liga Patriótica Argentina,
fundada en las calientes jornadas de enero, fue
la primera expresión de su reacción.
Confluyeron en ella los grupos más diversos:
la Asociación del Trabajo-una institución
patronal que suministraba obreros rompehuelgas-,
los clubes de élite, como el Jockey club
círculos militares -la Liga se organizó
en el Círculo Naval-, o los representantes
de las empresas extranjeras. Conservadores y radicales
coincidieron y se mezclaron en las tramos iniciales
y el estado le prestó un equívoco
apoyo mediante la Policía.Lo más
notable fue la capacidad que la Liga mostró
para movilizar a varios contingentes de la sociedad,
reclutado en sus sectores medios, para la defensa
y el orden y la propiedad reivindicando cierto
patriotismo y nacionalidad amenaza por la filtración
extranjera.
También fue notable
su capacidad para organizar "brigadas"
que asumían la tarea de imponer el orden
a palos -luego fueron muy activos en las zonas
rurales-y para presionar al gobierno quien probablemente
tuvo muy en cuenta la magnitud de las fuerzas
polarizadas en torno de la Liga cuando a lo largo
de 1919 imprimió un giro sutil pero decisivo
a su política social. La derecha tuvo un
nuevo impulso y un argumento decisivo aunque todavía
impreciso contra la democracia:voluntaria o involuntariamente
Yrigoyen era sospechoso de subvertir el orden.
La liga aportó los motivos del orden y
la patria. Los católicos combinaron el
pensamiento social con el integrismo iliberal
que empezó a difundirse a través
de los Cursos de Cultura Católica y cristalizó
más tarde en la revista Criterio, fundada
en 1928. Jóvenes intelectuales, como los
Irazusta, difundieron las ideas de Maurras y Leopoldo
Lugones proclamo la llegada de "la hora de
la espada". Sin duda había discordancias
en estas voces y no menores -Lugones era declaradamente
anticristiano-, pero no preocupaba a su auditorio,
que probablemente no tomaba demasiado en serio
mucho de lo que oía pero recogía
en todas ellas un mensaje común: lazo a
la movilización social y la crítica
a la democracia liberal.
La Liga Patriótica se dedicó al
"humanismo práctico", organizando
escuelas para obreras y movilizando a las "señoritas"
de la alta sociedad. Mucho más importante
fue la acción de la Iglesia que en 1919,en
el pico de la crisis, organizó la Gran
Colecta Nacional, destinada a movilizar a los
ricos e impresionar a los pobres. Ese año
fueron unificadas todas las instituciones católicas
que actuaban en la sociedad -con tendencias y
propuestas diversas- dentro de la Unión
Popular Católica Argentina, un ejército
laico comandado unificadamente por los obispos
y los curas párrocos, quienes organizaron
una guerra en regla contra el socialismo, compitiendo
palmo a palmo en la creación de bibliotecas,
dispensarios, conferencias y obras de fomento
y caridad, tareas éstas en las que los
activistas reclutados en los altos círculos
sociales adquirían la conciencia de su
alta misión redentora. El antiliberalismo
que nutre todas estas manifestaciones resultó
eficaz como arma de choque, como discurso unificador
y como bandera de combate.
¿Hasta qué
punto eran justificados los terrores de la derecha?
La ola de huelgas, que culminó entre 1917
y 1921, había sido formidable, pero no
estaba guiada por un propósito explícito
de subversión del orden, sino que expresaba,
de manera ciertamente violenta, la magnitud de
los reclamos acumulados durante un largo período
de dificultades de la Argentina hasta entonces.Los
socialistas apostaron a la acción legislativa
y a la posibilidad de crear en el Congreso un
ámbito de representación. Pero había
en el partido una incapacidad casi constitutiva
para establecer alianzas o acuerdos, y aunque
impulsaron algunas reformas legislativas no lograron
dar forma a una fuerza política vigorosa,
capaz de equilibrar a la derecha reconstituida
o, siquiera, de precisar los puntos centrales
del conflicto que se avecinaba. Su otra apuesta
fue -a largo plazo- la ilustración de la
clase obrera que, según suponían,
se esclarecería en el contacto con la ciencia.
De ahí su intensa acción educadora,
a través de centros, bibliotecas, conferencias,
grupos teatrales y córales, la Sociedad
Luz. La difusión de ciertas prácticas
en los grandes centros urbanos atestigua adecuadamente
los cambios que -superada la crisis social- estaban
experimentando los trabajadores y la sociedad
toda.
El fin de la lucha gremial
intensa, la reducción de la sindicalización
el debilitamiento de la Unión Sindical
Argentina dan testimonio de la atención
de los conflictos sociales. La Unión Ferroviaria,
fundada en 1922 y con vertida en cabeza indiscutida
del sindicalismo, expresó el nuevo tono
de 1a acción gremial: un sindicato fuertemente
integrado, férreamente dirigido de forma
centralizada, negoció sistemática
y orgánicamente con las autoridades, descartó
la huelga como instrumento y obtuvo éxitos
sustanciales.
La universidad constituyó
un problema importante para la expansión.
La reforma Universitaria -nació en Córdoba
en 1918 y se extendió por toda la argentina
y luego latinoamerica fue una expresión
de esta transformación: las universidades
cuyo propósito era la de formar profesionales
eran por aquel entonces elitistas y académicamente
escolásticas. Muchos jóvenes estudiantes
quisieron abrir sus puertas, participar en su
dirección, remover las viejas camarillas
de profesores, instaurar criterios de excelencia
académica y de actualización científica
y vincular a la universidad con los problemas
de la Sociedad.
La economía: Con
la Primera Guerra Mundial -mucho más que
con la crisis de 1930- terminó una etapa
de la economía argentina: la del crecimiento
relativamente fácil sobre rumbos claros.
Desde 1914 se entra en un mundo más complejo,
más delicado y en el que el futuro era
relativamente incierto.
La guerra puso de manifiesto en forma aguda un
viejo mal: la vulnerabilidad de la economía
argentina, cuyos nervios motores eran las exportaciones
el ingreso de capitales, de mano de obra, y la
expansión de la frontera agraria.
Estados Unidos , ocupó
los espacios dejados libres por los países
europeos en mayor o menor medida derrotados en
la guerra. La expansión de Estados Unidos
en la década de 1920 se manifestó
por el impulso exportador de automóviles,
camiones y neumáticos, radios, megáfonos,
maquinaria agrícola y maquinaria industrial.
Para asegurar el mercado tentador, y saltar por
sobre eventuales barreras arancelarias las empresas
industriales -General Motors, General Electric,
colgate entre otras realizaron aquí
inversiones significativas, que al principio sólo
era para armar localmente las piezas importadas.
También avanzaron en las empresas de servicios
públicos -electricidad y tranvías-
como proveedoras, particularmente de los Ferrocarriles
del Estados que por entonces crecieron. Estados
Unidos para defender su comercio no permitía
importaciones desde la Argentina lo cuál
desequilibró las balanzas.Por otra parte,
la vieja relación "especial"
con Gran Bretaña se sostenía mínimamente:
Gran bretaña no podía competir contra
la industria norteamericana.
Desde 1912 se había
conocido este tipo de tensiones en la agricultura;
d 1921 se manifestaron en un punto mucho más
sensible y que afectaba a intereses más
poderosos: la ganadería.
Gracias a las ventas de carne enlatada, los años
finales de la guerra fueron excelentes, beneficiándose
no sólo los ganaderos de la zona central
sino de las zonas marginales, y hasta quienes
criaban ganado criollo. La situación cambió
bruscamente a fines de 1920, cuando los gobiernos
europeos, que estuvieron haciendo stock, cortaron
sus compras, y los precios y volumen derrumbaron.Alrededor
de 1926 se inició un largo período
de estabilidad una suerte de meseta sin el crecimiento
espectacular previo pero también sin los
problemas de estancamiento posteriores a 1940.
Construcción de
la democracia.Yrigoyen comenzó su gobierno
con un Parlamento hostil, al igual que la mayoría
de los gobiernos provinciales, y buena parte de
su estrategia fue aumentar su poder. Para ganar
las elecciones, usó presupuesto del Estado,
repartiendo empleos públicos entre sus
punteros aunque en Buenos Aires la competencia
con los socialistas lo llevó a ei métodos
más modernos. En 1918 logró obtener
la mayoría en la Cámara de Diputados,
pero la clave seguía pasando por el control
de los gobiernos provinciales, decisivos a la
hora de votar. No vaciló en intervenir
las provincias , organizando luego elecciones
en las que triunfaban sus candidatos, y así
su poder aumentó considerablemente, aunque
nunca logró imponerse en el Senado, y tropezó
con dificultades imprevistas en Diputados.
desde 1922 un militar Enrique
Mosconi, presidía Yacimientos Petrolíferos
Fiscales, creado por Yrigonyen cuando su período
ya expiraba. Bajo la dirección de Mosconi
-que era ingeniero militar- la empresa se expandió
en la explotación y gracias a la construcción
de su refinería en La Plata, avanzó
en el mercado interno, poblando el país
con sus característicos surtidores. Pero
, también crecieron empresas privadas:
la británica Shell y la norteamericana
Standard oil , que actuaba en Salta, de modo que
la competencia empezó a convertir el petróleo
en un tema de discusión pública.
el problema petrolero se
había instalado en la discusión
pública, y la presencia extranjera era
asociada con su manifestación más
agresiva: la norteamericana de la Standard Oil.
La bandera de la nacionalización coincidía
con la prédica de los sectores militares
preocupados por asegurar la autarquía respecto
de los recursos estratégicos, se vinculaba
con la nueva y fuerte hostilidad de los sectores
terratenientes hacia Estados Unidos, a partir
del conflicto de las carnes, y enraizaba finalmente
en un sentimiento antiamericano de más
larga data, que asociaba unívocamente la
metrópoli del norte con el "imperialismo".
Pero sobre todo, da la impresión de que
de que alguna manera el petróleo aparecía
como la panacea que aseguraría la vuelta
a la prosperidad, una fuente de rentas tan abundante
que con ellas podría asegurarse a la vez
la prosperidad de los sectores propietarios, del
Estado y de la sociedad.
El 6 de septiembre de 1930
el general José Félix Uriburu asumió
como presidente provisional y el 20 de febrero
de 1932 transfirió el mando al general
P. Justo, que había sido electo, junto
con el doctor Julio A. Roca, en
Noviembre del miso del año anterior.
Intervención y cierre
económico
La depresión que
empezó en 1928 y continuo hasta 1932 golpeó
fuertemente las economías abiertas del
mundo.
Gran Bretaña se refugió en proteccionismo
comercial y constituyó un "área"
de la libra, defendida por el control de cambios
primero y por la inconvertibilidad de la moneda
después y sólo incursionó
tímidamente por nuevos caminos; a mediados
de 1933, con la designación como ministro
de hacienda de Pinedo -con quien colaboró
Raúl Prebisch-, se avanzó por un
rumbo más novedoso, delineándose
dos tendencias que habrían de perdurar
largamente: la creciente intervención del
Estado y el cierre progresivo de la economía.
También otra, menos duradera pero de mayor
trascendencia en lo inmediato: el reforzamiento
de la relación con Gran Bretaña.
También en 1931fue el establecimiento del
control de cambios mediante el gobierno centralizaba
la compra-venta de divisas. Avanzando sobre el
control de las finanzas en 1935 se creó
el Banco Central; cuya función principal
era regular las fluctuaciones cíclicas
de la masa monetaria evitando tanto una excesiva
holgura como la escasez, así como la de
controlar los bancos privados-que pertenecían
a su directorio- sobre todo en el manejo de créditos.
Para atenuar los efectos de las crisis cíclicas
y defender los productos locales se comenzó
a regular la comercialización de la producción
agropecuaria.
El Estado fue asumiendo
funciones mayores en la actividad económica,
y pasó de la simple regulación de
la crisis a la definición de reglas de
juego cada vez más amplias. La más
importante tuvo que ver con la industria, cuya
producción comenzó a crecer en el
marco de la crisis, y siguió haciéndolo
luego de la recuperación de la segunda
mitad de la década. Con la prosperidad
de las décadas anteriores se había
constituido en el país un mercado consumidor
de importancia. El cierre creciente de la economía,
los aranceles y la escasez de divisas creaban
condiciones adecuadas para sustituir los bienes
importados por producidos localmente, sobre todo
si la producción no exigía una instalación
febril muy compleja o si ya existía una
base industrial, que podía ser utilizada
más intensamente.
La vieja dinámica de los sectores propietarios,
de diversificación en distintas actividades
sin atarse definitiva a una encontró en
la industrialización sustitutiva un nuevo
campo, que se completó posteriormente con
la inversión inmobiliaria. Por otra parte
con la combinación de un mercado cerrado
y algunas pocas grandes empresas por cada rama
o cada actividad tornó poco relevante la
presión por la mayor eficiencia y el menor
precio. La ganadería siguió retrocediendo
respecto de la agricultura al igual que en la
década anterior . La producción
agrícola no decayó, a pesar del
derrumbre de los precios, aunque la situación
de los productores se deterioró sensiblemente,
en especial la de los más pequeños,
y se fueron delineando las condiciones del éxodo
rural, visible luego del comienzo de la segunda
guerra mundial. En todo el n nordeste se extendió
la ocupación de nuevas tierras, iniciada
en la década anterior, y se constituyó
un amplio sector de pequeños productores
dependientes de un sector comercial e industrializador
muy concentra.También aquí el Estado
intervino para regular la comercialización
La presencia británica:
Presionada por el avance de Estados Unidos, y
en el marco de la crisis desatada en 1930, Gran
Bretaña optó por reconcentrarse
en su Imperio, fortalecer sus vínculos
con las colonias y dominios y acotar la presencia
estadounidense. A la vez, en un contexto mundial
de restricciones financieras, se propuso defender
sus antiguos mercados y salvar sus ingresos provenientes
de préstamos o inversiones antiguas. En
1932 la conferencia imperial de Ottawa inclinó
la balanza hacia los miembros del Commonwealth
quienes tenían preferencias por las importaciones
británicas. Entre otras medidas se decidió
a reducir un tercio las compras de carnes congeladas
proveniente de Argentina que podía reemplazarse
con la proveniente de Australia y en un 10% la
enfriada tomando para esto como base las compras
de 1932, ya muy bajas. Se trataba de un punto
extremadamente sensible para la Argentina, quizás
no tanto por su importancia intrínseca
como por la magnitud de los intereses constituidos
en torno de la exportación de la carne:
productores, frigoríficos y empresas navieras
eran capaces de presionar fuertemente sobre el
gobierno.
A la vez el gobierno Argentino también
poseía una arma decisiva: la política
arancelaria y el control de cambios, permitían
discriminar las importaciones y regular el monto
de las divisas que sería utilizado para
pagar los servicios de la deuda Británica,
para comprar productos británicos o para
remitir las utilidades de las empresas británicas
instaladas en la Argentina. En un contexto de
escasez de divisas y con fuertes demandas de los
intereses comerciales norteamericanos el punto
se convertía sumamente importante para
Gran Bretaña. En 1933 una misión
encabezada por Julio A. Roca negoció en
Londres las condiciones para el mantenimiento
de la cuota Argentina de la Carne. La credibilidad
del gobierno era vital entre los diversos sectores
ligado a la actividad pecuaria, pero tuvo un éxito
relativo: se mantendrían las condiciones
de 1932 y se consultarían eventuales reducciones
posteriores que fueran necesarias.
No logró gran cosa
en su segundo objetivo: aumentar la participación
de los productores locales en el control de las
exportaciones de modo de negociar en mejores términos
con los frigoríficos. Gran Bretaña
se aseguró que la totalidad de las libras
generadas por este comercio se emplearían
en la propia Gran Bretaña: en el pago de
la deuda, la importación de carbón,
material ferroviario o textiles -para los que
se establecía un tratamiento arancelario
preferencial-y en la remisión de utilidades
de las empresas británicas. El tratamiento
benévolo apuntaba a reflotar empresas británicas
en dificultades: las ferroviarias y los transportes
urbano. Los ferrocarriles estaban atenazados por
gastos fijos muy altos en reducción general
de su actividad y la creciente competencia del
transporte automotor.
Un frente popular Frustado
En 1935 los trabajadores de la construcción
de Buenos Aires conducidos por dirigentes comunistas,
iniciaron un huelga que duró mas de 90
días. En los barrios de la ciudad se manifestó
una amplia solidaridad y en enero la CGT realizó
una huelga general de 2 días-la única
de la década-al cabo de la cuál
los huelguistas obtuvieron la satisfacción
de una parte substancial de las demandas. El saldo
más importante fue quizás la constitución
de la Federación Obrera Nacional de la
construcción uno de los sindicatos más
importantes y combativos del país. En 1936
se efectuaron muchas huelgas al igual que en 1935
y 1937, coincidiendo probablemente con la reactivación
económica. La reacción del gobierno
se dirigió también hacia el nuevo
sindicalismo combativo: La ley de Residencia fue
aplicada en 1937 contra los principales dirigentes
de la construcción, comunistas de origen
italiano deportados a la Italia fascista. Un manifiesto
de la derecha fue el que alertó el resurgimiento
de las masas ciegas y la turbia democracia desplaza
en 1930 y justificó el fraude patriótico
que desde entonces el gobierno utilizó
sistemáticamente en favor de los partidos
oficialistas.
En el campo de los opositores
al gobierno fue muy importante el cambio de posición
del partido Comunista. Con la consigna de "lucha
de clases contra clases" los comunistas habían
combativo por igual fascistas y nazis y a los
partidos socialdemócratas a quiénes
estigmatizaban como los más peligrosos
enemigos del proletario, pero desde 1935 se lanzaron
a impulsar la unidad "de los sectores democráticos"
para enfrentar al nazifascismo sacrificando las
consignas y prácticas que pudieran irritar
o atemorizar a los grupos progresistas y democráticos
de la burguesía. Reconocer la importancia
del Estado y hacer de él su interlocutor
principal constituía también una
tendencia muy fuerte entre los dirigentes sindicales.
Esta tendencia fue criticada desde los partidos
políticos opositores, empezaron a dar prioridad
a los reclamos democráticos y al enfrentamiento
político con el gobierno y presionaron
para alinear en él a las organizaciones
sindicales.
La guerra y el frente nacional:
el progresivo avance de los mercados europeos
-provocado por los triunfos alemanes- redujo drásticame
las exportaciones agrícolas, pero en cambio
aumentaron mucho las ventas carnes a Gran Bretaña,
tanto enfriada como congelada. Como a la vez disminuyeron
las importaciones de origen británico.
Por otra parte, aprovechando las dificultades
en todo el comercio internacional, y una suerte
de "vacío de poder" empezaron
a exportar a países limítrofes productos
industriales: las de textiles, confecciones, alimentos
y bebidas, calzado y productos químicos
acentuaron el crecimiento industrial iniciado
con la sustitución de importaciones y el
país empezó a tener saldos comerciales
favorables, incluso con Estados Unidos. El Plan
de Reactivación Económica proponía
para la salida a las dificultades generadas por
la guerra, insistir en la cosechas por parte del
Estado, para sostener su precio, y a la construcción,
pública y privada, capaz de movilizar muchas
actividades; sobre todo, remarcaba la importancia
de estimular la comercio exterior seguía
siendo la "rueda maestra" de la economía
estas otras actividades, "ruedas menores",
contribuirían al equilibrio general. Se
advertía el problema de una economía
excesivamente cerrada en sí misma y proponía
estimular las industrias "naturales",
que elaboraban materias primas locales y pudieran
exportar a los países vecinos y a Estados
Unidos a largo plazo, la Argentina habría
de solucionar un déficit comercial con
el país del norte que sin duda se haría
más gravoso a medida que fuera creciendo
el sector industrial y aumentara la demanda de
máquinas repuestos o combustibles.
El proyecto fue aprobado por el Senado con mayoría
oficialista pero la Cámara de Diputados
no lo trató. Su fracaso fue antes político
que económico. Desde 1932 con Roosevelt
Estados Unidos cambió su relación
de política exterior con el resto de los
países americanos tratando de llegar a
un acuerdo en común pero erigiéndose
en el dominio del continente. El comercio bilateral
entre Estados Unidos y Argentina fue infructuoso
por el proteccionismo agrícola de ambos
países.
En junio de 1940 se constituyó Acción
Argentina dedicada a denunciar las actividades
de los nazis en el país y la injerencia
de la embajada alemana, en ella participaron radicales,
socialistas y muchos intelectuales independientes
y muchos conspicuos de los miembros de la oligarquía
conservadora. Se crearon la Dirección General
de Fabricaciones Militares y el Instituto Geográfico
impulsando así el avance de las Fuerzas
Armadas sobre terrenos más amplios que
los específicos. La presencia de los militares
fue cada vez más visibles. Rápidamente
las Fuerzas Armadas fueron convirtiéndose
en un nuevo actor político. Un elemento
central del nuevo perfil militar fue el desarrollo
de una conciencia nacionalista. El terreno había
sido preparado por el nacionalismo uriburista
difundido por un grupo minoritario pero activo
dentro y fuera de la institución. Era este
un nacionalismo tradicional: antiliberal, xénofobo
y jerárquico.
También era importante
el papel del Estado en una sociedad que seguramente
sería acosada en la posguerra por agudos
conflictos:
la reconstitución del frente popular, las
banderas rojas en los mitines obreros y la presencia
en las calles del partido Comunista parecían
signos ominosos de ese futuro y para enfrentarlo
se requería orden y paz social. El nacionalismo
finalmente se manifestó en los intelectuales,
que destacaron que el futuro funesto que le aguardaba
a la nación era en parte por cierto facilismo,
y renunciamiento espiritual de las clases altas
o burguesas, del desprecio por el "mestizo"
por parte de la sociedad toda, producto a su vez
de la cultura de los inmigrantes europeos incapaces
de comprender el verdadero valor de la nación.
El 4 de junio de 1943 el Éjercito depuso
al presidente e interrumpió por segunda
vez el orden constitucional antes aún de
haber definido el programa del golpe y ni siquiera
la figura misma que lo encabezaría.
la emergencia.
Los militares en el gobierno coincidían
en la necesidad de acallar la agitación
política y la protesta social: proscribieron
a los comunistas, a los sindicatos e intervinieron
la CGT -por entonces dividida-, dísolvieron
Acción Argentina, que nucleaba a los partidarios
de romper relación con el Eje, y más
tarde hicieron lo mismo con los partidos políticos,
intervinieron las universidades dejando cesante
a un vasto grupo de profresores de militancia
opositora, y finalmente establecieron la obligatoriedad
de la enseñanza religiosa en las escuelas
públicas. Contaron con la colaboración
de un elenco de nacionalistas y católicos
integristas, algunos de antigua militancia junto
a Uriburu, quienes dieron el tono al régimen
militar: autoritario antiliberal y mesiánico,
obsesionado por la fundación de un orden
social para evitar el caos del comunismo que,
según pensaban, sería la secuela
inevitable de la posguerra. No le fue difícil
a la oposición democrática identificar
al gobierno militar con el nazismo.
Los Estados Unidos atacaron
con fuerza a uno de los estados Americanos que
no se aliaron en contra del eje apartando a la
Argentina de las relaciones comerciales internacionales,
sumado a la inestabilidad social interna asumió
como presidente Juan Domingo Perón. Clarividencia
y preocupación descubrió un actor
poco tenido en cuenta hasta entonces: el movimiento
obrero.
A cargo de la Dirección
Nacional de Trabajo se dedicó a vincularse
con los dirigentes sindicales. Todos fueron convocados
con excepción de los dirigentes Comunistas.que
luego de un frustrado acercamiento inicial, fueron
perseguidos y erradicas de sus posiciones. A los
gremios y trabajadores se les cumplieron sus reclamos:
se extendieron las jubilaciones, vacaciones pagas,
accidentes de trabajo, se ajustaron las categorizaciones
ocupacionales. Se equilibraron las relaciones
entre obreros y patrones. La sanción del
Estatuto del Peón innovó sustancialmente
pues extendió estos criterios a las zonas
rurales.La tendencia original sindicalista no
había desaparecido: en 1942 se dividió
entre un sector más afín a los partidos
opositores encabezado por los comunistas y muchos
de los dirigentes sindicalistas y otro identificado
con la vieja linea sindicalista donde se alineaban
los gremios ferroviarios.
En el Consejo Nacional
de Posguerra que constituyó, insistió
en la importancia de profundizar las políticas
seguridad social, así como de asegurar
la plena ocupación y la protección
del trabajo ante la eventual crisis que pudieran
sufrir las industrias crecidas con la guerra:
A los empresarios les señaló la
amenaza que entrañaban las masas obreras
desorganizadas y el peligro del comunismo, que
se veía avanzar en Europa. Ante unos y
otros se presentaba como quien podía canalizar
esa efervescencia, si lograba para ello el poder
necesario. Pero los empresarios fueron desconfiando
cada vez más del "bombero piromaníaco"
que agregaba combustible a la caldera, hasta el
límite del estallido, y al mismo tiempo
controlaba la válvula de escape.Progresivamente,
las agrupaciones patronales fueron tomando distancia
de Perón y la política de la secretaría,
mientras éste paralelamente acentuaba su
identificación con los obreros, subrayaba
su prédica anticapitalista y desarrollaba
ampliamente en su discurso los motivos de la justicia
social.
En 1945 el éjercito
forzó la renuncia de Perón pero
no encontró una alternativa mejor ni tampoco
ningún movimiento demócrata se pudo
imponer. El 17 de octubre en medio de las vacilaciones
gubernamentales una multitud se concentró
en la Plaza de Mayo para reclamar por restitución
en el cargo de Perón y así éste
y sus seguidores políticos en el gobierno
volvieron al centro del poder. La industrialización
había avanzado sustancialmente durante
la guerra tanto para exportar a países
vecinos cuanto para sustituir a las importaciones
escasas por la dificultades del comercio y también
del boicot norteamericano. Lo cierto es que la
ocupación industrial había crecido
y que la masa de trabajadores industriales había
empezado a engrosar con emigrantes rurales expulsados
de la crisis agrícola.
Los dirigentes sindicales
fortalecidos por la movilización de octubre
decidieron crear un partido político propio
"El Laborista"inspirado en el que acababa
de triunfar en Inglaterra. Su organización
aseguraba el predominio de los dirigentes sindicales
y su programa recogía diversos motivos,
desde los más estrictamente socialistas
hasta los vinculados con el dirigismo económico
y el Estado de bienestar. Apoyaron a Perón
muchos dirigentes conservadores de segunda línea
y sobretodo lo respaldaron el Ejército
y la Iglesia que en una pastoral recomendó
con pocos eufemismos votar por el candidato de
gobierno que había perseguido al comunismo
y establecido la enseñanza obligatoria.La
Unión Democrática incluyó
a los partidos de izquierda pero-por la impugnación
de los radicales intransigentes-excluyó
a los conservadores que debieron resignarse a
apoyarla desde afuera o pasarse calladamente al
bando de Perón como hicieron muchos movidos
por la vieja rivalidad con el radicalismo.
Mercado interno y empleo
Estados Unidos continuó con su boicot hacia
la Argentina por haber permanecido ésta
intransigente en la guerra con el Eje. El bloqueo
a armamentos e insumos vitales no pudo mantenerse
en la posguerra pero el comercio exterior era
vulnerable.Las exportaciones limítrofes
que habían crecido mucho durante la guerra,
empezaron a retroceder ante la competencia Norteamericana.Las
exportaciones agrícolas a Europa-que recupera
su paz pero sin materia prima para poder subsistir-fueron
obstaculizadas por Estados Unidos, restringiendo
los transportes o vendiendo a precios subsidiados.
La apetencia de los países maltrechos por
la guerra era demasiado grande para que esto impidiera
las ventas pero en rigor ninguno de ellos poseía
productos para intercambiar ni divisas convertibles
que el país pudiera usar para saldar sus
compras con Estados Unidos de modo que en estos
años excepcionales la Argentina cosechó
beneficios modestos.
En 1948 se lanzó
el Plan Marshall pero Estados Unidos prohibió
que los dólares aportados a Europa se usaran
para importaciones de Argentina. Ya desde 1949
las economías europeas se recuperaron,
Estados Unidos inundó el mercado con dólares
subsidiados y la participación Argentina
disminuyó drásticamente. La magnitud
de las deudas Británicas-la Argentina era
solo un acreedor menor-hacía impensable
el pago de las libras.La pésima situación
de las empresas ferroviarias, la descapitalización
y obsolescencia y la pérdida general de
rentabilidad hacían conveniente para los
británicos desprenderse de ellas.Se arregló
la compra de los ferrocarilles por el Estado Argentino
por un valor similar a las libras bloqueadas y
un acuerdo sobre carne que sería pagada
con libras convertibles. Tras la retórica
nacionalista que envolvió esta operación-presentada
como parte del programa de independencia económica
y celebrada con una gran manifestación
en Plaza de Mayo-se trataba sin duda de un éxito
británico frente a un país que no
tenía mejor opción. La crisis financiera
de 1947 y el abandono de la convertibilidad de
la libra acabaron con la única ventaja
importante obtenida.
La Segunda Guerra Mundial,
la crisis de los mercados y el aislamiento acentuado
por el boicot norteamericano habían contribuido
a profundizar el proceso de sustitución
de importaciones iniciada en la década
anterior por la manufactura propia, más
allá del desarrollo de materias primas
extendiéndose el desarrollo al sector metalúrgico.
La industralización interna en principio
generó desocupación. Sin embargo
creció las medianas y pequeñas empresas
y luego aumentó la mano de obra industrial
que se nutría de emigrantes internos de
las provincias de forma intensa.
Los grupos empresarios
más tradicionales ubicados tanto en el
sector exportador como en el industrial estimulaban
las industrias naturales capaces de producir eficientemente
y de competir en los mercados externos asociarse
con Estados Unidos para sustentar su crecimiento
y a la vez mantener un equilibrio entre el sector
industrial y el agropecuario del cuál deberían
salir divisas necesarias para la industria. La
política de Estado-dotado cada vez más
de instrumentos más poderosos-apuntó
a la defensa del sector industrial instalado y
a su expansión dentro de las pautas vigentes
de protección y facilidad. Éste
recibió amplios créditos del Banco
Industrial; protección aduanera para eliminar
competidores externos y divisas adquiridas a tipos
preferenciales para equiparse. Las políticas
de redistribución de ingresos hacia los
sectores trabajadores contribuían a la
expansión sostenido del consumo. La alta
ocupación y los salarios en alza trajeron
aparejada una expansión de la demanda y
una inflación cuyos niveles empezaron a
elevarse pero a la vez ganancias importantes para
los empresarios.
La política peronista
se caracterizó por un fuerte impulso a
la participación del Estado en la dirección
y regulación de la economía, desarrolló
administraciones conservadoras pero las extendió
y las profundizó. A la vez hubo una generalizada
nacionalización de las inversiones extranjeras
sobretodo de empresas controladas por capital
británico que se hallaba en pleno proceso
de repatriación , adjudicando una importancia
simbólica en la independencia económica
expresada en Tucumán el 9 de julio de 1947.
A los ferrocarriles se sumaron la empresa de gas,
teléfonos y algunas empresas de electricidad
del interior del país. Se dió un
fuerte impulso a "Gas del Estado" construyendo
el gasoducto de Comodoro Rivadavia a la Flota
Mercante y a la incipiente Aerolíneas Argentinas.
El Estado avanzó en sectores industriales
no solo en fabricaciones militares sino con un
grupo de empresas alemanas llamada DINIE. Pero
la reforma más importante fue la nacionalización
del Banco Central. Desde ahí se manejaba
la política monetaria y la crediticia y
también el comercio exterior pues los depósitos
de todos los bancos fueron nacionalizados y al
Banco Central se le asigno el control de la IAPI.
Las dos piedras fundamentales
fueron la nacionalización de la economía
y su control por el Estado y la otra, el mantenimiento
del empleo y la elevación del nivel de
vida, esto tenía raíces políticas
más importantes que las económicas:el
terror a las posibles consecuencias sociales del
desempleo. Al resguardo del empleo industrial
y redistribución del ingreso entre 1946
y 1949 se extendieron las medidas sociales por
negociaciones colectivas amparadas por la ley:los
salarios comenzaron a subir, se adjuntaron las
vacaciones pagas. licencias por maternidad o enfermedad,
sistemas sociales de medicina y de turismo actividades
en los que los sindicatos tuvieron un papel importante;
congelamiento de alquileres, establecimientos
mínimos y máximos de salarios, mejora
de salud pública; planes de vivienda construcción
de escuelas y colegios; organización del
sistema jubilatorio y en todo lo relacionado a
la "seguridad social".
Los sindicatos:
La ley de Asociaciones de Profesionales aseguraba
la existencia de grandes y poderosas organizaciones-un
sindicato por rama de industria y una confederación
única-con fuerza para negociar de igual
a igual con los representantes patronales pero
la vez dependientes de la personería gremial
otorgada por el Estado. Las orientaciones y demandas
circulaban preferentemente desde arriba hacia
abajo y la CGT conducida por personajes mediocres
fue la responsable de transmitir las directivas
del Estado a los sindicatos y de controlar a los
díscolos. Similar fue la función
de los sindicatos respecto a las organizaciones
de base:controlar, achicar el espacio de acción
autónoma intervenir a las secciones demasiado
inquietas, a la vez se hicieron cargo de funciones
más complejas tanto en la negociación
de los convenios como en las actividades sociales
y debieron desarrollar una administración
especializada de modo que la fisonomía
de los dirigentes sindicales convertidos en una
burocracia estable se diferenció notablemente
de la de los viejos luchadores.
Desde 1947 Eva Perón
esposa del presidente se dedicó desde la
Secretaría de Trabajo a cumplir las funciones
de mediación entre los dirigentes sindicales
y el gobierno facilitando la negociación
de los conflictos con un estilo muy personal que
combinaba la persuasión y la imposición.
La relación de Perón con el sindicalismo
fue sin duda compleja, negociada y difícil.Pese
a la fuerte presión del gobierno sobre
los sindicatos y a la decisión de controlar
su acción, éstos nunca dejaron de
ser la expresión social y política
de los trabajadores. Desde la perspectiva de éstos,
el Estado no solo facilitaba y estimulaba su organización
y los colmaba de beneficios sino que creaba una
comunicación fluida y casi familiar de
modo que no lo consideraban como algo ajeno.
El Estado Peronista tenía
a su vez en los trabajadores su gran fuerza legitimadora
y los reconocía como tal y no de un modo
retórico o abstracto sino referido a sus
organizaciones y a sus dirigentes a quienes concedió
un lugar destacable. El Estado peronista extendió
su apoyo a la amplia franja de sectores populares
no sindicalizados con quienes estableció
una comunicación profunda através
de Eva Perón y su Fundación. Financiada
con aportes públicos y aportes privados
casi voluntarios: se crearon escuelas, hogares
para ancianos o huérfanos policlínicos
repartió alimento y regalos navideños,
estimuló el turismo y el deporte, se crearon
muchas unidades básicas:organizaciones
celulares del partido que detectaban casos particulares
de desprotección y transmitían los
pedidos a la Fundación. Eva Perón
resultaba así la encarnación del
Estado benefactor y providente. Sus beneficiarios
no eran exactamente lo mismo que los trabajadores:
muchos carecían de la protección
de los sindicatos y todo le debían al Estado
y su Intercesora.
El Estado con mayor o menor
fortuna aspiró a organizar a los empresarios
reuniendo en la Confederación General Económica
a todas las representaciones sectoriales así
como a los estudiantes universitarios o a los
profesionales. Intentó también redefinir
las relaciones con las grandes corporaciones tradicionales.
El gobierno Peronista mantuvo
la enseñanza obligatoria religiosa en las
escuelas y concedió la conducción
de las universidades a personajes vinculados con
el clericalismo religioso. Con respecto a las
Fuerzas Armadas Perón no dejó que
se metieran en asuntos del Estado y por su parte
tampoco él se metía en los asuntos
interno de la Fuerzas Armadas.Paradójicamente
un gobierno que surgió de escasa elección
en el sufragio por el pueblo inobjetablemente,
se dirigido al autoritarismo. En 1947 se reemplazó
a la Corte Suprema mediante un juicio político
poco convincente. Utilizó el recurso de
intervenir provincias para acumular poder.
Otra ley en 1947 acabó
con la Autonomía Universitaria, estableciendo
que toda designación docente requería
un decreto del Ejecutivo. El poder Legislativo
fue formalmente respetado pero se lo vació
de todo contenido real:los proyectos se preparaban
en las oficinas de la presidencia y se aprobaban
sin modificaciones, los opositores fueron acusados
de desacato excluidos de la Cámara o desaforados.
Los diarios independientes fueron presionados
de mil maneras: cuotas de papel, restricciones
de circulación, clausuras temporarias y
atentados y en dos casos extremos la expropiación
(l a prensa y la nueva presidencia). La reforma
de la constitución hecha en 1949 estableció
la reelección presidencial. Pero también
aseguró derechos civiles, sociales y políticos
de vastos sectores hasta entonces al margen de
la vida del país, estableció el
derecho al voto femenino y aseguró la presencia
de la mujer en las instituciones.
Los conceptos más
tradicionales de democracia no alcanzan a dar
cuenta de esta forma muy moderna de democracia
de masas: que se constituía desde el Estado
la regulación y formación del individuo
en la sociedad, se saturaba de propaganda los
medios de comunicación-utilizados sistemáticamente-y
también la escuela. El régimen autoritario
Peronista tuvo una tendencia a convertir a todas
las instituciones a su doctrina.Pero la forma
más característica y singular de
la política de masas eran las movilizaciones
y concentraciones cuando había que apoyar
una decisión política. Se desarrolló
la verticalidad y el faccionalismo convertidos
desde entonces en valores políticos.
Crisis cultural:
Clase media: quienes gozaban de rentas por la
baja inflación se perjudicaron. También
muchos perdieron sus puestos de trabajo en el
Estado. Porcontraparte hubo una modesta prosperidad
por parte de los trabajadores, la educación
tuvo un expansión formidable y se desarrolló
la actividad Universitaria. Por el menguamiento
del desarrollo agrícola muchos trabajadores
con sus familias partieron de las zonas rurales
hacia las zonas industriales. Asentándose
en zonas precarias y "favoreciendo"
la creación de los planes sociales. Los
sectores populares intensificaron el consumo,
desarrollaron las ciudades y la política.
Hubo un desarrollo intelectual de "justicia
e injusticia social" que fue fomentada décadas
antes por los partidos socialistas y la iglesia
que maduró o se estableció justo
en esta época peronista. Los mejores intelectuales
y creadores críticos e innovadores convivieron
junto con los de la Antigua cultura establecida
y un poco caduca nacidas de instituciones al margen
del Estado. Apareció el teatro "independiente"
hecho por artistas no profesionales.El Estado
había trabajo mucho para encuadrar los
conflictos sociales en una concepción más
general de Armonía de Clases, la comunidad
de intereses y la negociación, que él
arbitraba y a su vez había desplazado el
conflicto al campo imaginario de la sociedad,
que opuso lo "oligárquico" con
lo "popular". Lo popular combinaba la
dimensión trabajadora y carecía
de aquellos componentes clasistas que en otras
sociedades se manifestaba en una cultura cerrada
y centrada en sí misma. La oligarquía
pretendía restringir el acceso a esos bienes
y excluir al pueblo. La resistencia a las prácticas
peronistas producía irritación del
proceso de democratización social.hubo
mucho rechazo frente a la invasión popular
de sectores y espacios que antes les pertenecían.
Crisis y nueva política
económica:
En 1949 los precios de los cereales y carnes volvieron
a su normalidad y los mercados se contrajeron
mientras que las reservas acumuladas, consumidas
con poca previsión se consumieron. La situación
era grave para la industria ya que se dependía
de las importaciones y esto llevaría al
caos social.
En 1952 el gobierno adoptó un nuevo rumbo,
ratificado luego en el Segundo Plan Quinquenal.
Para reducir la inflación se redujo el
consumo interno, fueron eliminados subsidios a
distintos bienes populares, se instauró
una veda parcial al consumo de carne y se levantó
el congelamiento de los alquileres, además
Perón hizo una apelación a la reducción
voluntaria y consciente del consumo de sorprendente
efecto. Empezó a estimular a los productores
rurales con precios retributivos al tiempo se
priorizaba la importación de maquinari
a agrícola. Esta política que no
era apreciable, apuntaba a aumentar la disponibilidad
de las divisas para seguir impulsando el desarrollo
industrial clave para el Peronismo.
En 1953 se sancionó
la "Ley de Radicación" que permitía
el ingreso de capitales extranjeros para fomentar
la industria. Los logros de la nueva política
económica tuvo fue moderado. Se redujo
la inflación y se equilibró la economía
pero los sectores agrícolas e industriales
no cambió sustancialmente su situación.
Los comienzos de la crisis económica fueron
acompañados de importantes manifestaciones
de disconformidad entre los principales apoyos
al régimen: el sindicato y el éjercito.El
Estado optó por aplicar una dura represión:
prisión a los dirigentes rebeldes y movilización
militar a los obreros.
Perón inició
un segundo período de mandato del poder
consolidado por el nuevo plan económico
que parecía tener éxito, la victoria
sobre sindicales rebeldes y militares y un espectacular
triunfo electoral. Sin embargo el Estado empezó
una conducta errática de conducta frente
al pueblo intensificando su autoritarismo como
por ejemplo la reducción de la oposición
y al parlamente o censura a la prensa. En 1953
opositores a Perón lanzaron bombas sobre
la Plaza de Mayo y murieron varias personas, los
simpatizantes de Perón tomaron venganza
y prácticamente destrozaron y saquearon
la ciudad de Buenos Aires.
La caída: La fundación
del Partido Demócrata Cristiano marcó
el comienzo del conflicto entre Perón y
la Iglesia que rápidamente lo llevó
a su caída. La "comunidad organizada"
-o la peronización de las instituciones-era
un proyecto con dinámica propia ejecutada
por un grupo de funcionarios que actuaba independientemente
de su la voluntad de su líder. En el Éjercito
las voces disconformes con el nuevo régimen
se incrementaron.
Con la Iglesia que se mantuvo
un acuerdo conveniente para ambos (Estado-Iglesia)
era irreductible y por eso potencialmente enemiga,
sobretodo cuanto en la compleja institución
tenían un lugar no despreciable viejos
enemigos del régimen-identificados con
la oposición- y nuevos disidentes quejosos
de distintos aspectos de la nueva política
como el abandono de consignas nacionalistas. La
iglesia y el estado "chocaron" en campos
específicos: la beneficencias mediante
la Fundación Perón, la educación
por su culto laico y la falta de predominio de
la religión en la educación, y la
organización de los estudiantes secundarios
en un contexto sombrío de corrupción.Para
el gobierno la presencia del PARTIDO DEMOCRATA
CRISTIANO resultaba ciertamente subversiva.
El 16 de junio se produjo
un levantamiento militar de la Marina contra Perón.
Bombardearon la Casa de Gobierno para intentar
asesinar a Perón pero mataron a más
de 300 personas que se encontraban reunidas en
Plaza de Mayo. Como en 1953 se incendiaron Iglesias
y la curia metropolitana en venganza por el atentado.
Como en ocasiones anteriores esta explosión
de Furia fue seguida de una actitud conciliadora
de Perón que aunque triunfador había
perdido mucho de su maniobra política y
era en cierto punto prisionero de sus salvadores
militares. El 16 de septiembre estalló
en Córdoba una nueva sublevación
Aunque los apoyos civiles fueron muchos, las unidades
del Éjercito que se plegaron fueron escasas
y había poca voluntad de combatir a los
sublevados. También se sumó la marina
amenazando bombardear las ciudades costeras. Perón
había perdido completamente la iniciativa
y tampoco manifestó voluntad de defenderse
moviendo todos los recursos que disponía.
Sus vacilaciones coincidieron con una decisión
que hasta ese entonces lo sostenían. Perón
renunció.
El general Eduardo Lonardi
encabezó el nuevo gobierno que se presentó
como provisional para indicar su decisión
de restaurar el orden constitucional. Rodeados
de un grupo de católicos -lo más
activo y también lo más reciente
de la oposición - y por militares de tendencia
nacionalista, el jefe de la Revolución
Libertadora proclamó que no había
ni vencedores ni vencidos, y procuró establecer
acuerdos con las principales fuerzas que habían
sostenido a Perón como los sindicalistas.
El 13 de noviembre, apenas dos meses después
Lonardi debió renunciar, y fue reemplazado
por el general Pedro Aramburu, más afín
a los sectores liberales y antiperonistas.
Las consignas de la Revolución
Libertadora en favor de la democracia coincidían
con las tendencias pi de Occidente, donde la democracia
liberal -práctica y bandera- dividía
claramente las aguas con el Este totalitario.En
1947, los acuerdos monetarios de Bretton Woods
establecieron el patrón dólar y
los capitales y los capitales volvieron fluir
libremente por el mundo. Las áreas cerradas
fueron desapareciendo y las grandes empresas comenzaron
a instalarse en los mercados antes vedados.los
países cuyas economías habían
crecido hacia adentro y cuidadosamente protegidas,
como los latinoamericanos, y en particular la
Argentina, el Fondo Monetario Internacional -un
ente financiero que en el nuevo contexto tuvo
un enorme poder- propuso políticas llamadas
"ortodoxas": estabilizar la moneda abandonando
la emisión fiscal, dejar de subvencionar
a los "sectores artificiales", abrir
los mercados y estimular las actividades de exportación
tradicionales.
No obstante, progresivamente
empezó a formularse una política
alternativa, elaborada sobre todo en el ámbito
de la Comisión Económica para América
Latina (CEPAL): los países "desarrollados"
podían ayudar a los subdesarrollados a
eliminar los factores de atraso mediante adecuadas
inversiones en sectores clave, que éstos
acompañarían con reformas estructurales
como la reforma agraria. Desde entonces, la receta
"monetarista" y la estructuralista -compitieron
en la opinión y en las políticas.
Podía pensarse que ambas estrategias eran
en última instancia complementarias, pero
en lo inmediato tenían corolarios políticos
muy diferentes: mientras que la primera llevaba
a revitalizar viejos aliados , los sectores oligárquicos,
quizá la dictaduras impulsaba cambios profundos:
una "modernización" de la sociedad
que se coronaría con el establecimiento
de democracias estable a los de los países
desarrollados.
Luego de 1955 en la Argentina
la apertura y la modernización fueron valores
compartidos pero las herramientas de esa transformación
generaron una amplia polémica entre quienes
confiaban en el capital extranjero y quienes desde
la tradición nacionalista que había
alimentado el peronismo o desde la izquierda antiimperialista
desconfiaban de él
El empresariado Argentino:
participar activamente en el ingreso nacional
elevar la productividad racionalizando tareas
y mano de obras
restringir el poder de los sindicatos y trabajadores
recuperar la autoridad patronal.
obstáculo a superar:la clase obrera maduró
política y socialmente, conocía
sus derechos.
Libertadores y desarrollistas
El general Aramburu, que encabezó el gobierno
provisional hasta 1958 asumió plenamente
la decisión de desmontar el aparato Peronista,
fue disuelto y se intervinieron la CGT y los sindicatos
puesto a cargo de oficiales de las Fuerzas Armadas.
el 9 de junio de 1956 un grupo de oficiales peronistas
organizó un levantamiento; contaba con
el apoyo de muchos grupos civiles y aprovechaba
un clima de descontento y movilización
gremial.El gobierno los reprimió con con
desusada violencia, ordenando el fusilamiento
de los principales jefes militares, incluyendo
al general Juan josé Valle. Se trató
de un inusitado hecho de fría violencia,
que dio la medida de la tajante división
que desde el gobierno se planteaba entre peronistas.
Raúl Prebisch, mentor
de la CEPAL, elaboró un plan que combinaba
algunos principios de la nueva doctrina con un
programa más ortodoxo de estabilización
y liberalización .Los instrumentos que
el Estado tenía para intervenir -el IAPI
o el manejo de los depósitos bancarios-
empezaron a ser desmontados. Se devaluó
el peso y el sector agrario recibió un
importante estímulo, con lo que se confiaba
equilibrar las cuentas ternas. Se aprobó
el ingreso de la Argentina al FMI y al Banco Mundial
, y se obtuvo la ayuda de estos organismos para
los problemas más inmediatos, lo que les
permitió dar al país sus contundentes
recomendaciones- No hubo en cambio una legislación
clara sobre el capital extranjero, cuya concurrencia
-ya planteada por Perón- siguió
despertando dudas. La política social fue
más definida. Combinando eficiencia y represión
patrones y gerentes empezaron a recuperar autoridad
en las plantas. Las convenciones colectivas fueron
suspendidas, y en el marco de una fuerte crisis
cíclica en 1956, los salarios reales cayeron
fuertemente en 1957.
Pero también las
huelgas fueron numerosas y combativas, sobre todo
en 1956, y fue frecuente el sabotaje y el terrorismo,
con rudimentarios artefactos de fabricación
casera.En septiembre de 1957 se reunió
el Congreso Normalizador de la CGT y los peronista
nucleados en las 62 Organizaciones, accedieron
a su control, aunque compartiéndolo con
algunos núcleos independientes.Proscripto
el peronismo, estas organizaciones sindicales
asumieron simultáneamente la representación
gremial y la política y desde entonces
fueron la "columna vertebral" del movimiento.
Desde su exilio Perón conservaba todo su
poder simbólico, pero en lo concreto debió
dejar hacer y tolerar las desobediencias para
no ser negado aunque reservándose cierto
poder de veto.
Perón se dedicó
a reunir a todos cuantos aceptaran invocar su
nombre, alentándolos y empujándolos
a unos contra otros, para reservarse así
la última palabra. Aprendió una
nueva técnica de conducción y la
utilizó admirablemente, para el gobierno
y las fuerzas políticas que lo apoyaban,
el "pacto de proscripción" era
un problema para el futuro, mediato o inmediato:
qué hacer con el peronismo. En la derecha,
optaron por acercarse al peronismo algunos de
los viejos nacionalistas y los conservadores "populares".
En la izquierda la política represiva del
gobierno libertador apartó pronto a muchos
de un bloque antiperonista en el que hasta entonces
habían convivido con sus enemigos naturales.
Su misión era dirigir a la clase obrera
y ésta era peronista y no dejaba de serlo,
lo que planteaba un serio problema a quienes seguían
creyendo en la naturaleza burguesa o aun fascista
de ese movimiento.
El ascenso de Frondizi
en la Unión Cívica Radical provocó
una ruptura. Después de la caída
de Perón el radicalismo se dividió:
quienes seguían a Balbín se identificaron
con el gobierno libertador, mientras que Arturo
Frondizi eligió la línea de acercamiento
con el peronismo basándose en el tradicional
programa nacional y popular del radicalismo, así
como en su constitutiva oposición a las
"uniones democráticas". x:c iones
presidenciales eran cosa remota- la UCR proclamó
la candidatura presidencial de Frondizi, lo que
aceleró la ruptura, y el viejo partido
se dividió en dos: la UCR Intransigente
y la UCR del Pueblo. La maniobra más audaz
consistió en negociar con el propio Perón
su apoyo electoral, a cambio del futuro levantamiento
de las proscripciones. La orden de Perón
fue acatada salvo por unos 800 mil reluctantes-
y Frondizi se impuso en las elecciones del 23
de febrero de 1958, con algo más de 4 millones
de votos contra 2,5 millones que obtuvo Ricardo
Balbín.
Frondizi presidió
el gobierno entre mayo de 1958 y marzo de 1962,
En la nueva versión de su programa -que
decepcionaba a sus seguidores de izquierda- Frondizi
aspiraba a renovar los acuerdos, de raigambre
entre los empresarios y los trabajadores; éstos
eran convocados a abandonar su actitud hostil
e integrarse y compartir, en un futuro indeterminado
mil beneficios de un desarrollo económico
impulsado por el capital extranjero, esta retórica
incorporaba el novedoso tema del desarrollo, asociados
con las inversiones extranjeras, y lo unía
a la condena del viejo imperialismo británico.
Además de trazar
el prospecto de un país en crecimiento
y sin conflictos la retórica deliberadamente
imprecisa, servía para justificar las arriesgadas
maniobras tácticas del presidente. Se legitimaba
así a los equipos técnicos que encabezaba
Rogelio Frigerio -supuestamente representante
de la burguesía nacional"- así
como el pacto con Perón y el acuerdo con
los sindicatos. La confianza en la eficiencia
de este programa justificaba las concesiones a
otros factores de poder en cuestiones juzgadas
secundaria como la iglesia, en el campo de la
enseñanza, y a los militares, entre quienes,
se aspiraba a desarrollar una tendencia adicta,
y nacionalista. El realismo político del
presidente incluía una tendencia a inclinarse
por la negociación táctica con las
grandes corporaciones, y consecuentemente una
escasa valoración de la escena política.
La "batalla del petróleo",
la negociación con compañías
extranjeras de la exploración y puesta
en exploración de las reservas, y simultáneamente
anunció la autorización para el
funcionamiento de las universidades no estatales,
lo que generó un profundo debate entre
los defensores de la enseñanza "laica"
y los de la "libre", en su mayoría
católicos. En los cálculos del presidente
ambos debates -el del petróleo y el de
la enseñanza- acabarían neutralizándose)
E1 meollo de la política
económica fueron las leyes de radicación
de capitales extranjeros y de promoción
industrial, sancionadas antes de que terminara
1958. Por ellas se aseguraba a los inversores
extranjeros libertad para remitir ganancias y
aun para repatriar el capital. Se establecía
un régimen especial a las inversiones en
sectores juzgados clave para la nueva etapa de
desarrollo: la siderurgia, la petroquímica,
celulosa, automotriz, energía y naturalmente
el petróleo, al que todos los diagnósticos
señalaban como el mayor cuello de botella
del crecimiento industrial. Habría trato
preferencial en materia de derechos aduaneros,
créditos, impuestos, suministro de energía
compras del Estado, así como en la protección
arancelaria del mercado local todo ello manejado
con un alto grado de discrecionalidad, manifestado
en los contratos petroleros, que el presidente
negoció en forma personal y secreta. Los
resultados de esta política fueron notables:
las inversiones extranjeras, de alrededor de 20
millones de dólares en 1957 subieron a
248 en 1959 y 100 más en los dos años
siguientes. La producción de aceros y automotores
creció de modo espectacular y casi se llegó
al autoabastecimiento de petróleo.
La fuerte expansión
hizo probablemente más intensa la crisis
cíclicas trienal- anteriores fueron las
de 1952 y 1956-, anunciada a fines de 1958 por
una fuerte inflación y dificultades serias
en la balanza de pagos. En diciembre de 1958 se
pidió ayuda al FMI y se lanzó un
Plan de estabilización cuya receta recesiva
se profundizó en junio de 1959, cuando
Frondizi convocó al ministerio de Economía
al ingeniero Alvaro Alsogaray. Se trataba de unos
de los voceros principales de las corrientes liberales
y aplicó un ortodoxo programa de devaluación,
congelamiento de salarios y supresión controles
estatales cuyas consecuencias fueron una fuerte
pérdida en los ingresos de los trabajadores
y una desocupación generalizada.
Su adopción marcó
el final de la ilusión integracionista
y puso en evidencia la necesidad de enfrentar
el obstáculo sindical. El plan de Estabilización
puso fin a una precaria convivencia entre el gobierno
y los sindicatos peronistas, que hasta entonces
habían apreciado medidas gubernamentales
como el fin de las proscripciones y, sobre todo
la Ley de Asociaciones Profesionales , que establecía
el sindicato único y el descuento por planilla
. Pero los efectos de la política de estabilización
y la dureza con que el gobierno reprimió
las protestas, a partir de la huelga del Frigorífico
Lisandro de La Torre de enero 1959, pusieron a
los sindicatos en pie de guerra.Las huelgas se
intensificaron en los meses siguientes, y luego
recrudeció el sabotaje.
El gobierno respondió
interviniendo los sindicatos y empleando el éjercito
para reprimir -según lo establecía
el plan CONINTES, al tiempo que los empresarios
aprovechando la recesión, despedían
a los cuadros más combativos de cada planta.La
racionalización laboral pudo avanzar libremente,
mientras que en los sindicatos se consolidaba
un nuevo tipo de dirección, menos comprometida
en la lucha cotidiana y más preocupada
por controlar las complejas estructuras sindicales
recurriendo incluso a la corrupción o al
matonismo para acallar las disidencias.
una nueva burocracia sindical,
especializada en administrar la desmovilización,
con paros generales duros de palabra pero escasamente
combativos y negociaciones permanentes con todos
los factores de poder.En momento en que se debilitaba
en el terreno de la negociación específicamente
laboral , este nuevo sindicalismo adquirió
una enorme fuerza en la escena política.
Los militares vieron con desconfianza el triunfo
de Frondizi y se dedicaron a vigilarlo, y en particular
a controlar sus relaciones con los peronistas.
Se dividieron según sus diferentes opiniones
acerca de cuánto debía haber de
respeto a las instituciones constitucionales y
cuánto de presión corporativa, que
tomaba la forma de planteo al presidente para
que adoptara determinada medida. La Marina fue
más homogénea en su rechazo a la
política presidencial, pero en el Ejército
dominó un faccionalismo creciente, que
amplificaba las divisiones anteriores.
Frondizi-Cuba-FFAA-Final:
En principio Frondizi adhirió a las consignas
de "La Alianza para el progreso" expuestos
por Kennedy pero reacio en condenar a Cuba ya
que le brindaba una alternativa socialista en
el continente. Los militares presionaron a Frondizi,
para romper relaciones con Cuba lo cuál
sucedió.
Ante de las elecciones
de 1962, en 1961 Frondizi cambió su estrategia
política. Expulsó Alsogaray, terminó
con la estabilización y fomentó
una política social más flexible.
Las fracciones del peronismo comenzaron a interesarse
por las fuerzas de izquierda, lo cuál pretendía
una renovación ideológica que los
sindicatos debieron aceptar. El peronismo y el
sindicalismo formaron el movimiento obrero que
administraba Vandor.
El 18 de marzo los peronistas ganaron las elecciones.
Frondizi intervino provincias cambió su
gabinete y atravéz de Aramburu (militar)
trató de conciliar con la oposición,
no lo logró y los políticos se declararon
indiferentes ante la suerte del presidente y del
sistema institucional, sin embargo antes que los
militares depusieran a Frondizi, este logró
poner como presidente interino al presidente del
Senado José María Guido y salvar
así la institucionalidad.
Presidencia de Illia
(octubre de 1963-junio de 1967)
UCR del Pueblo:
mitad de las gobernaciones que respondían
a su poder
no tenía mayoría en la cámara
de diputados
mayor consideración del sistema ins/constitucional
y no tanta negociación con las corporaciones
No logró una alianza consistente con otros
partidos políticos para garantizar la defensa
de la institucionalidad.
recuperación industrial y 2 años
de buenas exportaciones
elevación del salario de los trabajadores
control de precios y renogaciación de contratos
petroleros
Ley de Asociaciones: mecanismo para controlar
el manejo de fondos e internas de los sindicatos
Entre mayo y junio de 1964
los sindicatos que respondían a Vandor
ejecutaron huelgas para demostrar al gobierno,
sectores empresariales y a la sociedad que aún
tenían importancia y poder en el desarrollo
productivo.
El operativo retorno: Vandro
cada vez más, acapara poder en los sindicatos
desplazando a Perón. Perón a fines
de 1964 decidió regresar al país
pero fue detenido en Brazil y lo enviaron de vuelta
a España. El enfrentamiento a lo largo
de 2 años consolidó a Vandor en
el plano sindical y a Perón en el plano
electoral.
El rol de las FFAA
Cualquier intervención en la sociedad originaría
divisiones facciosas. Los comandantes en jefes
eran los representantes frente al gobierno y al
estado. Onganía fue adquiriendo importancia
nacional.
Trato de Westpoint: "doctrina
de seguridad nacional"--> las fuerzas
armadas eran "la garantía" de
los valores supremos de la nacionalidad y debían
obrar cuando se vieran amenazadas por la subversión
comunista.
"Fronteras ideológicas":
que en cada país dividía a los partidarios
de los valores occidentales y cristianos de quienes
querían subvertílos.
Estados Unidos comenzaba
su intervención política y los militares
(de cada país estimulados y apoyados discretamente
por EEUU) comenzaron a derrocar gobiernos democráticos.
Para la FFAA la democracia era un obstáculo
sobretodo para la seguridad y finalmente para
la modernización económica que necesitaba
de eficacia y autoridad.
La economía entre
la modernización y la crisis
E1 programa que en 1958 sintetizó de manera
convincente Arturo Frondizi expresaba una sensibilidad
colectiva y un conjunto de convicciones compartidas
acerca de la modernización económica,
En parte debía surgir de la promoción
planificada por el Estado, y de una renovación
técnica y científica hacia la cual
de 1955 en adelante se volcaron muchos esfuerzos.
Así surgieron el Instituto Nacional de
Tecnología Agropecuaria (INTA), de incidencia
importantísima en su campo, y el menos
influyente Instituto Nacional de Tecnología
Industrial (INTI). La investigación básica
y la tecnológica fueron promovidas desde
el Consejo Nacional de investigaciones Científicas
y Técnicas, creado en 1957, o desde Comisión
nacional de Energía Atómica, que
frecuentemente actuaron asociados a las universidades.
El Consejo Federal de Inversiones debía
regular las desigualdades regionales mientras
que el Consejo Nacional de Desarrollo creado en
1963, asumiría la planificación
global y la elaboración de planes de desarrollo.
En suma, un conjunto de instituciones debían
poner en movimiento, planificadamente, la palanca
de la inversión pública la ciencia
y la técnica.
Pero la mayor fe estaba puesta en los capitales
extranjeros, estos llegaron en cantidades relativamente
considerables entre 1959 y 1961 luego se retrajeron,
hasta que en 1967 se produjo un segundo impulso,
aunque en él pesaron mucho las inversiones
de corto plazo. Pero su influencia excedió
largamente la de las inversiones directas. Los
inversores tuvieron una gran capacidad para aprovechar
los mecanismos internos de capitalización
de créditos del Estado o simplemente del
ahorro particular, que juzgaba conveniente canalizarse
a través de las empresas extranjeras. También
se instalaron por la vía de la compra o
la asociación con empresas nacionales existentes
o su compra, o simplemente por la concesión
de patentes y marcas. Su influencia se notó
en la transformación de los servicios o
en las formas de comercialización-los supermercados
fueron al principio lo más característico-
y por general en una modificación de los
hábitos de consumo, estimulada a través
de la televisión. La presencia creciente
del idioma inglés atestigua el grado de
adaptación a los estilos mundiales que
alcanzó la vida económica.
En la industria, las nuevas
ramas -petróleo acero , celulosa, petroquímica,
automotores- crecieron aceleradamente por efectos
de la promoción y aprovechando la existencia
un mercado insatisfecho , mientras que las que
habían liderado el crecimiento en la etapa
anterior -textil, calzado, y aun electrodomésticos-
se estacaron y retrocedieron , en parte porque
su mercado se había saturado o retrocedía
o en parte también porque debían
competir con nuevos productos como el hilado sintético,
que lo hizo con el algodón en el sector
de las textiles.
Donde pesaron los capitales
extranjeros se debió a la magnitud de las
inversiones iniciales requeridas así como
las condiciones mismas de la promoción
estatal, que con excepción de los automotores
garantizaban esa concentración. En las
actividades antiguas tradicionalmente dispersas,
y en un contexto de contracción, algunas
empresas mayor capacidad de adaptación
lograron, gracias a un crédito o una asociación
ventajosa, crecer a expensas de otras.
Se creó una brecha
entre un sector moderno y eficiente de la economía
en progresiva expansión, ligado a la inversión
o al consumo de los capacidad, y otro tradicional,
más bien vinculado al consumo masivo que
se estancaba. La brecha tenía que ver con
la presencia de empresas extranjeras o su asociación
con ellas, de modo que para muchos empresarios
locales la experiencia fue fuertemente negativa.
Lo fue, sobre todo, para muchos trabajadores.
El empleo industrial tendió a estancarse,
sin que el aumento en las nuevas empresas compensara
la pérdida en las tradicionales, y se deterioraron
los ingresos de los asalariados por razones tanto
económicas como políticas : un mayor
desahogo empresarial en el mercado de trabajo,
debido a los frutos de la racionalización
y la contracción, se sumaba a un recorte
en la capacidad de negociación de las organizaciones
sindicales, sobre todo en el ámbito de
la empresa y la planta.
Muchas empresas vinieron
a aprovechar la crema de un mercado protegido
y largamente insatisfecho, antes que realizar
una instalación de riesgo con perspectivas
de largo plazo. Tal ocurrió con las 21
terminales de automotores existentes en 1965.
Pero aún las que tenían planes de
largo alcance no estuvieron dispuestas a sacrificar
la protección concedida, que les garantizaba
el dominio del mercado local pero las condenaba
a limitarse a él. Atraídos con regímenes
de promoción pugnaron por mantener las
situaciones de privilegio y hasta extenderlas
y así -junto con las empresas nacionales
que pudieron seguirles en esa linea-. contribuyeron
a fortalecer la injerencia de un Estado que debía
garantizar las ventajas especiales.
En el sector agrícola
empezaron a sentirse algunos efectos de los efectivos
cambiarios ocasionales, de las mejoras tecnológicas
impulsadas por el INTA o por grupos de empresarios
innovadores, o de la mayor difusión de
tractores, producidos por plantas industriales
recientemente instaladas. Sin ser espectaculares,
los resultados permitieron que producción
alcanzara en promedio los niveles de 1940, antes
del comienzo de la gran contracción. Hubo
también algunas mejoras relativas en el
comercio exterior.La crisis potenció la
puja por el ingreso entre aquellos sectores con
capacidad corporativa para negociar y creó
la posibilidad de aprovechar una coyuntura, un
cambio de las reglas del juego, producidas desde
el poder, y quedarse con la parte del otro. Se
trataba de un juego en el que no había
reglas racionales y previsibles, ni un sector
capaz de imponérselas a otro. Si bien la
acción del Estado era decisiva, no se trazaban
desde allí medidas políticas autónomas
sino que estaba a disposición de quién
pudiera capturarlo un instante, y utilizarlo para
sacar el mayor provecho posible.
Las clases medias 1955-1966
fuerte migración del campo a la ciudad
crisis de la economías regionales: algodón
y azúcar
estancamiento del sector industrial
aumento en la demanda de servicios, crecimiento
del pequeño comercio
crecimiento del sector de la construcción
Inmigración de países limítrofes
asentamientos de villas miserias
Actitud más flexible con las conductas
sociales (formas de vestir, divorcios, formas
de convivencias, diversidad de opinión)
aumento del consumismo, causa: producción
en masa, propagandas, técnicas de marketing
primera plana:publicación
aparecida en 1962 destinada a los sectores medios
y altos. Servía de voceros de grupos que
se nuclear detrás de Paganía, su
contenido era la de mostrar cierta modernidad
en base al consumo y bienes dirigidos a sectores
ejecutivos y los nuevos profesionales, sobretodo
de clase alta. Con menciones culturales como la
ciencia y la literatura. Podría proclamarse
como la representación "de la derecha
en Argentina"
Final del Gobierno de Illia
Nada estaba definido en 1966, salvo el rechazo
cada vez más categórico de la tradición
liberal y democrática. Para la nueva izquierda
-que no separa los principios más generales
de la inmediata experiencia argentina- la democracia
era apenas una forma, las libertades individuales
una farsa. E ilusionarse con ellas era sólo
encubrir la opresión.En realidad, nadie
tenía demasiada fe en la democracia, ni
los partidos políticos que debían
defenderla. Ciertamente se trataba de una democracia
ficticia y de escasa legitimidad, pero los interesados
directos en su supervivencia y mejora la dieron
por caduca sin lucha. La derecha, no lograba organizar
un partido capaz de hacer atractivos sus intereses
al conjunto de la sociedad, en parte por los problemas
ya crónicos de estas fuerzas que solo funcionaron
eficazmente cuando se las articuló desde
el poder y porque en el seno mismo de los sectores
propietarios, subsistían los conflictos.
'Los sectores más
concentrados de la economía, en los que
el capital extranjero tenía un peso decisivo,
se movían con más comodidad corporativa
donde sus intereses eran formulados con precisión
y claridad por un grupo bién entrenados
de economistas y técnicos. Allí
dialogaban con los factores de poder reales -los
sindicalistas, las Fuerzas Armadas, y en menor
medida la Iglesia que por distintos motivos tampoco
tenían mayor interés en la democrática.
Para los militares la democracia
resultaba un obstáculo en el combate contra
el comunista imaginario que veían cada
vez más amenazador. Encontró amplio
eco en la sociedad que los avances de la modernización
no eran tales, alimentada desde los sectores más
tradicionales de la iglesia de gran predicamento
de los empresarios y militares. Reclamaban un
Estado fuerte con capacidad para ordenar la vida
económica disciplinar a sus actores y superar
los bloqueos para una alternativa eficiente, todos
reclamaban más autoridad y más orden
unos con tradición otros con eficiencia.
El gobierno de lllia fue
condenado por ineficiente por Primera Plana, vocero
de este grupo, ya en septiembre de 1963, un mes
antes de que el nuevo presidente asumiera, y desde
entonces la propaganda se ensañó
con él.Objetivos distintos pero no contradictorios
-la eficiencia, el orden, la modernización
y hasta el "destino de grandeza"- confluían
en la crítica al gobierno y en una propuesta
definida, de manera algo vaga como corresponde
a una propuesta política, como el "cambio
de estructuras" que se entendía se
refería a las políticas. Esta idea
fuesistematicametne desarrollada por un elenco
de propagandistas, muchos de ellos expresamente
contratados para ello, dedicados a desprestigiar
al sistema político en general, y a exaltar
la figura de Onganía. -quién pasó
a retiro a fines de 1965-, modelo de eficiencia
pero, sobre todo, "de última alternativa
de orden y autoridad", como escribía
Mariano Grondona en Plana.-Durante los seis meses
finales del gobierno de lllia se tenía
la impresión de que buena parte del país
-que "estaba en el golpe"- emprendía
sin disimulo alguno, con paciencia y con confianza,
el camino que llevaría a la redención.
Quienes no participaban de esa fe parecían
en cambio compartir el diagnóstico, a juzgar
por sus mínimos intentos para defender
el sistema constitucional este se derrumbaba.
El 28 de junio de 1966 los comandantes en jefe
depusieron a lllia y entregaron la presidencia
al general Onganía.
Presidencia
de Onganía.
Un amplio consenso acompañó
al golpe del 28 de junio de 1966: los grandes
sectores empresarios y también los medianos
y pequeños, la mayoría de los partidos
políticos -con excepción de los
radicales, socialistas y comunistas-Y hasta muchos
grupos de extrema izquierda, satisfechos del fin
de la democracias Burguesa. El nuevo orden imponía
su discurso en el orden, la unidad, un cierto
paternalismo y un definido anticomunismo. El estado
mayor de las grandes empresas -el establishment
económico- tenía interlocutores
directos en muchos jefes militares. Otros -sobre
todo los que rodeaban a Onganía se nutrían
en cambio de una concepción mucho más
tradicional derivada en parte del viejo nacionalismo
pero sobre todo de las doctrinas corporativistas
u organicistas que se estaban abriendo paso entre
la nueva derecha. Se disolvió el parlamento-el
presidente concentró en sus manos los dos
poderes-y también los partidos políticos
cuyos bienes fueron confiscados y vendidos para
confirmar la clausura de la vida política.
Universidades: Se comenzó
la represión al comunismo a cualquier expresión
de pensamiento crítico de disidencia o
hasta diferencia. El blanco principal fue la Universidad
considerada un lugar típico de infiltración,
cuna del comunismo, el lugar de propagación
de todo tipo de doctrinas disolventes y el foco
del desorden. Las universidades fueron intervenidas
y se acabó con su autonomía Académica.
El 29 de julio de 1966 "la noche de los bastones
largos", la polícia irrumpió
en varias facultades de la Universidad de Buenos
Aires y apaleó a muchos profesores y alumnos.
Algunos docentes emigraron, otros trataron de
de reconstruir redes académicas o intelectuales.
Mientras tanto en las Universidades reaparecieron
los grupos autoritarios, clericales y tradicionalistas
que estuvieron antes de 1955.
Censura y autoritarismo
frente a presiones corporativas, sindicales, y
sectores débiles
hacia "el amor libre", el divorcio y
pornografía (que según la iglesia
cada uno de ellos era antesala al comunismo)
La sociedad acompanó las ideologías
antes mencionadas
Autoritarismo económico
(antes de que hubiera una política económica
se efectuó)
se redujo el personal de la Administración
pública, ferrocarriles y puertos, se controló
la Aduanay diversas modificaciones para reducir
costos
cierre de ingenios azucareros en la provincia
de Tucumán
se apaciguó la protesta sindical y se intervino
sindicatos
se sancionó una ley de "arbitraje
obligatorio" que condicionaba la posibilidad
de efectuar huelgas.
El gobierno de Onganía
encontró la fórmula adecuada para
efectuar la restauración de la sociedad
y de la economía, había clausurado
las escenas sindicales, corporativas y políticas.
Plan económico de
Krieger Vasenas:
eliminar las causas de las pujas sectoriales
racionalizar el funcionamiento de la economía
y facilitar el desempeño de las empresas
más eficientes.
suspensión de los sueldos por 2 años
suspensión de las negociaciones colectivas
se congelaron tarifas de servicios públicos
y combustibles
acuerdo de precios con las empresas
no hubo restricción monetaria y crediticia:
inversión del estado en caminos y accesos
a la Capital Federal, creación de la empresa
hidroeléctrica "El Chocón",
puentes sobre el Paraná
reintegros a insumos importados de exportaciones
no tradicionales
se eliminó subsidios a economías
regionales
Consecuencias del Plan
Económico:los beneficiarios de este plan
fueron:
las empresas extranjeras y con cierta estabilidad
y desnacionalización de la economía,
se impusieron gracias a sus sistemas de organización.
los contratistas que realizaban obras públicas
(terciarizacion)
los perjudicados fueron:
los sectores rurales por las fuertes retenciones
exportadoras
el empresariado argentino por la desnacionalización
de la economía y la intervención
de las empresas extranjeras
economías provinciales: por la desprotección
en el mercado (Tucumán, Chaco, Misiones)
Este tipo de economía
estuvo centrada en inversiones extranjeras y exportaciones
no tradicionales y avance en la sustitución
de importaciones, se trataba de un proyecto propio
de la burguesía que solo en este contexto
institucional podía realizarse. Para los
militares el estado intervencionista era una buena
manera de Desarrollo de la Industria militar.
En 1968 empresarios nacionales y sindicatos allegados
a los militares empezaron a forzar por una vuelta
a la nacionalización de la economía.
A mediados de año Onganía relevó
a Julio Alsogaray por Lanusse. Las voces del "establisment"
protestaron y empezaron a meditar un reemplazo
de Onganía por Aramburu y Paladino allegado
a Perón.
El cordobazo: en mayo de
1969 precedió una ola de protesta estudiantiles
en diversas universidades de las provincias. Activismo
estudiantil y obrero se conjugaron el 29 de mayo
en el centro de la ciudad (Córdoba). La
CGT realizó una huelga general y movimientos
obreros y estudiantiles ganaron el centro de la
ciudad, donde se sumó gente. La represión
policial generó un fuerte enfrentamiento
creando un caos en la ciudad y la muerte de 30
personas y más de 300 heridos. El "cordobazo"
fue el episodio fundador de movilización
social hasta 1975. La interpretación de
este episodio fue el rechazo del poder autoritario
y multiforme de capital.
El cordobazo originó:
un renovado activismo sindical. Sobretodo en Rosario
y Córdoba. Se luchaba por mejores condiciones
de trabajo, incentivos, clasificación y
categorías.
algunos dirigentes gremiales ponían el
acento en la honestidad, la democracia interna
y la atención a los problemas de planta
diferenciada del matonismo y solo negociación
salarial de los sindicatos de aquél entonces
reivindicaciones concretas a un cuestionamiento
más amplio de las relaciones sociales y
de la misma propiedad.
el Cordobazo incentivó hechos similares
en rosario, río negro, mendoza chaco misiones
y formosa.
Incentivó a la movilización urbana
sobretodo en zonas humildes
crecimiento de la solidaridad
hubo un movimiento social de reclamo de trabajadores
ocasionales, no agremiados y desprotejidos del
sindicalismo, (reclamos surgidos de la vida cotidiana:
falta de servicios básicos y mejor calidad
de vida) de profresores y maestros y parte de
la clase media.
Todo concluyó en
una visión común: el poder autoritario
y los grupos minoritarios que lo apoyaban, responsables
directos y voluntarios de todas las formas de
explotación, opresión y violencia
de la sociedad
"SITRAC-SITRAM--->gremio
de mecánicos de Córdoba célebres
por sus acciones de protesta violenta (toma de
fábricas o rehenes dentro de las mismas)"
Entorno Internacional:
concepto: fin del autoritarismo y la formación
de una nueva sociedad: (principalmente movimientos
ideológicos desarrollados por estudiantes
y la universidad)
movilización de estudiantes y universitarios:
praga, berkeley, méxico y parís
1968
la resistencia del pueblo de vietnam
la formación del comunismo en cuba y china
la figura o el "ícono" ideológico
del "Che Guevara": lucha por la liberación
del imperialismo
las guerrillas en brazil y uruguay
la presidencia de Allende en chile (marxismo/socialismo)
La Iglesia: el Concilio
Vaticano II (bajo la tutela de Juan XXIII-renovación,
nuevas consignas y nuevo rumbo de la iglesia,
más apegado a la evangelización
y a los problemas sociales, más compromiso
con su realidad) estableció entre el clero
latinoamericano la necesidad de atención
a los pobres y de comprometerse a una reforma
social necesaria. Es importante destacar la declaración
"teología de La Liberación)
donde se manifiesta que la violencia de los sectores
humildes era consecuente de la violencia del poder.
En Argentina desde 1968 se reunieron en "el
movimiento de sacerdotes del tercer mundo"
sacerdotes y laicos, que militaron en las zonas
más pobres promoviendo la formación
de organizaciones solidarias e impulsaron reclamos
y protestas. El "lenguaje" de la prédica
fue tornándose político. Rápidamente
las ideas colectivas de la formación de
la "igualdad social" provenientes del
peronismo se unieron a la ideología de
justicia social de la iglesia y atrajo más
integrantes.
La universidad también
sufrió cambios pasando por educación
clasista a una educación o pensamiento
más comprometido con la realidad.
Perón desde su exilio
también fue cambiando su discurso sintonizando
con la época, desde la relación
ideológica de "dependencia y liberación"
hasta cuestiones ecologistas
Los discursos predominantes
mezclaban elementos del marxismo revolucionario
con otros de nacionalismo o el catolicismo y potenciaron
el imaginario popular, legitimándose con
referencias teóricas. La clave de la opresión,
la injusticia y la entrega se encontraba en el
poder que era monopolizado por una minoría
y así como todo era posible desde el poder
el fin de la acción política era
su captura. Se interpretaba a la política
con la lógica de la guerra. Las primeras
organizaciones guerrilleras surgieron a principios
de 1960 atravéz de la experiencia cubana
y se reactivaron con la acción de Guevara
en Bolivia. Desde 1967 (desde la izquierda o el
peronismo surgieron los movimientos guerrilleros
o de resistencia como por ejemplo "Las Fuerzas
Armadas Peronistas", "Descamisados",
"Fuerza Armada Revolucionaria" (FAR),
"Fuerzas Armadas de Liberación",
y hacia 1970 "Montoneros"-integrismo
católico y nacionalista devenido a peronista-
y "el Ejercito Revolucionario del Pueblo"
(ERP). Montoneros secuestró y asesinó
a Aramburu y la ERP copó Garín hasta
1973, los actos de violencia fueron creciendo
tanto en violencia misma como espectacularidad.
La sociedad acompañó (vio con agrado
parsimonioso) este tipo de sucesos.
Hacia 1971 la Juventud
Peronista creció notablemente reflejando
más cercamente los sectores humildes apoyados
por la iglesia o en comunión con ella.
Militares en retirada:
marzo de 1971 asume la presidencia Lanusse
situación: organizaciones civiles armadas
y protesta social
se crea un foro antisubersivo y tribunales especiales
para juzgar a guerrilleros
accionar del gobierno: represión, torturas
y asesinatos por parte de las Fuerzas Armadas
y el Estado
Caos económico: inflación, fuga
de divisas, desempleo y caída del salario
1971 acuerdo con Perón para una salida
democrática (acuerdo con el gobierno de
que Perón no debía postularse),
creación de organizaciones: Juventud Peronista
y Frente Cívico de Liberación Nacional.
Acuerdo democrático entre Perón
y Balbín (radicalismo) Cámpora-Solano
Lima fórmula presidencial:"Cámpora
al gobierno Perón al poder"--->eslogan
popular.
1973 liberación de presos y amnistía
general.
1973 un balance: ¿Cómo
llegó la economía a este período?
Crecimiento del sector agropecuario.Fabricación
de insumos industriales locales para el campo
como tractores y cosechadoras.
introducción de empresas de agroquímicos
que dieron impulso a la generación agrícola.
sistemas de arrendamiento y explotación
de tierras por empresarios
crecimiento de la producción de aceite
estancamiento del sector ganadero
exportaciones industriales: maquinarias agrícolas,
producción de siderúrgicos y agroquímicos
maduraron inversiones hechas en 1955, las fábricas
reemplazaron a los talleres. Las industrias se
subsidiaban con créditos o subsidios del
estado.
la industria se modernizó pero llegó
al límite de su capacidad de consumo y
distribución en 1973
En la política los
lugares o sectores estaban vacíos de figuras
o de ideologías. La sociedad no encontró
voceros o representantes políticos.
La vuelta de Perón:
El 25 de mayo de 1973 asumió Campora el
gobierno y el 20 de junio retornó Perón
al país. En julio renunció Cámpora
y en septiembre Perón y su mujer Isabel
ganaron las elecciones. El 1º de julio del
año siguiente muere Perón.Perón
armó su proyecto sobre 3 bases.
un acuerdo democrático con las fuerzas
políticas
un pacto social con representantes corporativos
y una conducción centrada de su "movimiento"
dividido en varios frentes.
El Programa de Reconstrucción
y Liberación Nacional presentado en 1973
consistía en un intento por superar las
limitaciones de crecimiento de la economía.
Gelbard era el jefe de la Confederación
General Económica donde se nucleaba las
mayorías de las empresas nacionales. El
objetivo era intervencionista y en menor medida
nacionalista y distribucionista y no enfrentaba
ningún poder, las espectativas del objetivo
eran:
manejo centralizado del crédito y control
de precios
buenos precios y la posibilidad de acceder a nuevos
mercados
nacionalización del gobierno exterior
Premios y castigos al sector rural para arbitrar
las exportaciones y las ganancias-Ley Agraria:
expropiar tierras sin cultivar.
expandir las exportaciones industriales: como
venta de vehículos a Cuba
un Pacto Social entre sindicatos y empresarios
"un contrato moral" de común
acuerdo o acuerdo sin disputas
Se congelaron los precios y por 2 años
la supresión de las convenciones colectivas
o paritarias
El incremento del consumo
hizo reaparecer la inflación y el aumento
del precio del petróleo en el mundo encareció
las importaciones y elevó los costos de
las empresas. Antes de cumplir un año ya
estaba planteada la lucha sectorial. En las fábricas
se revalorizaron las consignas de la "lucha
social" que incluía la toma de fábricas
que rebasó la dirección de los sindicales
y hasta cuestionó la autoridad de gerentes
y patrones. Luego en la CGT se impusieron los
partidarios de la negociación dura entre
los metalúrgicos se destacó Lorenzo
Miguel. Lopéz Rega fue asesor de Isabel
Perón. Esta Colocó amigos de confianza
en puestos claves rompiendo las alianzas que había
construido Perón. En 1975 la crisis era
grave: la inflación estaba desatada, la
balanza de pagos era importante y la puja distributiva
era encarnizada, el Estado estaba desbordado.
Celestino Rodrigo nuevo ministro de economía
de Lopéz Rega decidió devaluar un
100% y aumentar tarifas y combustibles. "El
Rodrigazo" echó por tierra los aumentos
acordados de salario entre los sindicatos y el
sector empresario y la presidenta no decidió
el aumento de salarios por lo cuál se llegó
a una huelga general de 48hrs y manifestación
en Plaza de Mayo. El Rodrigazo generó una
crisis que no se pudo dominar: inflación,
corridas hacia el dólar aparición
de mecanismos de indexación y pocas posibilidades
de controlar el poder.
Perón, Montoneros
y La Juventud Peronista: Existían diferencias
que no fueron demostradas hasta 1973 por la lucha
contra los militares. Perón utilizaba a
los jóvenes y a los sectores populares
que ellos movilizaban contra aquellos que lo expulsaron
del Poder, para hostigarlos y a su vez mostrarse
como el único capaz de contenerlos. Montoneros
y Juventud Peronista aprovecharon su adhesión
a Perón para insertarse más profundamente
en el movimiento popular. Existían 2 corrientes
a-la vieja tradición Peronista, nacionalista
y distribucionista
b-la crítica radical de la sociedad condensada
en la consigna "liberación o dependencia"
Osea la primera correspondía a la Patria
Peronista y la segunda a la Patria Socialista.
Los montoneros aspiraban pertenecer a ambas pero
terminaron identificándose con la segunda.
El sindicalismo y los grupos de extrema derecha
a la primera.
Desplazados paulativamente de sectores de poder
alrededor, circulares a Perón (que no los
quería porque ya los había utilizado)
se desarrolló una "guerra de aparatos
populares" bajo la forma de Terrorismo y
en particular de asesinatos que podía tener
varias justificaciones: estratégicas, justicieras
o ejemplificadoras. Contra ellos se constituyó
otro Terrorismo con aparatos para policiales que
operaban con el rótulo de la "Triple
AAA"-Acción Anticomunista Argentina-.
Los asesinatos se multiplicaron y cobraron víctimas
inocentes y ajenas al combate pero servían
para mostrar el Poder de cada organización.
El ERP también tuvo la misma acción
y se instaló como una guerrilla en Tucumán.
Desde febrero de 1975 el Éjercito convocado
por la presidenta asumió la tarea de reprimir
la guerrilla en Tucumán, el genocidio estaba
en marcha.
militares: A la llegada
de Perón los militares se acomodaban en
distintos discursos que no creían: practicaban
el populismo, confraternizaban con la Juventud
Peronista y con Isabel y simpatizaban con sectores
de derecha. El 24 de marzo de 1976 los militares
(con Videla a la cabeza) depusieron y arrestaron
a Isabel Perón, como en ocasiones anteriores
la Sociedad recibió el golpe constitucional
con alivio y expectativas
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