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La génesis del industrialismo

En cuanto al tiempo la revolución científica aparece separada de la revolución industrial. Un diferente tipo de desarrollo industrial empezó a medida que languidecía el primer movimiento de expansión. El nuevo desarrollo se produjo principalmente en el norte de Europa, en países que no habían que no habían participado plenamente en la prosperidad industrial de fines del siglo XV y comienzos del XVI, en paises que durante el siglo XVI rompieron con el Papa de Roma. Eran Inglaterra, Suecia, Dinamarca, Holanda, Escocia y Gales.

Con el surgimiento de la extracción de carbón de Hulla en Gran Bretaña la provisión de combustible cambió de naturaleza. El capital requerido se multiplicó varias veces. La hulla desempeñó un papel importante en el desarrollo industrial por su influencia sobre las industrias que empezaba a abastecer. Había más hulla que leña y su rendimiento era superior. Existía en entonces un material que brindaba la fuerza necesaria para la producción en cantidad. Apareció entonces en el siglo XV o antes los altos hornos que utilizaban un extremo calor para trabajar los metales en estado líquido.

El industrialismo está ligado al metal y a la obtención de combustibles más baratos y más eficientes. Sin embargo el hierro colado y la hulla no desempeñaron un papel importante en el desarrollo industrial del siglo XV y comienzos del XVI. El uso del alto horno dio como resultado un aprovechamiento mas eficiente de la materia prima y un producto más puro. Aparecieron entonces los cañones y los lingotes de hierro. Esto alentó la producción en cantidad. AS finales del XVI y principios del XVII se iba a iniciar en Gran Bretaña un proceso histórico destinado a la producción de grandes cantidades dejando en un segundo plano la calidad y belleza.

Reducciones en costo y mano de obra se llevaron a cabo en esa época en el norte de Europa y no sólo en la fabricación de hierro, también en la del vidrio y del acero. La creación de rieles para utilizar vagones tirado por caballos. Innovaciones que fueron logradas a partir de esta incipientes mejoras se trasladaron a otras industrias.

Lo decisivo no es esencialmente la aparición d estas mejoras sino el cambio de mentalidad que aparece en Inglaterra en 1580. Los hombres le asignan un nuevo valor a la producción en masa y la reducción de mano de obra cuya solución en 1780 trajo la Revolución Industrial. La ciencia al igual que la industria comenzaban a interesarse por las cantidades. La Revolución Industrial de fines del siglo XVI y del siglo XVII implicó cambios decisivos en los fines de la actividad económica se circunscribió principalmente a Gran Bretaña, las Provincias Unidas y Suecia.

En el Este de Europa no fue así y en Italia, Francia y Suiza se movían industrialmente en otra dirección de los países del norte. Estaban en el pelotudeo de los objetos suntuarios y caros además de exclusivos y bellos. Estaban en Francia con industria de la seda, tejido de tapices, vidrio y artefactos finos, manufacturas artísticas en la época que aumentaba el poder del Estado sobre la vida económica.

Las revolución Industrial y La Revolución Científica hicieron casi inevitable el triunfo del industrialismo. Los cambios fundamentales en la visión humana por lo general sólo los registran generaciones posteriores cuya disposición mental deriva de las ideas innovadoras anteriores. La revolución Científica constituyó menos que la primera Revolución Industrial un movimiento de masas. La mayoría de los europeos no innovaron en su pensamiento. Los cambios intelectuales que ahora parecen de gran importancia en esa época pasaron inadvertidos.

Las utilización de una silla en la cual el asiento en vez de plano fuese en declive hacia delante sólo sería imaginable para alguien que quisiera que su interlocutor fuera breve en su discurso poniendo en un segundo plano la comodidad del mismo. Y dicha idea sería cristalizada a partir de una necesidad y de un cambio de mentalidad muchas veces reñida con las normas impuestas por la sociedad como lo son la moral, la religión y la política. Es decir la mentalidad y la necesidad promueven las ideas que se insertan en las sociedades a partir de transgresiones inevitables y revolucionarias.

Puede decirse entonces que la Revolución Científica sucedió en la época de Copérnico. Pero debemos establecer en que sentido fue cada momento en la historia y qu implicancias tuvo para las sociedades. Se indica habitualmente dos períodos científicos importantes. Entre 1450-1550 y entre 1550-1650 aproximadamente. El primer período se caracteriza por la creatividad del pensamiento científico ligado al Renacimiento. El pensamiento científico era un subproducto de la visión del artista y del filósofo. Leonardo Da Vinci fue más importante en lo que planteó que lo que finalmente llevó a la práctica. El concepto del movimiento de los astro de Copérnico se obtuvo a través de la teología, el arte y la estética y no a partir de una explicación dinámica y racional de esos conceptos.

Durante los siglos XV y comienzos del XVI los hombres empezaron a observar más directamente el mundo material de lo que habían hecho sus antepasados desde el siglo X hasta el XIII. Surgió un nuevo interés derivado del arte por los objetos y hechos naturales. Esta disposición para observar al hombre, la tierra y el resto del mundo visible con nuevos ojos, constituyó la fuente principal de la visiones renacentistas de la realidad. La novedad de esta manera de ver el mundo fue producto del desarrollo industria que acompañó el renacimiento porque ese desarrollo industrial amplió el ámbito de observación. Al mismo tiempo se daban las expediciones en el océano a nuevas islas y continentes.

Lo que distingue la ciencia moderna de la ciencia del pasado no es la observación de la naturaleza sino un fin y un método peculiar en el examen de la naturaleza. Por el lado del fin hay un esfuerzo por resolver problemas particulares del mundo físico y biológico que escaparon a a pensadores anteriores, y sobre las bases de estas soluciones formular al menos como hipótesis leyes científicas. Por el lado del método en primer lugar está el empleo persistente del experimento o de la observación controlada como árbitro final para obtener un resultado y en segundo lugar el empleo de mediciones y cálculos cuantitativos como principal medio para alcanzar los resultados sujetos al control de pruebas positivas.

No es la experiencia del artista sino un empleo de la mente y los sentidos en cierta manera contrapuesto al del arte lo que caracteriza la ciencia moderna. El deleite renacentista en objetos naturales y hechos naturales por sí misma fue insuficiente para provocar la revolución científica. Lo que se necesitaba para el nacimiento de la ciencia moderna no era tanto el arte como una ruptura con el arte. La fantasía, el misterio y la imaginación debían ponerse bajo el rígido control de hechos tangibles y positivamente comprobables y de proposiciones matemáticas lógicamente demostrables.

Los principales científicos de finales del siglo XV y comienzos del XVI de ningún modo rompieron con el arte o con las fuentes de a imaginación artísticas. Debía producirse una refundación. Dicha refundación implicaba un empleo del intelecto novedoso a causa de una doble insistencia. En primer lugar está la insistencia en la prosecución sistemática de experimentación y observación con el fin de descubrir leyes físicas y biológicas. En segundo lugar está la insistencia en el método cuantitativo de considerar todos los fenómenos con el objeto de descubrir leyes. Esto traerá el triunfo de la concepción científica que sobrevino a finales del XVI y comienzos del XVII la era de la primera Revolución Industrial. Donde se destaca Inglaterra sobre los demás países ya que los mismos tuvieron distintos procesos. La revolución científica de eso tiempo sentó las bases para lo que vino después.

Sea como fuere el asombroso proceso de la ciencia experimental y de la industria pesada producido en el en el mundo dependió en parte de la quiebra de la restricciones hoy generalmente consideradas prejuicios que una vez construyeron el camino tanto de los experimentos planeados, como la de la explotación de recursos naturales de la tierra.

Durante los finales del siglo XVI y comienzos del XVII los pensadores franceses les resultaba más difícil que a los ingleses u holandeses pasar al empleo del método inteligente del método experimental en biología. En contraposición en Francia se daba más la observación tradicional de la vida práctica. Fue Inglaterra donde se dieron los primeros pasos para convertir la química en ciencia. Su situación política, económica y social era más proclive para aplicación sistemática del método experimental.

Los contrastes entre Francia e Inglaterra en las ciencia físicas parecen a primera vista casi tan notables como los contrastes entre los dos países en la ciencia biológicas. Los franceses no ponían el acento en la misma medida que lo hacían los ingleses en el método experimental o alguna forma de razonamiento inductivo.

Los antiguos modos de considerar el universo material persistieron no sólo en el siglo XVI, sino en gran parte del siglo XVII. El pasado de Europa occidental, incluido el Renacimiento, se prolongó en los tiempos modernos más en Francia que en Inglaterra. No obstante los métodos asociados con los orígenes de la ciencia moderna no fueron exclusivos de Gran Bretaña.

Francia estableció un liderazgo en las ciencias matemáticas que lejos estaba de poseer en las ciencias biológicas o las ciencias físicas y contribuyó más que ningún otro país al avance teórico. En cuanto a los matemáticos franceses, ellos no tenían sus miras en un fin práctico. El cambio de orientación del pensamiento de los hombres del siglo XVII formó parte de la génesis del industrialismo. Los británicos parecían más interesados que los franceses en el álgebra, los números, los cálculos numéricos precisos y la invención de instrumentos matemáticos tangibles que pudieran emplearse prácticamente en la vida científica y aún en la vida económica de la época.

Esa diferencia entre Francia e Inglaterra en la indagación matemática persistió luego. Francia generalmente sobresalió en matemáticas puras e Inglaterra en matemática aplicada. Para el triunfo de la civilización industrial moderna era indispensable tanto la teoría como la práctica y mecánicos de la matemática.

Conclusión

Si las dos revoluciones en los procedimientos científicos e industriales son aspectos de una historia única es de suponer que una fue causa de la otra o al menos que ambas fueron producto conjunto de instancias económicas. Pero las comparaciones entre Francia e Inglaterra no confirman esta hipótesis. La coincidencia temporal de la primera revolución industrial con la revolución científica no fue meramente fortuita. La aceleración del desarrollo industrial, comercial y financiero producida alrededor de 1580 en el norte de Europa en holanda y especialmente en Gran Bretaña, posiblemente aumentó la necesidad de complicados cálculos numéricos, estro quizá ayude a explicar porque los matemáticos ingleses y holandeses se interesaron más por el álgebra que por la geometría y porque prestaron mayor atención que los matemáticos franceses a las aplicaciones mecánicas prácticas de la matemática.

El drenaje de minas, el accionamiento de martinetes y el transporte de mercancías voluminosas entre otra cosas, exigían nuevos inventos que no se relacionaban con la belleza y la estética sino con la mano de obra, el costo y abaratamiento de productos que se presentaban en Gran Bretaña más que en cualquier otro sitio.

El advenimiento de la ciencia y el del industrialismo tuvieron en común ambos demostraban una disposición del hombre a enfrentar de un nuevo modo los problemas de la existencia que son materiales, espirituales e intelectuales. Para el logro de la felicidad humana se insistió en la cantidad y precisión matemáticas antes que en la calidad y trascendencia.

La necesidad es la madre de la invención y también depende del campo de la invención que se aplique. Una revolución influyó a la otra aunque no se expliquen entre si.

DULMEN
Cultura y Vida Cotidiana

El elemento central de la estructura social de inicios de La Edad Moderna lo constituía la unidad de la familia y la casa. Con el sometimiento de la sociedad a la disciplina del Estado territorial y a la nueva moral de la Reforma protestante y la Contrarreforma católica de los siglos XVI y XVII, se convirtió en la dimensión preponderante del orden social. A la cual se supeditaron las restantes formas de socialización en la Europa Occidental. La familia nuclear moderna ya existía en aquellos tiempos. La relación principal no era la de parentesco sino las personas que vivían en la misma casa. No se supeditaba la construcción de una familia al hecho de querer dos personas vivir juntas sino que tenía que ver con normas económicas y sociales. La posesión de una casa era una gran posibilidad. La familia premoderna cumplía una serie de funciones políticas, sociales y económicas. Era al mismo tiempo el centro de la reproducción, producción y organización del trabajo. Lo que mantenía unida a una familia era por un aparte el matrimonio, la solidaridad, la autoridad del padre, la seguridad y la dependencia económica. Entre los nobles los lazos de sangre o de parentesco eran importantes y determinaban la posición social del individuo.

El padre era la autoridad de la casa y en el reposaba los destinos de la familia. La mujer tenía el papel de cuidar a los hijos, la organización de las tareas domésticas y el bienestar de los miembros. Esta limitación del papel de la mujer está radicada en la separación de los ámbitos de trabajo que devaluó el papel de la mujer y la puso a disposición del marido.

Un hecho de consecuencias decisivas fue la separación cada vez más evidente entre el señor y el criado y entre el criado y los hijos del señor. La separación de la vivienda de los criados hizo más patente la diferencia social entre ellos. La unidad de la familia y el hogar que se daba por igual en el mundo rural que en el urbano habría de desaparecer con las industrialización y la urbanización en los siglos XVIII y XIX. La estructura no varió mucho en los siglos XVI y XVII sino que se endureció baja la aparición de las estructuras estatales y las reformas eclesiásticas que por primera vez se refirieron a la vida doméstica y al mismo tiempo se inició una moralización de la familia.

Este cambio afectaría más a la familias burguesas que a las rurales. A través de la literatura se hacía hincapié en las virtudes de los miembros de la familia y un reparto bien delimitado de las responsabilidades de cada miembro. La vida familiar de principios de la era moderna sólo experimentó impulsos radicales nuevos dentro del puritanismo inglés.

Cambia la visión de los matrimonios, de la vida matrimonial, de la relaciones prematrimoniales y de la infidelidad. Esto fue a de la reforma pero no solamente por ella sino a través del Estado también. Todo el siglo XVI es una lucha contra la inmoralidad, la homosexualidad, la sodomía, el concubinato, el adulterio y la prostitución. Frente a todas estas ilegalidades el matrimonio bendecido por la Iglesia fue declarado el único marco legítimo. El adulterio y la prostitución siguieron existiendo pero ahora eran punibles moralmente y se tenían que hacer a escondidas.

La separación de los niños del mundo adulto fue más clara en este nuevo mundo familiar. Se consolida el poder paterno acorde con los modelos de orden de carácter monárquico absolutista establecidos. Con la jerarquización de los roles familiares se inicia un control de la vida moral de los miembros de la casa. El protestantismo fue distinto del cristiano. El matrimonio cristiano se convirtió en ideal y permaneció vinculado a formas de vida no familiares sino eclesiásticas y mundanas y no se basaba en la piedad y la moral privada. Los protestantes veían a la familia como un modelo a escala de la comunidad.

II. Formas de Vida, sociabilidad y lujo

Posterior a la Reforma la pobreza era considerada una virtud pero en la práctica una vergüenza y la riqueza era una virtud aunque se la consideraba un obstáculo para la salvación. Este tipo de caracterización solamente se puede interpretar adecuadamente en el contexto de la conciencia de las vivencias y de la estructura de la conciencia de los grupos y clases de inicios de la edad moderna. Para valorar el nivel de vida, las posibilidades existenciales o la calidad de vida de los campesino, la burguesía y la nobleza hay que analizar el valor social y no solamente el patrimonio o la riqueza. Hay que analizar su importancia social ya que la defensa de los intereses sociales, ya que la defensa de las tradiciones frente a los gobernantes era también la lucha por defender los derechos existenciales como un sistema tributario más soportable, los derechos y disponer de alimentos, vestimenta y vivienda. Se valoraba a la persona por lo que se veía po rello era importante la ostentación.


Comida y bebida

Las bajas expectativas de vida de la Edad Moderna están relacionadas con la alimentación. Las capas inferiores no disponían de gran variedad. Las capas más altas usaban la comida como símbolo de posición social. La mesura y el buen comer serían en adelante signos de prestigio y encumbramiento social.

 

LUTZ
La inicios del movimiento de la Reforma

Lutero completa una ruptura que desemboca en una reivindicación de un cristianismo primitivo. Frente a las escuelas teológicas tardío medievales y por otro lado la nueva convicción de la fuerza de la fe interior y la gracia divina. Los efectos de esas novedades sobre la cristiandad y la forma como fue adaptada fue una cuestión de decisiones individuales y circunstancias dadas.

La rebaja de la pena por los pecados a cambio de dinero era algo que Lutero no aprobaba. Lutero pensaba que también los concilios se habían equivocado. En Europa había tres corrientes que se formaban a partir de esto. La primera era la de los seguidores de Lutero que eran en su mayoría humanistas jóvenes los príncipes y ciudades lo harían después. En segundo lugar lo enemigos de la reforma y defensores del Papa. En tercer lugar aquellos que esperaban a partir de esto una depuración en la iglesia que haga innecesaria la división de la misma. Si bien el Emperador Carlos V estaba en contra de las aspiraciones de Lutero la coyuntura política impedía que fuera con fuerza esa declaración.

Los seguidores de Lutero creían actuar fieles al principio de libertad de conciencia respecto a cualquier norma de procedencia humana. Para algunos el pensamiento político y la renovación teológica corría parejas. Zwinglio fue el fundador de una iglesia que no fue territorial y controlada desde el poder secular sino conforme a las tradiciones de autogobierno urbano. El movimiento generado por Lutero se expande por las ciudades donde existía ya un anticlericalismo.

 

KAMEN
Teoría de la tolerancia

KAMEN
Teoría de la Tolerancia

Los calvinistas, los liberales de Holanda, los latitudinarios en Inglaterra y los pioneros de las colonias americanas habían formulado en conjunto un núcleo de principios que no se ampliarían en lo fundamental durante la segunda mitad de siglo. Los gobernantes y la clase dirigente van detrás de las ideas de filosofía política. Sólo en los países anglosajones donde los adeptos a la iglesia de Roma eran minoría eran partidarios de la tolerancia.

A finales del XVII los gobiernos de Francia y Hungría habían reanudado violentas persecuciones y asfixiados en España e Italia. El armazón del absolutismo fue a la larga un aliado de la tolerancia dado su control sobre la iglesia e impidió la presión de ella sobre las masas disidentes. Los pensadores políticos estaban adelantados a la práctica muchos eran partidarios de la tolerancia pero en la práctica no era así ya que había un recrudecimiento en las persecuciones en los finales del siglo XVII.

Johannes Altusio fue uno de los primeros teóricos que aceptó la tolerancia como piedra angular de su práctica política. Para Altusio el clero está sujeto a los Reyes salvo en aquellos asuntos que lo son propios. Es partidario de una Iglesia Católica oficial pero lejos de ser teocrático dice que existe una fuerte interacción entre estado e Iglesia y que el clero está sujeto a la autoridad de los gobernantes. El gobernante debía de establecer una sola religión en el reino que ha de ser la verdadera. Está dispuesto a aceptar a los disidentes pero no a los herejes, sectarios, epicúreos, adivinos y perjuros etc. Se puede tolerar a las herejías mientras no afecten la política y sean autorizadas por la autoridad.

Altusio condena la persecución por cuestión de principios, parece estar más preocupado por la idea utilitarista y piensa que esas persecuciones generan disturbios. Esto se pone a prueba con los gobernantes calvinistas Holandeses que condenaban la tolerancia de las falsas religiones y por otro concedían amplia libertad a los cristianos disidentes, para favorecer así el comercio y la estabilidad social.

Teóricos Holandeses y Alemanes

Baruch Spinoza (1632-1677) dice que la libertad del individuo es el fundamento de la constitución del Estado por lo tanto el final del mismo es garantizar esas libertad para garantizarse su propia supervivencia. El estado debe preserva la paz religiosa y mantener el orden.

Samuel Pufendorf (1632-1694) fue un teórico que decía que el gobernante no tenía derecho de autoridad sobre la fe y la opinión de las personas. Sólo se puede actuar en contra cuando sus creencia formulen revueltas o desestabilice el poder político. Había que separa el Estado de la Iglesia.

Cristian Thomasius (1655-1728) influenciado por John Locke decía que los disidentes religiosos debían de ser tolerados si no alteran el orden público, excepto a los católicos que respetan a un príncipe extranjero y no toleran su fe junto a otras religiones.

Razones económicas a favor de la tolerancia

Se había debatido acerca de los judíos en España y en Holanda y sobre su benéfica ingerencia en los negocios. La competencia entre Inglaterra y Holanda hace que esta última emule a la primera y así Cromwell invita a los judíos a volver a Inglaterra pues veía un provecho económico. Las expansión económica de Holanda e Inglaterra fue un factor decisivo para acabar con las restricciones religiosas. El comercio era un argumento de más peso que la religión.

La tolerancia garantizaba a los negocios, la propiedad y el comercio tenía más peso que la religión. Los anglicanos opuestos a la tolerancia desconfiaban de los razonamientos liberales. Los negocios proponían en definitiva una amplia gama de contacto con distintas religiones de lo cual llevaba a la relajación y por ende esto molestaba a los ortodoxos.

La tolerancia era más negocio. Con la paz había más seguridad para la propiedad. Con la tolerancia de la vieja nobleza terrateniente sobre la aristocracia de la nación proveniente de la filas de los comerciantes y viceversa había más posibilidades de prosperidad. Los viajeros protestantes creían que la pobreza de Italia y España era consecuencia directa de su catolicismo intolerante y que la creciente prosperidad de Inglaterra provenía de su actitud liberal hacia los disidentes, en especial desde 1869. La revocación del edicto de Nantes vino a reforzar esta opinión.

El Edicto de Nantes es un edicto firmado en Nantes el 13 de abril de 1598 por el rey Enrique IV de Francia, autorizando la libertad de culto, con ciertos límites, a los protestantes así como en determinadas plazas fuertes militares. Enrique IV, también protestante, se convirtió al catolicismo para poder acceder al trono. La promulgación de este edicto puso fin a las Guerras de Religión que convulsionaron a Francia durante el siglo XVI, cuyo punto culminante fue la Matanza de San Bartolomé de 1572.

del edicto de Nantes fue revocado por Luis XIV en 1685 (edicto de Fontainebleau), refrendado por el canciller Michael Le Tellier. El protestantismo fue prohibido en todo el territorio francés. Esta revocación supuso el exilio para muchos hugonotes, debilitando, con ello, la economía francesa y beneficiando, por ende, a los países protestantes que los acogieron (Inglaterra, Alemania, Suiza, Países Bajos y sus colonias, como Cap). Se calcula que, aproximadamente, fueron 200.000 los exiliados entre los que se contaban artistas y miembros de la burguesía.

La paulatina aceptación de las razones económicas para tolerar a los disidentes va unida al desarrollo de la secularización de la política y la vida cotidiana. En su grado máximo, la secularización se manifestó en la indiferencia consciente de los gobiernos por las confesiones religiosas. Los gobernantes absolutistas de finales del siglo XVII se preocupaban ante todo de los intereses del estado secular, y se inclinaban a adoptar una actitud permisivas con todas las sectas que no provocaran disturbios sociales. Al mismo tiempo en todas las países tanto católicos como protestantes las comunidades mercantiles llegaron a aceptar la idea que la afiliación religiosa era irrelevante para el comercio.

La aportación de John Locke

Escribió la Carta sobre la Tolerancia. Fue menos original que influyente. Para la clase propietaria inglesa los escritos de Locke fueron decisivos porque planteaba una libertad que agradaba a la nobleza Tory como a las oligarquías Whigs, al anglicanismo como a la disidencia.

Locke desarrolla dos argumentos contra la intolerancia. Asegura que la persecución ha sido siempre ineficaz y que nadie conoce la verdad lo suficiente como para decir quien está equivocado y quien no lo está. La razón permite el debatimiento y la superación de las diferencias. La tolerancia no puede ser ilimitada y dice que hay tres excepciones. No se puede tolerar a las sectas que ponen en peligro a la sociedad. No deben ser tolerados los que niegan a Dios. Y no debe ser permitida una iglesia que pida la lealtad a un príncipe extranjero.

Hill
Revolución Inglesa

La revolución Inglesa trascendió el ámbito político porque tenía un fuerte componente económico y social, ya que se produce por la aparición de un sistema económico nuevo, el capitalismo, y con él, importantes modificaciones en el agro y la industria que dieron impulso y poder a una nueva clase de hombres que apelaría al poder político para liberarse del viejo sistema feudal. Esta nueva clase social era la burguesía, que aprendería con el tiempo que para liberarse de las cadenas feudales debería tomar el poder político, el cual estaba agrupado en torno al gobierno tratando de sostener los privilegios de los señores y sus propios intereses.

La independencia de la sociedad de los vínculos con la iglesia es otro factor para tener en cuenta ya que su existencia atentaba contra el libre comercio y la explotación de grandes extensiones de tierras. Al concentrar tanto poder traducido en tierras y la riqueza que ellas significaban para el nuevo sistema, la presencia de la Iglesia era un obstáculo para sortear. Esto quedó en manos de Enrique VIII que la reemplaza por el anglicanismo y expropia sus posesiones.

El capitalismo emergente contaba con las clases de la burguesía y el campesinado (este último pasaría a ser el proletariado) El campesinado tenía en común con la burguesía la liberación de los impuestos que pesaban sobre ellos en casi su totalidad. La burguesía cambiaba las leyes del juego para todos y los que no se plegaban quedaban en el camino. Por ello no fue solamente un cambio político el que se pretendía sino un verdadero cambio social y económico.

Era una revolución con claros fines económicos y sustentadas bases sociales, enmarcada en un momento histórico mundial que la abonaba y potenciaba. La expansión del colonialismo inglés y el poderío económico que poseía también ameritaba un cambio de rumbo. La revolución evidentemente tuvo una fuerte influencia burguesa pero sus alcances fueron mucho más allá, de allí su característica extra política por la cual toda la nación se vio envuelta en esa lucha.

Resumen del texto de Hill

La Revolución Inglesa de 1640-1660 fue un gran movimiento social tal como la Revolución Francesa de 1789. El poder estatal que protegía al antiguo régimen feudal fue derribado violentamente, pasando el poder a una nueva clase y haciendo así un desarrollo más libre del capitalismo. La guerra civil fue una guerra de clases en la cual el despotismo de Carlos 1º fue defendido por las fuerzas reaccionarias de la iglesia establecida por los señores feudales. El parlamento derrocó al Rey porque pudo atraerse el apoyo entusiasta de las clases comerciales e industriales de las ciudades y del campo, de los campesinos acomodados y de la clase media progresista y de capas aún más amplias de la población siempre que fuesen capaces de comprender por medio de la libre discusión lo que realmente significaba la lucha.

Los ejércitos parlamentarios peleaban por la libertad del individuo y sus derechos legales contra un gobierno tirano que el o metía en presión sin el juicio de un jurado, le imponía contribuciones sin contra con su aprobación, alojaba soldados en su casa, le robaba la propiedad privada e intentaba destruir sus queridas instituciones parlamentarias. Las causas de la guerra civil hay que buscarlas en la sociedad y no en los individuos.

La Revolución Francesa e Inglesa fueron una lucha por el poder político, económico y religioso emprendida por la clase media, la burguesía, que creció en fuerzas a medida que creció en fuerza y riqueza a medida que se desarrolló el capitalismo.

Pero no es cierto que en esta situación el gobierno real mantuviese la defensa de los intereses del pueblo: al contrario los partidos populares demostraron ser los opositores más militantes del Rey, mucho más vigorosos despiadados y decididos que la misma burguesía. El Rey representaba los intereses de la nobleza. El libre desarrollo del capitalismo fue ventajoso para el pueblo.

Los liberales hacen hincapié en la naturaleza progresista de la revolución pasando por lato el hecho de que fue la burguesía la clase que extrajo más beneficios. Los conservadores se apoyan en la naturaleza clasista de la revolución en su intento de negar el valor y el carácter progresista que tuvo para su tiempo. Ambas posturas coinciden en que la revolución consistía en saber cual religión iba a triunfar si el puritanismo o el anglicanismo.

La iglesia defendía el orden existente y era importante para el gobierno mantener su control sobre esta agenda de publicidad y propaganda. La Iglesia era un instrumento exclusivista y de persecución del poder político. Debido a la ingerencia y penetración que tenía la Iglesia y los curas sobre la masa societaria era necesario que los conflictos sociales también fueran conflictos religiosos.

Antecedentes económicos
La Tierra
A principios del siglo XVII Inglaterra era un país eminentemente agrícola, la mayoría de la población vivía dedicada total o parcialmente a la producción de artículos alimenticios o lana. Había muchas comunidades con poco intercambio entre ellas. Del XV a XVII eso cambió gradualmente. El alimento y la lana de la aldea comenzó a venderse en lugares lejanos. Los hilanderos y agricultores se convertían en productores de mercancías para el mercado nacional.

Ya se había descubierto América. Los ingleses siguieron sus rutas y se lanzaron a Rusia e India. A medida que se desarrollaba la industria las aldeas necesitaban comprar suministros ya que no alcanzaban a autoabastecerse. Comienza la división especializada del trabajo. En el sur comenzaron a especializarse en determinadas zonas. La plata de América comienza a ingresar en el circuito Europeo justo cuando las relaciones entre arrendatario y terrateniente, entre trabajador y patrón comenzaron a ser dinerarias y no en renta por especies o servicios laborales. Los precios subieron entre 1500 y 1650. Esto tuvo un efecto en las entradas fijas y los comerciantes se enriquecían. De este modo las clases medias prosperaron y la aristocracia feudal se empobreció junto con los campesinos y los trabajadores asalariados. De a536 a 1540 se confiscaron las tierras de la Iglesia lo que permitió a la burguesía hacerse propiedades que fueron lanzadas al mercado.

El campo se volvió una inversión rentable. La tierra era un valor de mercado. Una mercancía. Comprada y vendida al mejor postor. Así el capital comenzó a trasladarse de las ciudades al campo. El Norte y oeste de Inglaterra no estaba a igual ritmo. Esto ocurría en el sur y en el este. El arrendamiento de tierras por los terratenientes era una forma de hacerse de dinero.

Los impuesto de los terratenientes se tornaron muy elevados para el campesinado. Las rentas eran consuetudinarias. El dinero había tenido poca importancia. Los que no podían pagar eran echados a la calle despojados de todo. Los códigos de moral se ajustan siempre a un orden social. Estaba surgiendo la clase de los hacendados capitalistas interesados en las ganancias y la posición social. Se cambió el arrendamiento de por vida a los arrendamientos a corto plazo y echaban a los que no podían pagar la renta.

Las leyes y la estructura de la sociedad eran feudales, aún había muchas restricciones para el uso capitalista de la tierra. Recordemos que el norte y en el oeste esto no era así y seguían apegados a los viejo sistemas. Aún en todo el país existían los señores y sus cortes llena de improductivos. La corona era el más grande de ellos. El estado estaba deteniendo el crecimiento del mercado nacional. El pequeño agricultor era el menos favorecido. El gobierno es un instrumento de sumisión de las clases dominantes y los señores terratenientes dominaron a la Inglaterra del siglo XVI. Muchos de aquellos pobres inquilinos se convirtieron en vagabundos u obreros en otras tierras. Esa gran masa de hombres tenían sólo su fuerza de trabajo para vender, eran los proletarios.

Los cambios fueron entonces cambios en la propiedad de la tierra más que cambios en la tecnología implementada en la agricultura y por ende en la producción. La nueva clase de agricultores de alió con las burguesías urbana y si hizo con el poder en la revolución. El sector del campesinado que estaba aliado con la burguesía y trato de hacer más a la izquierda a la revolución pero su mentalidad aún no estaba desarrollada para el capitalismo y fracasaron. Es por eso que en los puritanos y los levellers existe una tendencia medieval y hasta reaccionaria.

La industria y el comercio

La mayor parte del pueblo inglés antes de 1640 trabajaba en los campos cambios importantes se estaban gestando. Algo así como una revolución industrial en los 100 años anteriores a 1640. estimulada por el capital. La industria textil se desarrollaba con rapidez. La industria textil y de carbón de hulla fueron muy importantes. Inglaterra cambió de exportar materia prima a exportar manufacturas. Así se originó la colonización inglesa.

La derrota de la armada española en 1588 le proporcionó el control que los ingleses necesitaban. La burguesía quería más y más. El parlamento atacó a la monarquía y a su intención de regular la vida del país. El capital para el desarrollo industrial era suministrado por mercaderes, el tráfico de esclavos o la piratería y también por le sector de la aristocracia que había saqueado a los monasterios y se dedicaba a la nueva agricultura.

La industria no estaba desarrollada aún y era todavía normal la producción doméstica. Tenían muchas deudas con los comerciantes y por lo tanto se juntaron muchas veces con los nobles para protestar contra la usura. Aparece una pequeño burguesía.

Durante la edad media el comercio y la industria estaban reducidos a las ciudades y controlados por los gremios que les imponían restricciones en la producción, calidad, en los trabajadores y en los precios. El feudalismo se basa en una sociedad relativamente estable. La nación entera se convertía en una unidad económica. Las barreras del comercio local desaparecían. La competencia terminó con el monopolio de los mercados locales. Para deshacerse de los gremios la industria se fue a las aldeas. Allí encontraron libertad y mano de obra barata. La capa media comercial trató de negociar con el productor directamente sorteando la regulaciones de los gremios. La corona creó a los estancos o monopolios otorgados a un solo individuo.

Había pues una gran cantidad de capital en los comerciantes y campesinos ricos y caballeros que querían crecer y esto se veía obstruido por la política de gobierno. La lucha de la burguesía contra estas restricciones del gobierno y los terratenientes feudales y la oligarquía fue la lucha de todo el país. Los pequeños artesanos y campesinos estaban perdiendo su independencia. Ellos fueron los más perjudicados en la alza de precios y fueron más dependientes de los comerciantes y hacendados. Fueron las tres clases las que entraron en conflicto. A la clase de parásitos terratenientes feudales y de los financieros especuladores junto al gobierno se oponían los intereses de la nueva clase de comerciantes y agricultores capitalistas que temporalmente tuvieron el apoyo de los campesino sy artesanos y jornaleros. El conflicto entre las dos últimas clases iba producirse porque entrañaba la disolución del viejo sistema de relaciones entre la industria y el agro y la transformación en proletarios de los pequeños campesino y propietarios.

Antecedentes políticos de la Revolución Inglesa

Los Tudor pudieron sostener un equilibrio entre la clase media progresista y los señores feudales. Después de la guerra de las dos Rosas concedieron demandas a los burgueses tratando de lesionar lo menos posible a los nobles. La burguesía atacó a la Iglesia por su riqueza e improductividad. Enrique VIII hizo la reforma por lo cual el poder de la iglesia pasó a la Corona. Las propiedades de la iglesia pasó a manso de los capitalistas. Se produjo una unión de corona, nobles y burgueses en el parlamento por medio de los intereses mutuos. Era la alianza entre la corona, la aristocracia y la burguesía en el parlamento. La burguesía quería seguir creciendo y esos intereses mutuos cayeron. Fue la época de la piratería y el saqueo de las colonias.

Las dificultades surgieron bajo Jacobo 1º y Carlos 1º. Los nobles se hacían cada vez más dependientes de la corona y la monarquía de los Estuardo. Los burgueses dependían cada vez menos de los Estuardo. A principios del siglo XVI la monarquía había utilizado a la burguesía como aliado contra las otras casas feudales. La colaboración entre la Corona y el parlamento era por intereses comunes.

Pero a principios del siglo XVI cuando los enemigos interiores y exteriores estaban dominados la burguesía no dependía de la protección de la corona y ésta comenzó a consolidar su posición. La burguesía crecía con el alza de precios y la corona y los terratenientes permanecían estancados.

La corona trató de percibir mejores entradas a través de los impuestos los cuales gravaban a la burguesía a la clase media que querían para sí el control del aparato tributario. También la Corona creó a los Estancos. También quiso controlar la exportación textil. Todo esto trajo aparejado una crisis. También quiso la corona aumentar los impuestos feudales.

La iglesia Anglicana aún tenía los inmuebles en su poder. Era uno de los mayores terratenientes. Esas tierras eran codiciadas por la clase media. Los puritanos atacaban a la Iglesia y ésta era protegida por la corona por intereses mutuos desde 100 años a la fecha. Dos sistema sociales y sus ideologías estaban en conflicto. El prebisterianismo que abogaba por la abolición del nombramiento de los obispos por parte del Rey y la dominación de las iglesias locales por dignatarios locales. Esto le interesaba a la burguesía y que se buscaba una iglesia que defendiera los postulados que convenía la clase comercial. El puritanismo predicaba condiciones favorables para la acumulación de capital. Era un sociedad ordenada por el mandato de Dios que proponía la prosperidad, la acumulación de los ricos y el trabajo de los pobres.

El pontificado trató de aumentar los pagos de diezmos y recobrar el terreno pedido. La posición puritana describía esto como un paso atrás hacia el papado.

La oposición a los Estuardo
En los primeros años del siglo XVII había una lucha por le poder político en el Parlamento. Era sobre lo religioso, económico y constitucional. Había una estrecha relación entre el protestantismo inglés y el patriotismo inglés. La política exterior estaba vinculada a las finanzas y a la religión. Jacobo alegaba que su débil política exterior era por falta de fondos. Las exportaciones fueron gravadas sin consentimiento del Parlamento y los Estancos trataron de encauzar a su favor las ganancias. A Jacobo le siguió Carlos que implantó los empréstitos forzosos. El parlamento se opuso y Carlos lo disolvió en 1629. Gobernó otros 11 años. Finalmente el gobierno se enemistó con todas las clases sociales.

La burguesía se dio cuenta de que sus problemas tenían una solución política. La clase media escocesa había hecho desaparecer el poder de la corona la iglesia y la gran aristocracia. Carlos quiso recuperar el control pero no tenía apoyo. Cuando los escoceses invadieron territorio inglés Carlos no tuvo apoyo popular y tuvo que negociar.

Apareció el Parlamento corto y después el largo. La corona tenía a todo el pueblo en contra. Irlanda se rebeló y el Parlamento tomó el control del ejército. La clase terrateniente estaba dividida. En 1642 comenzó la guerra. La burguesía repudiaba al gobierno por ser feudal y obsoleto. El ejército escocés fue aclamado como aliado. Las clases adineradas pagaron gustosas los impuestos para pelear contra Carlos. La burguesía ano le pasaba dinero al a Corona porque iba contra sus intereses.

La revolución
Tan pronto empezó la guerra contra el Rey se dividieron en el parlamento. Ahí aparece el viejo lobo de mar de Cromwell que pide tolerancia religiosa y cambia los ascensos en el ejército. Se trataba de un cisma de clases entre la gran burguesía comercial y la y aquella parte de la aristocracia y grandes terrateniente ligados a ella. Y por otro lado la clase media progresista, los campesinos libres, apoyados por el campesinado pequeño y los artesanos independientes. Los burgueses necesitaban del pueblo pero le temían.

Las nuevas instituciones crecían sobre las viejas estructuras. Los realistas fueron derrotados por Cromwell y su eficiencia. Surgieron los levellers que representaba a los pequeños productores que se puso en contacto con los agitadores del ejército. El ejército y el parlamento marchaban juntos. Los levellers crecieron por apoyo de la burguesía que querían más libertad para el comercio para los pequeños productores, la separación de la iglesia del estado, sacar a los estancos y la abolición de los diezmos. Seguridad para la pequeña propiedad y la reforma de la ley sobre deudas y la creación de una república.

La guerra civil estalló de nuevo .Carlos fue ejecutado y la monarquía fue declarada peligrosa para la libertad. La cámara de los Lores fue abolida y se proclamó la república. Los levellers fueron vencidos luego de su revuelta al ver que habían sido usados. Sus demandas eran los de la pequeña burguesía. La realización de las tareas democráticas aún en una revolución burguesa se hace imposible si no existe una clase obrera que sea capaz de llevarlas adelante. Los Diggers o cavadores fueron lo que más representaba los intereses de la clase obrera que querían un comunismo agrario para el proletariado desposeído.

La historia de la revolución Inglesa de 1649 a 1660 puede explicarse con el fusilamiento de los Levellers por Cromwell que hizo inevitable la restauración de la monarquía por las dificultades de la burguesía y la nobleza don las clases populares.

Kamen
Revoluciones

Entre 1640 y 1650 se produjeron trastornos políticos y revoluciones en toda Europa. En aquellos años de inestabilidad fiscal e inflación de precios, malas cosechas y comienzos de una recesión mercantil, los problemas acumulados de los gobiernos y el descontento de sus súbditos explotaron en un estallido de revolución que cubrió todo el continente. Fueron grandes intentos de cambio que trataron de vencer a las crisis.

La existencia de una crisis y la duración de la misma es tema de controversias, lo cierto es que en una década (1640-1650) se produjeron una serie de revoluciones y si las miramos en conjunto tienen tantos puntos en común que podríamos verlas como una sola revolución general. Es en el carácter general de las rebeliones donde reside el verdadero interés de la polémica sobre sus orígenes y causas. Lo cierto es que los gobiernos Europeos tenían los mismo problemas administrativos y organizativos, pero las revoluciones fueron particulares en cada situación más allá de la similitud de las dificultades que transitaban sus gobiernos. Así es que si compartían ciertas características trascendentes es también necesario recordar sus particulares diferencias.

El siglo XVII fue un período de cambios y transformaciones profundas que afectaron la calidad de vida en todo el continente europeo que no pueden atribuirse a una sola razón. No debemos ponerle el título de crisis general ya que simplifica la verdadera riqueza y complejidad de la época. Lo importante es que hubo una recesión a principios de siglo que podemos ubicarla entre 1610 y 1620 y la serie de revueltas entre 1640 y 1650.

Tomando algunos ejemplos podemos ensayar luego una respuesta más fundamentada y completa a nuestro interrogante. El caso de Inglaterra podemos decir que fue un conflicto entre propiedad y poder Cuando la propiedad se vio amenazada por una tributación arbitraria, el despilfarro de la corte, políticas exteriores impopulares y la concesión de monopolios que restringían el libre comercio, entonces se produjo dentro de una clase dominante una escisión lo bastante profunda para terminar en una guerra civil. Pero no estaba exenta de ideología, también abarcaba a la Iglesia, a la justicia y otros ámbitos y no solamente se centraba en un tema económico. Si bien el conflicto constitucional fue primariamente dirigido por las clases superiores la nación entera se vio envuelta en la lucha. Fue fácil modificar el sistema de gobierno aboliendo las viejas estructuras del gobierno real, la revolución se detuvo cuando hubo que realizar reformas en la iglesia y la propiedad. El período más peligroso de la revolución inglesa fue en 1648.

En Francia las mismas circunstancias sirvieron para desencadenar las Fronda. La fronda no fue una revolución del pueblo, ni una revolución feudal ni parlamentaria fue todo eso en conjunto. Sus protagonistas fueron la reina Madre y el Cardenal Mazzarino, en segundo lugar la nobleza superior, luego estaba la burguesía que ocupaba altos cargos administrativos y e finalmente el pueblo. Fue una fronda de eminente carácter constitucional. Las demandas planteadas por los organismo judiciales eran la reducción de impuestos, la supresión de cargos nuevos y la reafirmación del Parlamento de Paris. En sus bases la Fronda burguesa era no revolucionaria, antirrepublicana y monárquica. Su revuelta era antiministerial no antirreal. No había intención de ninguna soberanía popular.

La Fronda de los príncipes (1650-1653) mostraba los trastornos que se originaban en un descontento político por elementos temerosos de la extensión del poder estatal que tenía su representación más clara en los intendentes.

La Fronda fue un conflicto que afectó a la vez al estado y a la Sociedad. Tanto la clase social como el control del poder. Estaban en conflicto. En esto se diferenció de la revolución inglesa en que fue entre corte y país. En las Frondas las luchas entre nobles y burgueses no era fácil determinar quienes estaban en cada lado porque las cuestiones en juego no eran simples. El caso concreto es la nobleza de toga que para seguir accediendo al poder apoyaba al rey lo cual era una contradicción con sus aspiraciones económicas. Finalmente su resultado fue insignificante porque no produjo ningún cambio.

En España fue un problema de federalismo. La revolución de Cataluña fue determinada por la guerra, y la guerra y sus necesidades tributarias fueron causas en Inglaterra y Francia. Los acontecimientos de 1640 en la península es decir la rebelión catalana y la portuguesa, fueron reflejos de la crisis castellana. Cataluña estaba en rebeldía contra Castilla pero también contra si misma. La crisis política dejaba aflorar la crisis social.

En la revuelta Napolitana que puso en tela de juicio a la soberanía de España en 1647 la demandas de impuesto por parte de España produjo un descontento general en Nápoles. Las tensiones internas dentro del reino eran más importantes que las querellas sobre el sometimiento a España. Situaciones similares se producían en Holanda, Suecia, Polonia y otras regiones.

Todos estos hechos entre 1640 y 1650 como mejor se pueden analizarse es desde el punto de vista económico. El mal tiempo, las malas cosechas, las consecuencias de la guerra, la depresión del comercio, todo desembocó en una alza de precios y tensión generalizada. Se produjo entonces un descenso de la producción agrícola e industrial , un detenimiento en la expansión de la superficie cultivable y el rescate de terrenos, una detención en el crecimiento poblacional y un nivel de precios generalmente bajos. Lo que pasó a partir de la década de 1640-1650 fue la coincidencia de un desastre natural e incompetencia gubernamental para solucionar los problemas.

La incompetencia de los gobiernos consistió en la incapacidad para solucionar dos temas que fueron las causas directas de todos los problemas de los estados europeos: las guerras y los impuestos. Más allá de las razones de cada revolución en la mayoría de los casos, la guerra y los impuestos, son los estímulos inmediatos de esos conflictos. Cabe aclarar como una particularidad que en todos los estados europeos todos esos conflictos existentes entre las monarquía y la nobleza se dirimieron frente a los órganos representativos.


Kamen
Revueltas Populares

Se pueden establecer tres tipos de revueltas, sublevaciones o rebeliones populares: revueltas urbanas, revueltas campesinas y bandolerismo social. Si bien son contemporáneas sus rasgos dependen de condiciones geográficas y sociales y las de Europa Oriental difieren grandemente de las Occidentales. La división entre urbanas y campesinas no es demasiado precisa ya que se ha considerado a las campesinas como más importantes que las urbanas. Pero con el tiempo se ha visto que esto no es así ya que la población urbana actuaba en las revueltas campesinas y viceversa.

Lo mismo sucede con el bandolerismo que se ha visto como un fenómeno rural pero tiene su faceta urbana. La división temporal es igualmente insatisfactoria pues se encuentran entre ellas factores comunes que determinar períodos preciso de tiempo es poco serio.

Pero podemos decir que su apogeo fue entre el 1595 y 1597 y entre 1647 y 1649. Coincidiendo con períodos de crisis de alimentos, lo cual no quiere decir que sean la única causal de los disturbios, y son coincidentes con niveles de precios máximos. Pero la cuestión más importante en este panorama son los diezmos. La propia miseria de los tiempos que vivían las comunidades hace que la población no se rebelase sino que no tuviera fuerzas para hacerlo como el caso de la revuelta de 1661 que no causó efecto alguno fuera de Rusia. A veces las sublevaciones se producían luego de las crisis cuando el pueblo había recobrado las fuerzas para protestar. Estas aclaraciones no alteran la verdad visible de los períodos críticos de 1595-1597 y 1648 que coincidieron con niveles de precios máximos dentro del siglo de 1550 a 1660.

La Revueltas de la segunda mita del siglo XVI

En Europa Occidental no es fácil aislarlos años siguientes a 1550 de aquellos otros de la Bundschuck la revuelta de campesinos de 1525, la agitación en Alsacia, Suecia y otra regiones. Quizá la cuestión más significativa que unificó las revueltas campesinas del siglo XVI tardío fue la de los diezmos. En Francia Los Señores y los Hugonotes tuvieron que instar a sus campesinos a pagar aquellos tributos a la Iglesia católica o instarles a pagarlos para así preservar el orden político y la paz social.

El problema de los diezmos eclesiásticos que eran distintos de los impuestos señoriales, era generalizado inclusive en Europa Oriental ejemplos hubo en Hungría y en Eslovenia y la de los croatas. Los motivos era la abolición de los diezmos de la Iglesia y los impuestos señoriales.

En 1585 a 1587 fueron años de muy malas cosechas. Se produjeron entonces las más feroces rebeliones populares. Nápoles, España, Francia sufren revueltas populares importantes. El año 1595 fue aún peor y se agregan Inglaterra, Italia y Finlandia y más tarde Austria. Las causas son los estragos de la guerra, los tributos, la depredación de los soldados la crisis de alimentos de la década de 1590, el sistema tributario. Un aspecto interesante fue la unión de católicos y protestantes en una protesta común en contra de las clases explotadoras quedando la religión en un lugar secundario. Esas rebeliones tuvieron inclusive ejércitos propios.

Un ejemplo de revuelta es el caso de la reclamación de los Croquants en 1636 que se debía a los diezmos y a la taille o sea los impuestos señoriales. Se organizaban democráticamente sin discriminación de credos, las decisiones se tomaban por medio de asambleas. Pero fueron infiltrados por agentes del Rey y divididos para finalmente ser vencidos por el ejército.

El descontento se expresaba así a gran escala pero también en menor escala como era el bandolerismo de finales del siglo XVI y principios del XVII. La fuerte tributación, la penuria agraria y el resentimiento de clases eran las razones para ese tipo de protesta, que variaba según la región donde actuaba y que se diferenciaba en un bandolerismo aristocrático y popular. Pero a pesar de esa diferenciación era evidente el mensaje final era una protesta que se traducía en esa actividad delictiva aunque nunca fueron decisivos ni lograron cambiar nada.

Las Frondas Francesas fueron un tipo de revuelta que castigó a Francia especialmente en 1630 y su origen estaba radicado en los impuestos que era la queja por excelencia en todas las revueltas de esa época y que a veces juntaba a campesinos, villanos, burgueses y nobles. En el caso de Francia las clases altas alentaba y en algunos casos acaudillaban a las masas. Esta coincidencia entre ambas clases se debía una vez más al factor impositivo dado que una vez pagados los impuestos el campesino no contaba con lo suficiente para hacer frente al tributo señorial. Razón más que suficiente para juntar clases de intereses tan diferentes.

Las causas de las revueltas entonces las podemos encontrar en las malas cosechas, la soldadesca y la tributación extraordinaria como factores principales y desencadenantes de este tipo de manifestación social aunque hay algunas excepciones como la guerra de los campesinos suizos de 1653 que atacaron con relojes que atrasaban al ejército del rey (es broma esto último no va). Es importante destacar que la falta de alimentos por si sola no era desencadenante de un revuelta popular.

Un aspecto que se cuele marcar es la ferocidad de estas revueltas que en general respetaban la vida humana y la propiedad y son pocos los nobles que cayeron victimas de estas rebeliones.

La tributación extraordinaria es el factor que más aparece en las sublevaciones de la época. Las más importantes tienen su origen en la salvaje exacción a la sal, la propiedad, los alimentos, el ganado etc. De allí que el blanco principal siempre era el estado y luego la Iglesia. Dentro de los impuesto lo más odiado era el diezmo como lo hacían sentir católicos y protestantes aunque ambos por distintos motivos. Respecto de los impuestos señoriales había menos encono debido a que esos impuestos pagaban la protección que el señor otorgaba a sus vasallos. El sector más castigado por todo esto eran siempre los campesinos.

 

Perry Anderson
El Absolutismo en el Este

La gran crisis de Europa en los siglos XIV y XV produjo una violenta reacción feudal al este del Elba. La represión señorial aumentó en el siglo XVI. La resultante fue en Prusia y en Rusia un Absolutismo coetáneo del Occidental pero su origen muy distinto. El Estado Absolutista del Oeste fue un aparato político reorganizado de una clase feudal que había aceptado la conmutación de cargas. Fue una compensación por la desaparición de la servidumbre viendo como crecía el poder económico de las ciudades que no dominaba por completo y al cual se iba adaptando.

Por el contrario en el Este fue represivo por el poder feudal que acaba de reprimir al campesinado aniquilando sus tradicionales libertades comunales. Es decir que afianzó el poder feudal limpio como estaba de la competencia de las ciudades o resistencias autónomas.

Pero esta reacción feudal con la lucha interna de clases y con su resultado la servidumbre del campesinado, no explica por sí sola la aparición de un tipo distinto de Absolutismo. En Polonia tierra clásica de la segunda servidumbre. Nunca surgió un Estado Absolutista lo cual le costó a la nobleza la pérdida de su existencia nacional. Hungría se resistía también. En Rusia la implantación de la servidumbre y el Absolutismo estuvieron más estrechamente ligados.

Como las relaciones serviles de producción entrañan una fusión inmediata de la propiedad y de la soberanía del señorío y del dominio de la tierra, no había nada sorprendente. Eran estados como los de Alemania del Este, Hungría y Polonia. Para explicar el posterior ascenso del Absolutismo es necesario insertar al proceso de la segunda servidumbre dentro de un sistema internacional de estados del último período de la Europa Feudal. Tampoco se puede otorgar a las economías avanzadas del oeste la responsabilidad señorial del Este. De hecho aunque la intensificación de la explotación del cereal en Alemania Oriental o en Polonia no jugó ningún papel en su posterior desarrollo en Bohemia y en Rusia.

En síntesis es incorrecto pensar en que tiene un papel central los lazos económicos de exportación e importación entre el Este y el Oeste. La causa es que el modo de producción Feudal no podía crear un sistema internacional unificado. Sólo el mercado mundial del capitalismo industrial realizaría esta tarea siendo irradiado desde los países desarrollados a los menos desarrollados.

Las economía mixtas occidentales del período de transición que combinan una cultura feudal semimonetarizada y postservil con enclaves de capitales mercantil y manufacturero, carecían de fuerza. El comercio exterior representaba un porcentaje menor de la economía de los países. Salvo Holanda y Venecia. Así que no es posible ver al Este del Elba como una comunidad integrada al circuito de Europa Occidental con una economía colonial.

Esto no quiere decir que las estructuras estatales del Este no estuvieran en relación al Oeste. La interacción internacional siempre se dio pero en un marco político y no en el económico precisamente porque era un modo de producción basado en la exacción extraeconómica: su forma de expansión era la conquista y no el comercio. El desarrollo del feudalismo tenía su origen en las armas entre las diferentes regiones del continente. La mediación entre Oeste y Este era militar,.

Fue la presión internacional del Absolutismo Occidental, brazo de la aristocracia Feudal más poderosa y desarrollada, la que obligó a la nobleza oriental a crear una máquina centralizada para poder sobrevivir. De otra manera los ejércitos del oeste se habrían hecho sentir con toda su fuerza por medio de la guerra.

Así aparece Suecia por el Norte con un gran impacto sobre Prusia, Polonia y Rusia entre 1630 y 1720. Fue la guerra de los Treinta Años la que produjo el primer sistema internacional completamente formalizado en Europa y la que señaló la irrupción de Suecia en el Este. La creación de un Absolutismo Prusiano fue debido a la inminente invasión Sueca. Luego en 1655 Suecia avanzó sobre Polonia. La nobleza polaca al no haber tenido éxito en generar un Absolutismo dejó de existir como estado independiente.

Rusia es un caso distinto. El impulso en el seno de la aristocracia militar fue evidente en Rusia más que en ningún otro país del este. El poder zarista se puso a prueba contra Suecia en la lucha por el control de Báltico. El absolutismo Oriental estuvo determinado por las condiciones impuestas por sistema político internacional en cuyo seno estaban integradas objetivamente las noblezas de toda la región. El desarrollo desigual del feudalismo los obligó a igualar las estructuras estatales de occidente antes de haber alcanzado un estadio de transición económica hacia el capitalismo. También estuvieron en este proceso las luchas de clases dentro de las formaciones sociales del Este.

La razón interna más fundamental del absolutismo del Este radica sin embargo en el campo y su represión estaba dirigida al campesinado. El siglo XVII fue una época de caída de los precios y disminución de la población en la mayor parte de Europa. En el Este la crisis y las guerras habían hecho decaer la mano de obra. La clase terrateniente del Este trataba de detener el movimiento de los campesinos y adherirlos a la tierra más que fijar el nivel de cargas que debían pagar.

En Rusia se da la paradoja que grandes cantidades de campesinos pueblan la Siberia en busca de más libertades y oportunidades económicas y en el centro del territorio ruso los campesinos se hundían en la esclavitud. La tarea del Absolutismo fue imponer en todo el territorio la vigilancia y el control de los campesinos. Los señores no contaban con una organización lo suficientemente efectiva para realizar la tarea. El tema fue hacer una Estado Absolutista más avanzado que las bases sobre las cuales se asentaba, mientras el oeste iba más allá de la servidumbre.

La ascensión del Estado Absolutista en el Este en el siglo XVII respondía en último término al miedo social, su aparato coactivo político-militar era la garantía de estabilidad de la servidumbre. Había así un orden interno del absolutismo del Este que complementaba su determinación exterior: la función del Estado centralizado consistía en defender la posición de clase de la nobleza feudal contra sus rivales del exterior y sus campesinos del interior. De allí la urgencia de una unidad política.

Los rasgos característicos del Absolutismo en el Este son dos que están interrelacionados. La primera es la guerra que fue un factor más importante que en el Oeste y Prusia fue quizá su más claro exponente. Fue entonces un subproducto de la máquina militar. Los movimientos geográficos del Este eran mucho mayores e importantes que los del Oeste. La segunda característica es la naturaleza de la relación funcional entre los propietarios feudales y las monarquías absolutas. La diferencia entre el Este y el Oeste puede verse en como se integraba la nobleza en la nueva burocracia creada por ellos.

La venta de cargos fue distinta en ambos sectores. La venta de cargos en Occidente correspondió a la sobredeterminación del último estado feudal por el rápido crecimiento del capital mercantil y manufacturero. El vínculo contradictorio que el capital establecía entre el cargo público y las personas privadas reflejaba las concepciones medievales de soberanía y contrato en las que todavía no existía un orden público personal, pero simultáneamente era un vehículo monetario, que reflejaba la presencia y la interferencia de una economía monetaria y de sus futuros dueños: la burguesía urbana. Los profesionales podían comprar sus cargos si podían pagar las sumas para adquirir su posición. La naturaleza mercantil de la transacción era por supuesto un indicio de relación interclasista establecida entre la aristocracia dominante y su Estado. La unificación por medio de la corrupción y no de la coacción produjo un absolutismo más suave y avanzado.

En el Este no había una burguesía urbana que pudiera modificar el carácter del estado absolutista, el cual no fue atemperado por un sector mercantil. La venta de cargos resultó por lo tanto impracticable. Los principios feudales puros habían de dirigir la construcción de la maquinaria estatal. El mecanismo de una nobleza de servicio fue el correlato de la venta de cargos occidentales.

 

El estado absolutista en Occidente
Perry Anderson

Las crisis del XIV y XV pusieron de manifiestos los límites del modo de producción feudal. Una de las resultantes de ese proceso fue en el silgo XVI la aparición del Estado Absolutista de Occidente. Las monarquías centralizadas de Francia, España e Inglaterra representaron una ruptura con la formación piramidal de la sociedad del medioevo.

Según Engels la condición fundamental de la antigua monarquía absoluta era el equilibrio entre la nobleza terrateniente y la burguesía. Según Marx las estructuras del nuevo estado absoluto eran un instrumento netamente burgués.

Las monarquías absolutas introdujeron ejércitos y una burocracia permanente, un sistema nacional de impuestos, un derecho codificado y los comienzos de un mercado unificado. Pero el fin de la servidumbre no significó la desaparición del feudalismo. Y el fin de las relaciones feudales en el campo. La coerción privada extraeconómica, la dependencia personal y la combinación de del productor inmediato con los instrumentos de producción no desparecieron necesariamente cuando el excedente rural dejó de pagarse en renta de trabajo por dinero. Mientras el trabajo no se separó de las condiciones sociales de su existencia para transformarse en fuerza de trabajo la relaciones de producción rurales continuaron siendo feudales.

El Absolutismo fue un aparato reorganizado y potenciado de dominación feudal, destinado a mantener a las masas campesinas en su posición social tradicional a pesar y en contra de las mejoras que habían conquistado por medio de la amplia conmutación de las cargas. El Absolutismo nunca fue un árbitro entre la nobleza y la burguesía, ni un arma de la burguesía sino una caparazón de la nobleza. Era un nueva política necesaria para el mantenimiento del dominio y explotación feudal en un período de desarrollo de una economía de mercado.

El feudalismo como modo de producción se definía originariamente por una unidad orgánica de economía y política, paradójicamente distribuida en una cadena de soberanías fragmentadas a lo largo de toda la formación social. El señor feudal debí aprestar servicios a un señor supremo que reclamaba el derecho sobre la tierra. El poder de clase de los señores quedó debilitado por la desaparición gradual de la servidumbre. El resultado fue un desplazamiento de coerción política en un sentido ascendente hacia una cima centralizada y militarizada es decir el Estado Absolutista.

Con el desarrollo de las relaciones mercantiles, la disolución de los lazos primarios entre la explotación económica y la coerción político legal condujo no sólo a una creciente proyección de esta última sobre la cúspide monárquica dl sistema social, sino también a un fortalecimiento compensatorio de los títulos de propiedad que garantizaban aquella explotación.

El efecto final de redistribución del poder social de la nobleza fueron la maquinaria del estado y el orden jurídico absolutistas, cuya coordinación habría de aumentar la eficacia del dominio aristocrático al reducir a un campesinado no servil a nuevas formas de dependencia y explotación. Los estados monárquicos del renacimiento fueron ante todo y sobre todo instrumentos modernizados para el mantenimiento del dominio nobiliario sobre las masas rurales. La ciudad era el escape de la dominación de las clases dominantes rurales.

Los años entre 1450 y 1500 dieron sus primeros pasos las monarquías absolutas unificadas de Occidente y fueron años de superación de las crisis de la economía feudal gracias a una nueva combinación de los factores de producción entre los que por primera vez incidieron los primeros avances tecnológicos. (la minería, la producción monetaria, los cañones de bronce, la imprenta, los galeones de tres mástiles, las conquistas ultramarinas)

Del caos de la guerra de las Dos Rodas, La Guerra de los Cien Años y de la segunda guerra Civil de Castilla nacen las primeras monarquía. Era el reagrupamiento feudal contra el campesinado tras la disolución de la servidumbre pero existía un ingrediente importante que era la burguesía urbana que tras una serie de avances tecnológicos y comerciales estaba desarrollando ya las manufacturas preindustriales en un volumen considerable. El orden estatal era cada vez más feudal y la sociedad se hacía cada vez más burguesa. Es tiempo del resurgimiento del derecho romano que traía la concepción distintiva de una propiedad privada absoluta e incondicional.

La reaparición del a idea de la propiedad absoluta de la tierra fue un producto de la edad moderna, cuando la producción y el intercambio de mercancías alcanzaron niveles importantes y entonces justificaron su utilización. El derecho romano era idea para la práctica mercantil en la faz urbana. El derecho romano en Europa Occidental fue a causa del crecimiento del capitalismo urbano y rural ya que económicamente hablando respondía a los intereses de la burguesía. Comercial y manufacturera. El resurgir del derecho romano esencialmente respondía alas exigencias constitucionales de los Estados Feudales reorganizados de la época. No hay duda que el giro de los gobiernos monárquicos hacia el incremento de los poderes centrales. Hay que recordar que el sistema legal romano comprendía dos sectores distintos y aparentemente contrarios: el derecho civil y el derecho público. Jus y Lex.

La voluntad del príncipe tiene fuerza de Ley era el ideal de las monarquías renacentistas. La idea de que los principes y soberanos estaban libres de obligaciones legales propició las bases jurídicas para anular los privilegios medievales, ignorar os derechos tradicionales y someter las libertades privadas.

El auge de la propiedad privada desde abajo se vio equilibrado por el aumento de la autoridad pública desde arriba, encarnado en el poder del monarca. Los legistas de España, Francia, Alemania romanizaron los sistemas jurídicos de Europa durante el Renacimiento. La transformación del derecho mostraba la inevitable distribución del poder entre las clases poseedoras de la época. El absolutismo acogió al derecho romano sirviéndose de él.

El principal efecto de esta adopción del derecho romano fue el reforzamiento del dominio de la clase feudal tradicional. La aparente paradoja de este fenómeno quedó reflejada en toda la estructura de las monarquías absolutas. Las nuevas estructuras eran el ejército, los impuestos, diplomacia, comercio y la burocracia.

Los ejércitos les servían ya que la expansión de la clase dominante a través de la guerra era la forma de expandir la extracción de excedente. La guerra era el destino de los príncipes (Maquiavelo)

El sistema impositivo y la burocracia civil del estado Absolutista parecen representar una transición hacia la administración legal racional de Weber. El modo de integración de la nobleza feudal en el estado absolutista fue la compra de cargos. La burocracia frenó el asenso del capital mercantil.

Las cargas impositivas recaían sobre el pueblo la clase señorial estaba exenta de ello. Esto produjo rebeliones y revueltas. Las funciones del Absolutismo no se redujeron a su sistema de impuestos y de cargos. El mercantilismo alentaba la exportación de bienes a la vez que prohibía la de metales preciosos y de moneda. El mercantilismo era la teoría de intervención del estado político en el funcionamiento de la economía en interés a la vez de prosperidad de ésta y del poder de aquel. La guerra y el comercio no fueron las únicas actividades externas del Absolutismo, su otro interés fue la diplomacia. El mecanismo supremo de la diplomacia era el matrimonio.

La contradicción del Absolutismo era que representaba la protección dela propiedad y los privilegios aristocráticos pero al mismo tiempo daba los medios por lo que se aseguraba los intereses básicos de las nacientes clases mercantiles y manufactureras. Una de las razones de este equilibrio era que el capital manufacturero y mercantil no necesitaba aún gran mano de obra lo que no rompía el orden agrario feudal que encerraba a la gran masa del pueblo y que serían los futuros asalariados del consumo capitalista industrial. Esos capitales podían desarrollarse dentro de los límites establecidos por el marco feudal reorganizado.

En la lucha contra sus rivales las monarquías tenían un gran interés en acumular metales preciosos y promover el comercio bajo sus banderas. La centralización económica el proteccionismo y la expansión ultramarina engrandecieron al último Estado feudal a la vez que beneficiaban a la primera burguesía. Engrandecían el ingreso fiscal de las primeras y proporcionaba oportunidades de crecer a los segundos. Era un Estado basado en la supremacía social de la aristocracia y limitado por los imperativos de la propiedad de la tierra. La nobleza podía depositar el poder en la monarquía y permitir el enriquecimiento de la burguesía. Las masas estaban aun a su merced.

La dominación del estado Absolutista fue la dominación de la nobleza feudal en la época de la transición al capitalismo. Su final señalaría la crisis de poder de esa clase: la llegada de las revoluciones burguesas y la aparición del estado capitalista.


Fuera de Programa

La Indulgencia

La Indulgencia es un concepto de la Teología católica, estrechamente ligado a los conceptos de pecado, penitencia, remisión y de purgatorio. En su formulación actual consiste en la doctrina según la cual ciertas consecuencias del pecado (la pena temporal del mismo), pueden ser objeto de una remisión o "indulgencia" (del latín indulgentia: bondad, benevolencia, gracia, remisión, favor) concedida por determinados representantes de la Iglesia y bajo ciertas condiciones. Esta institución remonta al cristianismo antiguo y tanto su práctica como formulación han evolucionado en el curso del tiempo. La doctrina protestante no la acepta por considerar que carece de fundamento bíblico. Por tal razón, a partir de la reforma fue objeto de desarrollos sólo en el ámbito de la Iglesia Católica.

En la doctrina católica, la indulgencia, a diferencia de la penitencia o reconciliación, no perdona el pecado en sí mismo, sino que exime de las penas de carácter temporal que de otro modo los fieles deberían purgar, sea durante su vida terrenal, sea luego de la muerte en el purgatorio. La indulgencia no pertenece a la categoría de "sacramento", como es el caso de la penitencia. Puede ser concedida por el Papa, los obispos y cardenales, a quienes, por ejemplo, recen determinada oración, visiten determinado santuario, utilicen ciertos objetos de culto, realicen ciertos peregrinajes, o cumplan con otros rituales.

Bien que tratándose de un concepto teológico relativamente secundario, las indulgencias jugaron en su momento un rol central en la historia del cristianismo. En efecto, en el siglo XVI, los abusos y el tráfico al que dieron lugar fueron el motivo principal que llevaron a Martín Lutero a enfrentarse con la Iglesia Católica constituyendo así el detonante de la reforma protestante.


Reforma Protestante

Durante el siglo XVI, varios religiosos, pensadores y políticos intentaron provocar un cambio profundo y generalizado en los usos y costumbres de la Iglesia cristiana en la Europa Occidental, especialmente con respecto a las pretensiones papales de dominio sobre toda la cristiandad. Más específicamente, rechazaron con determinación la validez de la venta de indulgencias propiciada por el Papa romano, a través de la cual la Iglesia de Roma "vendía" la salvación al mejor postor. A este movimiento religioso se le llamará posteriormente Reforma Protestante, por ser un intento de reformar la Iglesia buscando la revitalización del cristianismo primitivo y que fue apoyado políticamente por un importante grupo de príncipes y monarcas que "protestaron" contra una decisión de su emperador. Este movimiento hundía sus raíces en elementos de la tradición católica medieval, como el movimiento de la Devoción moderna en Alemania y los Países Bajos, que era una piedad laica antieclesiástica y centrada en Cristo. Además, la segunda generación del humanismo la siguió en gran medida. Comenzó con la predicación del sacerdote agustino Martín Lutero, que revisó las doctrinas medievales según el criterio de su conformidad a las Sagradas Escrituras. En particular, rechazó el complejo sistema sacramental de la Iglesia medieval, que permitía y justificaba exageraciones como la "venta de indulgencias", según Lutero, un verdadero secuestro del Evangelio, el cual debía ser predicado libremente, y no vendido.

La Reforma Protestante dependió del apoyo de algunas autoridades civiles para poder reformar iglesias de ámbito estatal (posteriormente iglesias nacionales). Los grandes exponentes de la reforma fueron Martín Lutero y Juan Calvino.

Inicios de la Reforma Protestante

En el siglo XVI se produjo una gran crisis en la Iglesia cristiana de la Europa Occidental por los numerosos problemas de corrupción eclesiástica y falta de piedad cristiana. La gota que derramó el vaso fue la venta de indulgencias para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro en Roma, que provocó finalmente que la cristiandad occidental se dividiese prácticamente en dos mitades, una liderada por la Iglesia Católica Romana, que tras el Concilio de Trento se reivindicó a sí misma como la única heredera válida de la cristiandad occidental expulsando cualquier disidencia y sujetándose por completo al dominio del Papa romano y otra mitad que fundó varias iglesias propias, generalmente de carácter nacional para, en su mayoría, rechazar la herencia cristiana medieval y buscar la restauración de un cristianismo primitivo idealizado. Esto dio lugar a que Europa quedara dividida entre una serie de países que reconocían al Papa de Roma, como supremo y único jefe de la Iglesia, y los países que rechazaban las pretensiones de Roma y que recibieron el nombre de protestantes. Dicha división fomentó toda clase de odios y de guerras religiosas en Europa.

La Reforma protestante se inició en Alemania y se explica en gran parte por las condiciones económicas y sociales que tenía el Sacro Imperio Romano Germánico. Numerosas ciudades eran muy ricas gracias al comercio,ademas los burgueses eran partidarios del humanismo y de reformar la corrupta Iglesia. Pero el grupo más importante en Alemania era la alta nobleza; los grandes nobles eran casi independientes y señores de numerosas tierras y vasallos campesinos, siempre estaban conspirando contra la autoridad del emperador, que apenas tenía poder sobre ellos. Pero junto a la alta nobleza existía una pequeña nobleza formada por los nobles más pobres y los segundones de las grandes casas nobiliarias. A principios del siglo XVI, esta pequeña nobleza estaba completamente arruinada y para recuperar sus ingresos, los pequeños nobles buscaban una oportunidad para apoderarse de los bienes y las improductivas tierras de la Iglesia. La pequeña nobleza aprovechó las ideas de los humanistas, que criticaban las excesivas riquezas, pompas y boatos de la Iglesia, para proclamar que el clero no tenía necesidad de propiedades e intentar quedarse con sus cuantiosas riquezas. Por esta razón, la pequeña nobleza será la primera en apoyar y aprovechar las convulsiones reformadoras.

El fundador de la Reforma protestante fue el monje agustino alemán Martín Lutero, quien era un hombre profundamente religioso preocupado por la salvación de su alma y, por este motivo, ingresa en 1507 en la orden religiosa de los agustinos buscando la paz espiritual.

En el convento, Lutero prosiguió sus estudios y se convirtió en un experto en la Biblia y en los autores cristianos medievales; llegó a ser un doctor universitario y se le contrató para dar clases en la nueva universidad de Wittenberg, que entonces era la capital del ducado de Sajonia. A partir de la revitalización que vivió el Sacro Imperio Romano Germánico desde que Otón I el Grande se convirtiera en emperador en el 962, los papas y emperadores se vieron involucrados en una continua contienda por la supremacía en los asuntos temporales y terrenales. Este conflicto concluyó, a grandes rasgos, con la victoria del Papado, pero creó profundos antagonismos entre Roma y el Imperio, que aumentaron durante los siglos XIV y XV. La animosidad provocada por los impuestos papales y por la sumisión a los delegados pontificios se extendió a otras zonas de Europa. En Inglaterra, el principio del movimiento para lograr una independencia absoluta de la jurisdicción papal empezó con la promulgación de los estatutos de Mortmain (1279), Provisors (1351) y Praemunire (1393), que redujeron, en gran medida, el poder de la Iglesia en el control del gobierno civil sobre las tierras, en el nombramiento de cargos eclesiásticos y en el ejercicio de la autoridad judicial.


Las indulgencias

En este tiempo estalló un gran escándalo en Alemania a causa de la cuestión de las indulgencias, pues la iglesia vendía indulgencias, por medio de las cuales se perdonaban los castigos producidos por los pecados. Muchos consideraron esta práctica como un abuso escandaloso y la culminación de una serie de prácticas anticristianas fomentadas por el clero, pero será Lutero el primero que expondrá públicamente su opinión contraria a la venta de indulgencias y a toda la doctrina que la sustentaba.

Para Lutero, la venta de indulgencias era una estafa y un engaño a los creyentes con respecto a la salvación de sus almas. En 1517, Lutero clavó en la puerta de la iglesia de Wittenberg sus 95 tesis, en las que atacaba la venta de indulgencias y esbozaba lo que sería su doctrina sobre la salvación por la fe. Este documento es conocido como Las 95 tesis de Wittenberg y se consideró el comienzo de la Reforma protestante.

Las 95 tesis se difundieron rápidamente por toda Alemania gracias a la imprenta, y Lutero se convirtió en un héroe para todos los que deseaban una reforma de la iglesia. En algunos lugares hasta se iniciaron asaltos a edificios y propiedades de la iglesia. Por sus 95 tesis, Lutero se había convertido en el símbolo de la rebelión de Alemania contra lo que ellos consideraban prepotencia de la iglesia de Roma. Lutero arriesgaba además su vida, ya que podía ser declarado hereje por la jerarquía eclesiástica y ser condenado a la hoguera.


La Reforma luterana

Al principio, la Iglesia de Roma no dio demasiada importancia a las ideas de Lutero, ni a sus ataques contra la doctrina de salvación por las obras, pero muy pronto tuvo que reaccionar ante las noticias que llegaban de Alemania, de que gran parte de la gente estaba desafiando el dominio del clero romano.

Lutero continuó atacando la venta de indulgencias y la doctrina que sustentaba tal práctica mediante escritos que la imprenta difundía por toda Alemania. Lutero hacía un llamamiento a la nobleza alemana para que negase obediencia al Papa romano y apoyase una reforma de la iglesia alemana; afirmaba también, de acuerdo a sus estudios de la Biblia, que todos los cristianos eran sacerdotes sin necesidad de ninguna ordenación especial y negaba todas las pretensiones de autoridad suprema del Papa sobre la iglesia universal. Lutero criticaba asi mismo los numerosos sacramentos que la tradición de la iglesia romana había ido creando e imponiendo en la cristiandad, reduciéndolos a solo dos, que el consideraba bíblicamente fundamentados y afirmaba también que los poderes civiles debían tener plena autoridad política sobre la iglesia. Esto iba más allá de la doctrina de la salvación por la fe y suponía una auténtica amenaza para las pretensiones de la iglesia romana. Finalmente, el Papa declaró a Lutero un hereje y lo excomulgó, es decir, lo dejó separado de la comunidad de la Iglesia universal (iglesia de la cual el Papa postulaba ser líder supremo), por lo que podía ser quemado en la hoguera.

En 1521, el recién elegido emperador Carlos V convocó una Dieta (asamblea de todas las autoridades del imperio) en la ciudad de Worms e invitó a Lutero a que asistiera a la Dieta para explicar su postura.

Muchos advirtieron a Lutero que se trataría de una trampa, pero Lutero estaba decidido a acudir pese a todos los peligros. La Dieta se celebró y Lutero expuso su doctrina ante el mismo Carlos V, pero este no quedó convencido por el fraile y, en cambio, hizo una declaración de lealtad y fidelidad a los principios de la iglesia romana. A partir de entonces, la dinastía de los Habsburgo se convertirá en la primera defensora de la iglesia romana contra los protestantes. Como los Habsburgo eran también reyes de España, la defensa del catolicismo se convertiría en una de las bases de la identidad española, durante siglos.

La Dieta terminó y Lutero se dispuso a regresar a Wittenberg, pero en el camino de vuelta, fue secuestrado por agentes de Federico III de Sajonia, que quería protegerle y que lo escondió con nombre falso en el castillo de Wartburg.

El duque quería salvar a Lutero de posibles maniobras de la iglesia romana, por lo que Lutero tuvo que quedarse en el castillo y aprovechó ese tiempo para realizar la primera traducción al alemán de la Biblia. Mientras Lutero estaba escondido, sus partidarios empezaron a interpretar sus doctrinas, en un sentido que Lutero no había previsto.

Varios seguidores de Lutero (pronto serían rechazados por el propio Lutero y denominados "reformadores radicales") comenzaron a decir que se debían destruir todas las pinturas, estatuas e imágenes religiosas de las iglesias, que los sacerdotes tenían el deber de casarse, y no sólo afirmaban que la iglesia no debía tener propiedades, sino, según sus interpretaciones de la Biblia, que todos los cristianos debían tener las mismas propiedades y que, por lo tanto, se debía abolir la propiedad privada y repartir todos los bienes entre los integrantes de la comunidad cristiana. En su mayoría estos reformadores radicalizados eran campesinos pobres y miserables, explotados tanto por los señores como por la iglesia terrateniente.

La alta nobleza reunió un gran ejército que derrotó brutalmente a estos campesinos sublevados en una sola batalla. La represión fue durísima y miles de campesinos fueron ejecutados con extrema crueldad; entre los ejecutados se encontraba el dirigente más importante de esta reforma radical, Thomas Müntzer.

Lutero apoyó desde un primer momento a la nobleza, ya que pensaba que su autoridad era legítima y que su apoyo era indispensable para el triunfo de la reforma de la Iglesia. Durante estos años, Carlos V no pudo intervenir en Alemania, pues prosiguió sus guerras contra Francia y sus campañas contra los turcos, pero en 1529 consiguió un periodo de paz con Francia que le permitió ocuparse de la situación religiosa en Alemania.

En 1529, Carlos V convoca una Dieta en la ciudad de Spira y en ella intenta convencer a los nobles que se han convertido al luteranismo, para que se sometan a la autoridad hegemónica del Papa, pero los príncipes y señores luteranos se niegan y protestan en la convocatoria de la Dieta, y a causa de esta protesta los católicos comenzarán a burlarse de ellos llamándolos con el nombre de Protestantes.

En 1530, Carlos V convocó otra Dieta en la ciudad de Augsburgo y en ella intentó conseguir que los luteranos y los católicos se pusieran de acuerdo para aceptar una doctrina cristiana común que superase la división religiosa. Lutero fue invitado de nuevo a asistir, pero se negó y envió en su lugar a su discípulo Philipp Melanchthon. Los esfuerzos de Carlos V en la Dieta fueron inútiles, Melanchthon se negó a cualquier acuerdo y en su lugar los protestantes redactaron la llamada Confesión de Augsburgo, en la que exponían sistemáticamente todos los principios de su doctrina. Los partidarios del Papa seguirían pronto su ejemplo, redactando también su compendio doctrinal, de modo que la Cristiandad occidental se había dividido irremediablemente.

Lutero muere en 1546 mientras Carlos V preparaba en Alemania una campaña contra la liga de Esmalcalda, defensora del protestantismo.

Carlos V presentó su campaña no como una guerra contra los protestantes, sino como un castigo contra los nobles que se habían rebelado contra su emperador; en su ejército había sobre todo tropas españolas, pero también nobles protestantes que no se habían unido a la liga y que permanecían fieles a Carlos V. El ejército de Carlos V derrotó a la liga de Esmalcalda en 1547 en la gran batalla de Mühlberg. Parecía que el triunfo de Carlos V era total y toda Sajonia fue ocupada por las tropas del emperador.

Carlos V se proponía ahora encontrar una solución a la división religiosa de Alemania, pero su triunfo había asustado a todos los nobles de Alemania, tanto a los católicos como a los protestantes, que temían que el emperador se volviera demasiado poderoso. Todos estos nobles van a formar posteriormente en secreto una alianza contra Carlos V anulando las ventajas conseguidas por la victoria de Mühlberg.

En un momento en que Carlos V se encontraba en Alemania sin tropas españolas, los nobles alemanes se rebelan contra él y el emperador tuvo que escapar hacia Italia, mientras su poder y autoridad se derrumbaban en Alemania.

Carlos V se vio obligado a aceptar las condiciones de los nobles rebeldes y en 1555 firmó la paz de Augsburgo. Según esa paz, cada príncipe alemán podía profesar la religión que quisiera sin que el emperador lo pudiese impedir (eius regio cuius religio), sin embargo, todos los vasallos de un noble tenían que tener la misma religión. Finalizaba así el sueño de Carlos V de mantener la unidad religiosa en sus dominios.


La Contrarreforma Católica

Durante casi 20 años, la Iglesia de Roma había visto cómo gran parte de los católicos se peleaban entre ellos en Europa y sus obispos, dejaban de reconocer al Papa como Primus inter pares o como máxima autoridad de la Iglesia, y se separaban de Roma incluso algunos cardenales, en consecuencia, hubo muchos partidarios de Roma que requerían una reacción de su Iglesia, que mejorase sus costumbres y eliminara los abusos y corrupciones que habían alimentado la Reforma. A esta reacción de la Iglesia de Roma contra el Protestantismo se le conoce generalmente con el nombre de Contrarreforma (aunque escritores católicos prefieren el término "Reforma católica").

Aunque muchos creían que era necesario reformarse, no sabían el modo de hacerlo. Los Papas no querían renunciar a sus pretensiones de poder sobre la Iglesia y la Reforma suponía la pérdida de numerosos privilegios de los obispos. Pronto, se llegó a la idea de que la mejor solución era convocar a un Concilio donde se pudiesen discutir las posibles reformas. Carlos V presionaba también a los Papas para que se convocase ese concilio con la esperanza de que la Iglesia católica volviese a existir unificada, pero los Papas desconfiaban de las pretensiones políticas de Carlos V en Italia (competencia directa y abierta a las propias) y no convocaron este concilio sino hasta 1545, reunión que será conocida como Concilio de Trento.

Las sesiones del concilio van a durar casi 17 años, ya que fueron interrumpidas muchas veces, varios Papas se sucedieron en Roma y cuando el concilio finalizó, en 1562, ya había muerto Carlos V.

El Concilio de Trento se desarrolló sin la participación de los católicos adherentes al emergente Protestantismo (aunque fue Lutero quien primero propuso la necesidad de un Concilio, en 1518), en muchos casos ellos mismos se negaron a participar, pero en otros fueron también excluídos de manera sistemática, así entonces, la Iglesia de Roma pudo establecer sin contrapeso, una serie de medidas que reformaron el catolicismo para hacerlo inequivocamente romano, creando así una nueva iglesia, libre de las "corrupciones" anteriores: se cuidó la formación de los obispos, se establecieron medidas de disciplina para los sacerdotes y se crearon seminarios para que los nuevos sacerdotes tuvieran una preparación religiosa adecuada para poder enseñar una fe católica y romana.

Se reafirmaron todos los puntos de la doctrina de Roma frente a las católicas no romanas (especialmente las recogidas por el Protestantismo):

Rechazo a la idea de la Biblia como fuente única de doctrina (son de igual importancia la Sagrada Tradición Apostólica y el Magisterio de la Iglesia que junto con la Biblia hacen parte del único depósito de la fé).
La salvación no es un don gratuíto de Dios que se obtiene por fe sino un premio a la fe ejercida junto a las buenas obras (Decreto de la Justificación).
La Eucaristía se definió dogmáticamente como un auténtico sacrificio expiatorio en el que el pan y el vino se transformaban en la carne y sangre auténticas de Cristo.
La veneración a las imágenes iconográficas y a las Reliquias, muchas de ellas vinculadas al culto romano de María (madre de Jesús) como vírgen y a los Santos fueron confirmadas como práctica cristiana, junto a la existencia del Purgatorio. Esto tendría una enorme importancia en el desarrollo del arte en las iglesias católicas europeas, el llamado arte barroco será las expresión artística de la Contrarreforma, con gran abundancia de imágenes para atraer al hombre común a la fe católica romana.
Se sentaron las bases para establecer la llamada Misa tridentina fundamental en el desarrollo identitario del catolicismo romano, con su característica misa en latín y generalmente de cara al altar, todo lo contrario del culto protestante, en lenguas vernáculas y de cara al pueblo.
La Contrarreforma alimentó un renacer en la Iglesia Católica Romana, impulso que se manifestó en la creación de nuevas órdenes religiosas, como la Orden de los carmelitas descalzos, fundada en España por Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, los dos grandes escritores místicos de la península.

Pero la orden religiosa que más ayuda prestó a la Contrarreforma fue la Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola, de la que se distinguieron varios teólogos participantes en el concilio de Trento.


La Reforma Protestante en Inglaterra

Comenzó con la difusión en la isla de los primeros escritos de Martín Lutero, Ulrico Zwinglio y otros reformadores continentales. Además, la tradición de John Wyclif, reformador medieval, probablemente aún ejercía influjo en ciertos sectores de la Iglesia de Inglaterra.

Enrique VIII ascendió al trono de Inglaterra siendo muy joven y al principio no se interesó por los problemas de gobierno, que dejó en manos de su favorito, el cardenal Thomas Wolsey, a quién nombró canciller de Inglaterra. Enrique VIII siempre fue un católico convencido, y un ardiente partidario de la primacía de Roma sobre la cristiandad, por ello fue declarado "Defensor de la Fe" (Fidei Defensor) por el Papa León X tras publicar "La Defensa de los Siete Sacramentos" (1521), donde argumentaba con vehemencia a favor de las prerrogativas del papado. Por ello resulta curioso el hecho de que la Iglesia de Inglaterra se haya separado de la Iglesia de Roma a mediados del siglo XVI, no por aceptar o compartir las ideas reformadoras de Lutero u otros protestantes, sino que por iniciativa del muy católico rey Enrique VIII.

Enrique VIII se opuso sin embargo a la Reforma de la Iglesia tras decretar el Acta de supremacía en 1534, por la que el mismo rey se convertía en jefe de la Iglesia de Inglaterra, no se realizó ninguna modificación doctrinal o litúrgica sustantiva bajo su gobierno, solo se prohibió a obispos y sacerdotes ingleses tener relación con la Curia Romana y se expropiaron los bienes excedentes de la Iglesia en beneficio de la Corona.

Al sucederle su hijo Eduardo con el nombre de Eduardo VI, con apenas 9 años de edad, se produjeron los primeros avances efectivos de la Reforma en la Iglesia de Inglaterra, pues se redactó el primer Libro de Oración Común, que introdujo, gracias al trabajo del Arzobispo de Canterbury Thomas Cranmer, ciertos cambios menores en la doctrina y sobre todo en la forma de celebrar la misa. Este libro fue la primera expresión concreta de la Reforma en la Iglesia inglesa.

En 1553, Eduardo VI muere a la edad de 15 años, dejando como sucesora a Jane Grey (coronada el 10 de julio de 1553), quien gobernó solo unos días. Se produjo una breve guerra de sucesión hasta que se impuso como reina (con el apoyo de la mayoría) María I de Inglaterra, quien rápidamente abrogó las reformas religiosas introducidas durante el reinado de Eduardo VI y sometió nuevamente a obediencia papal a la Iglesia de Inglaterra, en noviembre de 1554.

Restablecido el catolicismo romano, el Acta de Supremacía y el Libro de Oración Común fueron suprimidos y se nombraron nuevos obispos, se persiguió a los partidarios de la independencia de la Iglesia de Inglaterra (ya conocidos como anglicanos) y algunos de ellos acabaron en la hoguera (no todos eran favorables a la Reforma).

María murió en 1558 a los 42 años de edad y sin hijos, por lo que su media hermana, Isabel I de Inglaterra fue proclamada reina. Isabel asumió el trono de Inglaterra tratando de mantener la unidad nacional por sobre las diferencias religiosas, por lo que no mostró inicial apoyo a ninguno de los bandos en disputa (protestantes y papistas), sin embargo, la política internacional y especialmente las conspiraciones y rebeliones romanistas, la hicieron dar cada vez más apoyo al bando protestante.

Isabel restauró el Acta de Supremacía, por lo que los obispos partidarios de la supremacía romana fueron depuestos y sustituídos, proclamó luego el Acta de Uniformidad que obligaba a todas las parroquias de la Iglesia de Inglaterra a utilizar el Libro de Oración Común (con aquellos pequeños cambios introducidos por Cranmer) con su texto en inglés y no en latín. Todo ello dio espacio para la difusión de las ideas de la Reforma Protestante en Inglaterra, no obstante la moderación que en general siguió teniendo la Iglesia inglesa al conservar casi intacta su tradición medieval.

La reforma en Suiza
En Suiza también se van a separar algunos territorios de la iglesia de Roma; las ideas de Lutero llegaron muy pronto a Suiza y pronto aparecieron una serie de predicadores que criticaban la corrupción de la iglesia y defendían la creación de una iglesia distinta. Uno de los primeros fue Zwinglio. Aunque compartía muchas de las ideas de Lutero, Zwinglio quería dar una mayor libertad a su nueva iglesia cristiana y rechazaba el sometimiento de los cristianos a la nobleza como defendía Lutero. Al final el mismo Lutero criticó a Zwinglio y se alegró públicamente de su muerte cuando Zwinglio muere en un combate contra los suizos católicos.

Pero el principal foco de la reforma en Suiza va a ser la ciudad de Ginebra, gracias a la actuación de Juan Calvino que con Lutero es la mayor figura de la reforma protestante.

En Ginebra una serie de reformadores habían asaltado las iglesias y conventos expulsando a los sacerdotes católicos pero estos reformadores no sabían como organizar la nueva iglesia que pretendían crear ni tampoco tenían claro que nueva doctrina querían establecer, por lo que llamaron a una figura de prestigio dentro del campo protestante, que supiera como organizar la nueva iglesia y diera un contenido religioso claro, llamaron a la ciudad a Juan Calvino.

Este era un francés que había estudiado teología en varias universidades entre ellas la de París; como Lutero era también un gran conocedor de la Biblia y aunque al principio acepta algunas de las ideas luteranas, pero muy pronto piensa que Lutero ha conservado demasiadas cosas de la antigua iglesia católica que debían ser destruidas. Calvino también piensa que el hombre debe acceder a la fe por medio de la lectura de la Biblia, pero considera que se debían de eliminar todos los sacramentos de la antigua iglesia incluyendo los tres que había conservado Lutero. Para él todas las imágenes debían ser eliminadas de los templos religiosos. Calvino también pensaba que no debían existir ni sacerdotes ni obispos y que los jefes religiosos debían ser pastores elegidos por la consagración; pero la teoría religiosa más importante de Calvino es la Predestinación: según esta teoría el hombre por sí mismo no puede hacer nada para alcanzar la salvación, ni por la fe ni por las obras, sino que antes de nacer Dios ya ha elegido a un hombre para la condenación o la salvación y el hombre no pude hacer nada para cambiar el designio divino. En la sociedad humana se puede distinguir a los hombres elegidos para su salvación en los que llevan una vida virtuosa y sin pecado y en los que tiene riquezas y éxito material en la vida, pues eso es signo de la protección de Dios.

Calvino empezó a exponer sus ideas en París, pero como Francia era católica tuvo que huir del Reino y refugiarse en el extranjero, pero ya empezaba a ser conocido entre los protestantes europeos como un hombre firme y enérgico, un gran teólogo y un buen organizador que sabía dirigir a los hombres, y por esta razón fue llamado por los protestantes de Ginebra.

Cuando Calvino llega a Ginebra, pronto toma la decisión de que si quiere imponer una nueva iglesia que adopte sus puntos de vista religiosos tiene que controlar el gobierno de la ciudad; intenta dar órdenes al consejo municipal que termina por expulsarle de Ginebra.

Sin embargo, la situación en Ginebra seguía sin aclararse, las autoridades de la ciudad eran incapaces de organizar una iglesia nueva y Calvino seguía teniendo partidarios en la ciudad; estos partidarios convencen a las autoridades de Ginebra para que permita el regreso de Calvino a Ginebra con la promesa de que no se entrometerá en el gobierno político de la ciudad. Y las autoridades cometen el error de autorizar el regreso de Calvino a Ginebra. En 1541.

Calvino ha aprendido la lección y ha comprendido que no puede manifestar abiertamente su deseo de controlar políticamente la ciudad; sin embargo, no renuncia, a hacerse con el poder de Ginebra que para él era indispensable para fundar su nueva iglesia. Durante doce años Calvino va a llevar a cabo una paciente labor para ganarse partidarios en el gobierno de la ciudad, aumentar su influencia en Ginebra hasta que llegase el día en que el gobierno y todas sus instituciones estuvieran bajo su control. Cuando ya Calvino está a punto de controlar el gobierno se produce la ejecución en la hoguera del español Miguel Servet.

Miguel Servet era un humanista español típico de la época del Renacimiento, tenía curiosidad por todas las materias desde la ciencia a la medicina pasando por la filosofía y la religión; como muchos hombres de su tiempo estaba descontento con la iglesia de Roma y rechaza la doctrina católica tradicional. Servet desarrolló sus propias ideas religiosas y llegó a creer que Jesucristo no había sido hijo de Dios, que sólo tenía naturaleza humana y no divina; esto era adoptar una corriente de los primeros siglos del cristianismo, que la iglesia había condenado por herética en el S.IV y que todos los protestantes rechazaban con escándalo. Servet fue a estudiar a las universidades francesas y llegó también a estudiar en la de Paris donde conoció a Calvino. Allí Calvino comenzó a tener un profundo odio hacia aquel español al que consideraba un peligroso hereje.

A causa de sus opiniones, Servet tuvo que escapar de París, cambió de nombre y se instaló como médico en una localidad cerca de la frontera con Suiza; tuvo éxito como médico y llegó a adquirir una respetable situación económica y fue en esos años cuando descubrió la circulación de la sangre.

Pero Servet seguía con sus inquietudes religiosas y escribió un libro sobre sus doctrinas acerca de Jesucristo que hizo imprimir clandestinamente en una imprenta secreta.

Pero Servet cometió el error de escribir a Calvino en Ginebra enviándole ejemplares de su libro y Calvino en una carta lo denuncia a la inquisición francesa católica. Sin embargo, Servet tenía amigos que le protegieron y que le ayudaron a ocultar su imprenta y la inquisición católica renunció a investigar, pero Calvino envió las cartas que el propio Servet había escrito; las cartas eran una prueba irrefutable de que aquel médico era el español Miguel Servet.

La inquisición católica condena a Servet a la hoguera pero la noche antes de la ejecución sus amigos ayudan a Servet a escapar. Pero Servet no sabe la influencia política que Calvino tiene en Ginebra y comete el tremendo error de intentar refugiarse en esa ciudad creyendo que allí estaría seguro; en Ginebra, Calvino lo reconoce y consigue que las autoridades de la ciudad lo detengan como hereje. Calvino quiere que se juzgue a Servet y se le queme en la hoguera, pero todavía no controla del todo el gobierno de la ciudad y el juicio de Servet se va a convertir en un pulso entre Calvino y los gobernantes de la ciudad que se oponen a él, pero finalmente Calvino se impone y Servet es condenado a la muerte en la hoguera.

La muerte de Servet, alejó de Calvino a una serie de protestantes europeos que se habían refugiado en Ginebra. Estos protestantes también tenían sus propias ideas religiosas, sintieron sus vidas amenazadas y escaparon de la ciudad; el más famoso de estos refugiados fue Sebastián Castalión que desde el extranjero denunció a Calvino por la muerte de Servet defendiendo la tolerancia religiosa y el derecho del hombre a tener sus propias opiniones; Castalión es considerado el padre de la libertad de pensamiento en Europa.

Pero la muerte y el juicio de Servet le sirvieron a Calvino para hacerse definitivamente con el gobierno de la ciudad, los adversarios de Calvino fueron expulsados del gobierno municipal y algunos de ellos ejecutados. Ahora toda Ginebra obedecía las órdenes de Calvino.

Calvino quiso hacer de Ginebra, la capital religiosa de un nuevo cristianismo y quiso obligar a sus habitantes a la fuerza a llevar una vida virtuosa y cristiana: se suprimieron todos los bailes, se prohibieron todas las canciones, se prohibieron todos los espectáculos y representaciones teatrales, se cerraron las tabernas y se prohibieron las bebidas y las borracheras, todos debían ser buenos cristianos a la fuerza.

Toda Ginebra se convirtió en una ciudad calvinista dedicada sólo al trabajo y a la oración. Pero Calvino quería extender toda su iglesia cristiana por toda Europa y en Ginebra se fundaron escuelas calvinistas para todos los protestantes extranjeros que visitaban la ciudad; estos extranjeros debían regresar a sus países de origen y enseñar allí la doctrina calvinista. El más importante de estos extranjeros fue el escocés John Knox que consiguió que toda Escocia se convirtiera al calvinismo; en Escocia los calvinistas recibieron el nombre de presbiterianos. Escocia fue el único país donde el calvinismo se convirtió en religión oficial, pero también llegó a ser mayoritario en Holanda y hubo importantes minorías calvinistas en Inglaterra y en Francia; en Inglaterra los calvinistas recibieron el nombre de puritanos y en Francia se les dio el nombre de hugonotes.

 
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