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Fichas de los textos de la Tercera Entrega por Carlos L.
Ultima actualización 16 de junio de 2007
Tercera Entrega

 
Curtis

Ficha de El sistema Curtense: Producción e intercambio interno en Italia en los siglos VIII, IX y X
Pierre Tourbet
I. Mirada retrospectiva
La teoría del sistema curtense en alemán Villikationsverfasung, en francés Régime Domanial , tiene su origen en una época fecunda en la historia económica de la Edad Media y tuvo que definir sus objetos privilegiados: la comprendida entre los años 1860 y 1890. La historiografía francés y aleman están regidas por un doble postulado:

1)
la gran propiedad rústica se afirma en el curso del siglo VIII a más tardar, como la estructura sobre la cual descansa la economía global de la Alta Edad Media.

2)
Este gran dominio se presenta como una estructura típica de acuerdo a dos características:

a)
La primera característica es que las unidades domaniales (villae, curtes) son bipartitas y comprenden además de un sector de explotación directa como lo son la casa, sala o dominica un sector de explotación indirecta constituido por pequeñas parcelas campesinas o sortes, mansi o casae massariciae normalmente adaptadas a la subsistencia de familiares nucleares.
Estás últimas están sometidas a una cierta cantidad de tributos consuetudinarios en dineros o especies y en prestaciones en trabajo.

b) La segunda característica distintiva del sistema residía en el nexo entre la reserva domanial y las tenencias, que crea esa punción regular que el señor de la villa realiza sobre la fuerza del trabajo de sus manentes, en beneficio de la explotación de la pars dominica y a cambio del goce pacífico y hereditario de sus respectivos sortes por estos últimos.

En otros términos no hay sistema curtense sin corvea. Aún existiendo esclavos sin tenencia ninguna y cuya fuerza de trabajo y subsistencia dependía de la terra dominica, los cuales no son un dato desdeñable pero si secundario.

Lo que confiere unidad al sistema no es la extensión territorial de las unidades domaniales sino su uniformidad estructural y que define a la curtis como un modelo económico original que aseguró la integración orgánica de la pequeña explotación campesina en una estructura latifundaria.

El sistema curtense tiene su primera descripción acabada en Alemania hacia 1880. Esta teoría estaba estrechamente relacionada a la escuela alemana Volkswirtschaft que estudiaba modelos económicos particulares concibiéndolos como una sucesión racional.

Con matices pero sin polémicas de fondo todos los autores coinciden en señalar tres características básicas:

1)
Predominio de la gran propiedad, eclesiástica o laica.

2)
Tendencia autárquica, gracias a la expansión del sistema curtense como principio
     organizador de esta gran propiedad.

3) Marginalización correlativa del papel de la moneda y de las actividades de intercambio
     externas a las entidades patrimoniales.

Con esta forma y en este contexto el sistema curtense invadió la historiografía italiana en los últimos años del siglo XIX. Los historiadores alemanes de la economía carolingia había dejado de lado a Italia siendo esta una pieza fundamental. Italia no desconocía las grandes propiedades, tenía un sustrato lombardo y bizantino, centros urbanos y redes comerciales, así como una familiaridad con los sistemas monetarios.

Hay cuatro observaciones:
1) El interés por los polípticos en tanto fuente esencial del sistema curtense no se ha debilitado. El análisis de una estructura económica cuya evolución ha estado dominada, más en el Occidente medieval por la dialéctica de la costumbre y del contrato.

2) El conjunto de las investigaciones acerca del problema de la libertad personal en la Alta Edad Media de los Konigsfreie ha conducido en el ámbito italiano, a plantear en nuevos términos el problema de las relaciones entre grande y pequeña propiedad, entre aristocracia conquistadora y masa de hombres libres y modestos propietarios alodiales, es decir, a medir más rigurosamente el carácter invasor que generalmente se ha asignado al sistema curtense.

3) Las líneas de evolución del régimen domanial han sido reubicadas junto con todos los otros fenómenos que a la sazón afectaron los modos de producción, las estructuras de intercambio y la dinámica social, todo a la vez. .

4) Sobre las estructuras de intercambio ha sido mucho lo que pudo saber en estas últimas décadas a través de la numismática.

Todo esto lleva a estudiar más detenidamente el papel de la curtis en la Italia d los siglos VIII-X especialmente el lugar de la moneda en el interior del sistema curtenses y el lugar del gran dominio en la economía global es decir cual ha sido su función organizativa no sólo en la producción agrícola sino de los espacios y las redes de intercambio interior.

¿Curtís?

II. Las bases del Sistema: La propiedad de la tierra
A. Sustrato lombardo
Antes del siglo VIII los registros prácticamente no existen sobre los niveles de fortuna, distribución de las mismas, tendencias a la concentración o fragmentación de las mismas. En el último siglo de la monarquía lombarda independiente el espectro de fortunas era vasto. Podemos verlo en el código Aistulfo (750) donde se estipulaba las condiciones de armamento en función de tres niveles de fortuna definidos perfectamente. Las actas privadas también ofrecen información que debe tomarse con mucho cuidado.

No hay muestras de un predominio del predominio del pequeño alodio rural. A partir del siglo VIII podemos extraer determinados rasgos generales.

1. Las fortunas laicas y eclesiástica mejor establecidas tienen como componente principal la curtis con estructura bipartita, por un lado, domusculta, sala sundrialis, etc y por el otro, casae tributarie.

2. No obstante, además de esas curtes todas de dimensiones modestas en el caso de los propietarios laicos, los patrimonios cuentan con enormes cantidad de pequeñas explotaciones campesinas o casae aisladas de todo contexto domanial y de parcelas de cultivo especializados. Es probable que estuviera explotada por esclavos.

3. Una de las características de las grandes fortunas reside también en la cría de ganado.

4. En las zonas de cultivo la diversificación era la regla y se supone que esto era una cuestión estudiada. No hay duda tampoco sobre la existencia de políticas de compras. La concentración de la tierra dista mucho de ser exclusividad del medio eclesiástico y la aristocracia lombarda.

Un análisis de la concentración de fortunas y de las tendencias a partir del 730 nos habla de que el sistema curtense no se transplantó a Italia tras la conquista franca sino que vino a coronar un proceso secular. Los carolingios entonces no aportaron una estructura nueva. Lo que se descubre a partir del siglo IX es un interés por la gestión y exigencias de racionalización bastante novedosas. En esta consolidación del sistema curtense en Italia conviene destacar la importancia decisiva de la obra de ordenamiento de los patrimonios regios y del sector fiscal.

En Italia y en el dominio franco la curtes regiae ha sido condenada a desempeñar un papel de experiencia piloto para un mejor asentamiento domanial basado además en una coyuntura demográfica favorable.

B: Los siglos IX-X.
En el siglo IX se afirma la propiedad y el sistema curtense aflora a la superficie y se transforma su fisonomía. Aparecen multitud de registros históricos como actas públicas, registros de querellas etc. Muestran a su vez la resistencia de que se pone al sistema domanial por el pequeño alodio. Aparecen mucho las actas privadas y los contratos entre propietarios y explotadores directos. Se muestra un interés en guardar esa documentación. Ayuda a una aproximación geográfica de dichos contratos y una modalidad de explotación. Esta prolífica documentación recae más que nada en la gran propiedad.

Por compacta que la gran propiedad haya podido ser en torno a tal o cual manso señorial, raramente fue homogénea. Lo más frecuente era que se incluyera zonas periféricas de menor densidad, orillas de dispersión y contacto con otros propietarios pero también con modesto alodios. De allí provienen la mayor parte de las donaciones eclesiásticas. Para finales del IX y finales del X se aseguró la transformación del pequeño propietario en tenete sin modificar a la pequeña explotación independiente. La realidad es que se tendía a la concentración.

El gran dominio estructurado, la curtis bipartita, constituye el elemento básico de toda gran fortuna territorial. La característica de los grandes patrimonios ha sido la su estructuración en complejos domaniales en los que las curtes se afirma de dos maneras diferentes, como el elemento más compacto y sólido de las fortunas y como garantía de una función más diversificada de centros de administración y en particular de concentración de excedentes de procedentes de las tenencias no afectadas obligatoriamente a un núcleo domanial.

La curtes revela su doble finalidad, es una estructura económica original de explotación allí donde la gran propiedad es homogénea y compacta y por otro lado una función de mantenimiento de la centralización de patrimonio más fragmentados en los que , debido a la dispersión de las tenencias el beneficio señorial descanse en la exacción y concentración de una parte de la producción campesina antes que en trasferencias de mano de obra y de servicios en favor de la pax domínica.

Mencionaré dos hechos capitales. En primer lugar se advierten diferencias en el tamaño de las fortunas. Hay que dejar aparte los bienes fiscales heredados de la monarquía lombarda independiente. Estos constituyen a comienzos del siglo IX una masa considerable e inestable de curtes destinadas a empequeñecerse a través de las donaciones piadosas y concesiones benéficas mal compensadas por olas de recuperaciones o confiscaciones. Luego están las grandes fortunas de los monasterios que desde la época lombarda eran beneficiarios de las larguezas reales.

En segundo lugar en el seno de un mismo patrimonio había enormes diferencias de tamaño. Un ejemplo es que se encontraban curtes considerables con varios millares de mansos junto a humildes curtillae con unos pocos mansos alrededor de una modesta casa dominica.

III.. El sistema curtense
Ante todo se comprende mejor la complejidad y eficacia de la curtis italiana en tanto sistema de producción. Luego su papel en los procesos de evolución social que afectaron al mundo rural y por último comprender su papel en la economía de los siglos IX y X.

A. La lógica del sistema: estructura del beneficio domanial.
Tres grandes tipos domaniales:

1. Una primera familia formada por las curtes cuya pars dominica se caracteriza por el predominio boscoso, espacios de tránsito, pastos altos, prados de siega, sometidos a sistemas extensivos de explotación. Sin casa dominica bien estructurada y sin edificios domaniales notables, ni grandes cuarteles de tierra arable. Estas curtes juntan más que integrar, dos sectores de beneficio señorial. Uno directo, sobre la base pastoral y otro indirecto asegurados por los tributos en dinero. Por su naturaleza el propietario es poco exigente en cuanto a la mano de obra de sus tenentes. En el siglo X todavía la explotación directa se funda en grupos reducidos de esclavos prebendarios afectados a tareas pastoriles.

2. Es conveniente colocar todas las curtes estructuradas orientadas a la producción directa hacia los sectores de explotación agrícola especializada: olivar, viñedo y sectores de inversión domanial en la hidráulica. En este tipo se aprecia las diferencias de mano de obra. Trabajo continuo de esclavos y aportación intermitente de los tenetes. Son heterogéneas en en los beneficios directos. Secundariamente tienen a la cerealicultura. A menudo alejadas del manso principal plantean el problema del transporte y el equilibrio productivo.

3. Las curtes bipartitas que responden bastante bien al esquema del sistema clásico. Lugar preponderante de la cerealicultura y en consecuencia por el peso notable de la punción de trabajo que se operaba sobre las tenencias que estaban alrededor del manso principal.

En las curtes de tipo clásico la agricultura era orientada a la cerealicultura asociada a dos alas complementarias: la ganadería y la viticultura. El cultivo de la terra dominica descansaba principalmente en las importantes prestaciones que requerían los tenentes. La lógica del sistema llevaba, en períodos de crecimiento demográfico sostenido a intensificar la producción y la rentabilidad del conjunto domanial mediante el desarrollo al máximo del sector de la pequeña explotación campesina, lo que quiere decir mediante la multiplicación de las tenencias en detrimento de la economía directa.

B. Líneas de evolución
A partir de del tercer cuarto del siglo IX y durante el X se observa una disminución de la pars dominica y una declinación de la explotación directa que traducen el descenso de la cantidad de praebendarii. Si las filas de praebendarii se ralearon este es porque sus propietarios los casaron en tenencias constituidas a expensas de la masa disponible de terra domínica.

Las líneas de evolución dejan dos problemas:
Un primer problema el de las manumisiones y destino de los esclavos casados. Las únicas manumisiones conocidas se refieren a esclavos prebendarios. Esto disminuye en le siglo IX y desaparece en el Siglo X. Los servi casatis han llegado al libertad por otras vías como per chartulam.

Otra fuente de incertidumbres es la capacidad de ascenso social de las costumbres. A partir del siglo IX la conciencia de pertenece a un mismo grupo y estar obligados al señor de la curtis es lo que cimienta la solidaridad entre servi casati.

Hacia finales del siglo X se experimenta una reacción domanial a la que se le pone remedio disolviendo los esclavos en una masa de tenentes libres con el fin de evitar la fuga de los mismos.

La parcelación en favor de los tenetes perseguía distintos objetivos como entregar tierras vírgenes o tierras ya en cultivo. La disminución en algunos casos de la producción cerealera se compensaba por el aumento de censos en especie pagados por los tenetes casados.

En el siglo X ya los señores amputaban sus propiedades de curtes enteras, porciones de curtes o elementos extraídos aquí del mazzerizio, allá de la pars dominica. Eran transferencias temporales y de afectaciones de derechos útiles. Estas transferencias de derechos útiles convenía a los tenentes. Según registros estas operaciones obligaban al tenente a censos en dinero o a pagar un canon con exclusión de la corvea. La parcelación en favor de tenentes por parte de los propietarios ha sido con objetivos muy diversos. En algunos casos era para utilizar tierras de los confines del dominio. En otras eran tierras ya en cultivo. En otras propiedades la pérdida por la corvea se veía compensada por el aumento de censos en especie pagados por los tenentes recientemente casados. La reducción de la explotación directa significó una mejoría momentánea ya que la tierras de explotación directa eran más organizadas y rendían mejor y además el aumento de la mano de obra sobre la explotación directa y un excedente de renta rústica indirecta. Optimización del sistema curtense y no crisis. Esa optimización se apoyaba en crecimiento demográfico, la racionalización de la explotación directa y el desarrollo simultáneo del masserzio. El crecimiento demográfico y las exigencias técnicas de productividad eran incompartibles con la consolidación paralela de la explotación directa.

La historia de la tenencia en Italia de los siglos X-XI pone de manifiesto las mismas inadaptaciones y los mismos desfasamientos entre realidades económicas y marcos domaniales que en otros sitios de Occidente. El fenómeno de superpoblamiento del manso se da a mediados del siglo VIII. En el norte de Europa la situación era menos rigurosa. No parece dudoso que el superpoblamiento de la tenencia haya conducido a un estrechamiento de la pequeña explotación.

Se pueden extraer algunas conclusiones sobre lo visto. En primer lugar que las tenencias vacantes son que sorprende por su frecuencia y en ciertos casos por su importancia relativa y son un índice de la movilidad de los tenentes. Además son un signo del desfasaje entre las realidades domaniales y las capacidades de gestión de sus sistema de gestión. Por eso puede verse un especie de contradicción en un superpoblamiento de sortes y por el otro sortes absentes que se confiaba a manentes ligados, para otros elementos de su explotación a otro manso de referencia domanial.

Las transformaciones que en los siglos IX y X afectaron a ambos componentes de la curtis tienen su lógica de correlación. En efecto derivan de una política domanial que tiende a optimizar la rentabilidad global del dominio mediante el máximo desarrollo de la pequeña producción campesina , en detrimento de la explotación directa.

Allí donde la estructura domanial era muy fuerte se trataron de conciliar una rentabilización de la pars dominica con el desarrollo de la explotación indirecta en el siglo IX. Esto último ha dominado y se debe a una cuestiones básica. La primera es la coyuntura demográfica moderada pero continuamente favorable. La segunda es un bloque tecnológico general que ha servido a la explotación indirecta en la medida que perjudicaba la explotación directa. En el orden económico la curtis no funciona como una mónada. Tanto para los excedentes que produce como por las modalidades particulares de destino y de afectación de esos excedentes, el gran dominio se incluye en la economía global. Contribuye a determinar los circuitos y la naturaleza misma del intercambio.

 
Cluny

Ficha de La revolución del año mil
Guy Bois
5. Una revolución
A lo largo de los capítulos anteriores hemos privilegiado las estructuras sociales en una aproximación basada en los hechos.

La revolución: un hecho europeo
La revolución Feudal fue un hecho europeo que conmocionó al Occidente carolingio en su conjunto. Una nueva relación de explotación, inscripta en el marco jurídico del señorío,sustituyó a la antigua esclavitud, que quedó reducida a una simple pervivencia del pasado, aunque algunos de sus elementos fueron reavivados por la servidumbre del período siguiente.

Una nueva forma de control político que atribuían una gran importancia a los vínculos personales sustituyeron a las instituciones públicas en decadencia. Aparecieron nuevos patrones ideológicos. Se redefinieron los grupos sociales y sus relaciones. Cambió la economía y una nueva relación entre la ciudad y el campo trajo dinámica y autonomía frente a la política.

El estallido de la violencia
La revolución feudal resultó múltiple en sus manifestaciones concretas, es decir que fue un semillero de transformaciones locales con distintas cronologías. En ello radica su mayor originalidad como revolución. La dispersión del fenómeno fue la réplica exacta de la dispersión de los centros de poder al término del proceso de desaparición del estado. Este período del año mil es una desorganización general en la vida social en un marco geográfico extenso. El signo más evidente fue la violencia en manos de los señores que salen de las capas de los dueños. Ahí fue cuando la iglesia tomo el lugar del poder político para mantener cierto orden.

Las Cruzadas

Cluney: un laboratorio ideológico
El Maconnais y Cluny tuvieron un papel trascendente en la revolución feudal. Estaban entre dos espacios políticos contrastados en la zona de Borgoña. Al norte tenía un espacio carolingio que tenía un Rey apoyado por un episcopado poderoso. Mientras en el sur era creciente el fraccionamiento y la anarquía. Ahí entra Cluny con un proyecto de reforma monástica y que al fin del siglo agrupaba a varias decenas de comunidades monacales. El problema era como mantener el poder y la independencia en esos momentos de desorden político y social. Cluny iba a trascender su esfera para ingresar en el campo social, en el campo secular. Son sus metas transformar los guerreros en caballeros, hombres de honor que pelean por justas causas las cuales son determinadas por los mismo monjes (la protección de los pobres y la iglesia y en el futuro la guerra santa, las cruzadas) desean el apoyo de la masa campesina. Se guardan el poder de conducir a la humanidad a la salvación eterna y quieren dominar el poder político y militar. Con el abad Odilón (994-1049) con él se llevó acabo esta dura empresa.

Hacia el 1027-1031 el modelo carolingio del norte se ve afectado por la agitación de la zona meridional que ya se estaba calmando. Nace el enfrentamiento entre Aldalberón de laón que representaba el viejo orden y Odilón de Cluny que venía con las nuevas transformaciones. Ahorra bien ¿de dónde provenía toda esa violencia?

Las aparición de un doble poder (primera mitad del siglo X)
La aparición del monasterio de Cluny modificó rápidamente la distribución de poderes. Introdujo un núcleo autónomo. ¿Cuál era ese núcleo?

La fragilidad del orden carolingio
En la base del edificio estaban las comunidades de Lournard, Chevagny y Collonge. Controlaban la mayor parte de sus límites territoriales, tenían el vigor de la expansión de los siglos precedentes, habían grandes vínculos de solidaridad debido a las prácticas comunitarias y a la posesión de bosques y pastos en común, existía ademas un denso entramado de relaciones de parentesco reforzado por esos vínculos de solidaridad. La poca circulación de hombres y cosas favorecí la endogamia aldeana. La época franca es la época de afirmación de las comunidades como principal estructura de encuadramiento de los hombres en sus actividades productivas. El relajamiento de la autoridad política favorecía esta situación, al mismo tiempo las instituciones públicas que aún quedaban se mantenían separadas de la población servil. Las comunidades aldeanas tenían un espacio real de autonomía en el plano económico y sus miembros todavía podían revalidar sus derechos jurídicos sobre los bienes. La atomización de las explotaciones y el empobrecimiento de las masas eran un peligro naciente.

Hay siete familias que se separaban del resto y cuyo poder residía en su fortuna. Tenían esclavos trabajando en sus dominios. Los hombres libres ingresaban en su clientela a través de contratos en calidad de colonos o debido a la utilización de los sus molinos, forjas, hornos o sencillamente buscando protección. Además esas familias tenían fuertes lazos de parentesco horizontales que les permitía aumentar su influencia sobre los esclavos y a alcanzar los puestos más importantes en el clero y la milicia.

Los lugares de poder eran el conde y el obispo que estructuraban una red de puestos militares y una red clerical muy ramificada y entramada en el tejido rural. La sociedad carolingia tenía su punto de anclaje en la institución parroquial que le daba un marco moral además de las donaciones.

La debilidad del sistema carolingio estaba en su pobre influencia sobre las comunidades campesinas. El poder sobre los dueños no se trasladaba a los campesino . Era un poder indirecto. Los señores quería la riqueza de la iglesia, deseaban exacciones sobre el campesinado.

Polarización social en Cluny
La instalación del monasterio trae un nuevo poder opuesto al anterior y factor suplementario de desestabilización Cluny no era una novedad, ya existían monasterios, sus dirigentes estaban integrados a la comunidad. Sus abades provenían de familias encumbradas y no llevaban a suponer una predisposición a poner en tela de juicio el sistema carolingio.

Cluny recibe muchas donaciones especialmente de modesto propietarios. La reticencias de los poderosos contrastaba con la disposición de los más débiles. La dependencia de Cluny significaba una protección contra las exacciones y era más honorable que una dependencia privada. La defensa de los pobres y desvalidos era voluntad de los monjes y su discurso era de marcado tono social y concentró las inquietudes de los que amenazaban el orden social.

El dominio de Cluny sobre la masa era muy fuerte. El ingreso en la dependencia albacial representaba un importante modificación de su condición. Los servi sancti Petri se desprendían de su condición de siervos privados y accedían al derecho a la propiedad. Cluny poco a poco va homogeneizando a la sociedad circundante. No estaban los monjes abiertamente enemistados con el poder carolingio sino que más bien trataban de consolidar su modelo y garantizar su independencia. Hacía 955 reciben su poder de inmunidad y así su poder local descansaba en una base jurídica sólida. El conflicto era inevitable.

El conflicto
En la década de 980 se desata una tempestad social. Y eso se debe a el ingreso de los propietarios de alodios en dependencia de Cluny y la resistencia, cada vez más feroz, ofrecida por una parte de los dueños a la penetración monástica.

El hambre aprieta
Se acelera el ritmo de donaciones a la iglesia. El hambre ataca. La abadía choca contra los dueños que ven reducido su poder sobre los servi y sobre los campesinos libres. Los dueños toman la ofensiva.

La ofensiva de los dueños
Los dueños se destacaron por lo módico y escaso de sus donaciones. Algunas familias del grupo dominante también son simpatizantes de los monjes.

La tempestad social
Pero sobre este terreno la situación se agrava. El año 994 empiezan las exacciones propiamente dichas. Cluny aplasta fuerzas sociales hostiles y su poder ya no tiene enemigos visibles..

ISSN 1853-5593
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Proverbio árabe:
Cree en Alá...
... pero ata tu camello...