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Fichas de los textos de la Tercera Entrega por Carlos L.
Ultima actualización 10 de julio de 2007
Entrega de Cuarta

 
Hilton (Paris)

Ficha de Conflicto de clases y crisis del feudalismo
Hilton, Rodney
¿Hubo una crisis general del feudalismo?
Es muy natural preguntarse si el orden feudal sufrió una desintegración accidental, para ser sustituido de manera gradual por otro orden social, político y económico (el capitalismo) o si su desintegración fue acelerada por diversas crisis no relacionadas que operaron sobre diferentes aspectos de la ciudad feudal o también si. De hecho hubo una crisis general de esta sociedad debida a su debilidad inherente.

Desde el siglo XIV en adelante, esta civilización estaba minada por dudas intelectuales, sus bases políticas estaban agotadas y parecía haberse convertido en social y moralmente decrépita. La población europea creció considerablemente durante los siglos XII y XIII pero en el siglo XIV, antes de la peste negra, estaba empezando a disminuir. En las misma época, es decir, antes de la peste, aparecen indicios de crisis y declive en el sector más importante de la economía, la agricultura. Parte de la tierra dejó de cultivarse y la que todavía se trabajaba rendía menos. No puede haber indicadores más reveladores de la crisis de un orden social que la incapacidad de su clase dirigente, demostrada durante un largo período, para sacar partido de una situación sobre la que parecía tener completo dominio. En consecuencia, el principal mercado de productos de importación, así como de productos industriales del continente, se contrajo también. No sorprende que la industria y el comercio se vieran afectados por la crisis. Las compañías comerciales redujeron su sus actividades. La población urbana disminuyó.

El aspecto más interesante de las principales rebeliones de la Baja Edad Media es que no expresaban solamente las quejas de contra la opresión del gobierno sino de como se organizaba la sociedad. La guerra y el pillaje se encontraban todavía entre las medidas utilizadas en su intento de solucionar el problema, pero era el Estado el que organizaba la guerra y exigía el dinero para pagarla. Los impuestos del Estado se añadían al peso de la renta del campesino y los impuestos urbanos se apoyaban en los pequeños artesanos y los trabajadores asalariados de las ciudades.

En resumen el perfil de la crisis de la Baja Edad Media, tal como surge de la investigación reciente, es de contracción de la economía rural e industrial durante un largo período, acompañada de un descenso de la población. Esta contracción probablemente fue sentida por la clase dirigente en primer lugar, puesto que incluso en períodos de expansión económica las clases bajas vivían no lejos de las condiciones de miseria. Las rentas señoriales y los beneficios industriales y comerciales empezaron a caer.

En consecuencia, las guerras que en el pasado habían tendido a detenerse poco después de que empezaran se prolongaron porque sus protagonistas vieron en ellas la oportunidad de compensar mediante el pillaje y el saqueo la caída de su renta. Pero los ejércitos se mantenían con dinero y ya no se basaban en el servicio militar. El pobre no sólo tenía que soportar el peso de los impuestos, sino también la desorganización de la economía en las zonas de guerra, de forma que se veía empujado así a la rebelión. La revuelta en las ciudades empujaba a la rebelión y desorganizaba la producción y en el campo fortalecía la resistencia a la renta.

Es verdad que hubo grandes acumulaciones de capital comercial, hecho en el curso de la circulación de mercancías. Junto con esta acumulación de capital comercial, debemos mencionar el precoz desarrollo de las técnicas comerciales requeridas para el funcionamiento regular del comercio internacional. Las tretas de los banqueros comerciantes del siglo XIV fueron desarrolladas con sutileza, los medios por los cuales extendían créditos se hicieron efectivos. Los hombres de negocios e incluso algunos propietarios mostraron iniciativa considerable en la búsqueda de beneficios. Las teorías sobre la fluctuación de l amoneda y de los metales preciosos pueden explicar una pequeña parte del sector económico.

Parece más probable que crisis de la sociedad feudal en los siglos XIV y XV recuerde más a la crisis de la sociedad antigua en los últimos siglos del Imperio romano que a la crisis de los siglos XIX y XX. En los últimos días del imperio, como en la Edad Media, la sociedad estaba paralizada por los costos crecientes de la superestructura social y política. Costos que no eran pagados por el crecimiento de la producción o de una economía en desarrollo.

¿Cómo podemos explicar la larga pausa en el progreso tecnológico entre el final del período de crecimiento de las fuerzas productivas medievales y los comienzos del progreso tecnológico que pusieron los fundamentos del capitalismo moderno?

Hubo desarrollo después del siglo X en la tracción animal y la energía hidráulica. La considerable expansión del área cultivable de Europa tuvo gran importancia. Consideremos los aspectos negativos de esta situación La expansión fue a expensas de la tala de bosques y los pastos naturales. La productividad agrícola estaba limitada por el abono y la cría de ganado por la falta de forraje. Es posible que la extensión de tierras a expensas del forraje rompiera el equilibrio agropecuario. La conclusión general ha de ser que no hubo una reinversión suficiente de los beneficios agrícolas que habría mejorado la productividad de forma notable. La producción todavía no podía generar la competencia que redujera los costos de producción como resultado de mejoras técnicas.

Los gastos de la nobleza laica y eclesiástica no eran la reinversión sino los lujos y la guerra. Los señores aún en la mejor época vivían en el borde de la quiebra. Los créditos no eran para reinversión sino el consumo. Los señores siempre trataban de apropiarse de la mayor parte de la producción campesina. Los impuestos recaían sobre los campesinos y los usureros se aprovechaban de ellos. Otro tanto para la producción arsenal.

En resumen el estancamiento de la productividad durante los últimos siglos del la edad Media y su incapacidad para soportar el coste creciente del gasto no productivo de las clases dirigentes fueron las razones fundamentales de la crisis de la revolución feudal. Este estancamiento fue consecuencia de la incapacidad de la economía feudal de generar inversiones para mejoras técnicas. En primer lugar la producción de mercado y el estímulo de la competencia solo afectaban a un sector muy limitado de la economía. En segundo lugar la producción agrícola y artesanal se basaba en la unidad familiar. Los beneficios de ellos eran apropiados por los Señores y los usureros. En tercer lugar la estructura social y los hábitos de la nobleza rural no permitían la acumulación para la inversión en la ampliación de la producción.

Este estancamiento técnico hizo imposible el crecimiento demográfico que se había producido en el siglo XII y XIII. Pero el paro en el crecimiento no puede atribuirse solamente al hecho de que la producción agrícola fuese insuficiente para soportar un incremento de la producción, porque la población no estaba estabilizada en el elevado nivel del siglo XIII. La sucesión de hambrunas y pestes da la impresión de pobreza. De esta manera la caída demográfica en XIV y XV en relación al colapso económico es tanto causa como efecto. El estrato elevado del campesinado al beneficiarse de la crisis económica señorial iba a convetirse en un importante factor en la constitución de la clase de granjeros capitalistas en los siglos XVi y XVII.

Capitalismo ¿qué hay en un nombre?
Lipson adopta la definición de Marx y Acepta que su característica esencial es la división de clases entre asalariados sin propiedad y empresarios que poseen capital, en contraste con la característica organización medieval de agricultura e industria sobre la base del pequeño productor que poseía sus propios medios de producción.

No todos los historiadores identifican la expansión de una clase basada en el comercio en una sociedad predominantemente agrícola con la expansión de capitalismo. Pirenne destacó el comercio internacional como clave en la transformación feudal. Las investigaciones revelan la importancia del comercio internacional y han sido acompañadas por estudios sobre la vida agrícola que han corregido también la vieja imagen del mundo compuesto por economías naturales y cerradas. La desintegración desde el siglo XI en adelante de los grandes dominios carolingios, la subdivisión de los manors, la reducción del número de campesinos completamente serviles y el aumento de la renta en dinero, más que en trabajo o en especie han sido descriptos en obras de hace medio siglo y aún más.

Marx veía el núcleo del cambio de la sociedad feudal a la capitalista en el cambio de una sociedad de pequeños productores fundamentalmente agrarios cuyas clases más importantes eran los señores y sus dependientes no libres a una sociedad productora de bienes para el intercambio en el mercado cuyas clases eran los campesinos poseedores de capital y los asalariados sin propiedad. El comercio en dinero o en bienes no transforma por sí mismo la sociedad feudal. Dependía de su solidez y articulación interna como modo de producción. Fueron contradicciones internas más que el impacto del comercio lo que provocó su caída. La única forma de capital era el de los usureros y comerciantes. El capitalista medieval era el que tenía un monopolio de de comercio entre áreas distantes y atrasadas por medio de artículos pequeños de alto costo. El usurero se beneficiaba más con el atraso que con el avance de la economía. Es sólo cuando el capital se apropia de los medios de producción, cuando el capital comercial y usurario se somete al capital industrial que se puede hablar de producción capitalista

La renta feudal pagada por el campesino al propietario con trabajo, especies o dinero es análoga a la plusvalía que el capitalista obtiene del asalariado. La renta del suelo no es la principal fuente de ingresos de la clase dirigente. Para Marx el crecimiento del capital de los comerciantes como una de las condiciones previas del modo de producción capitalista.

 
Bohemia

Ficha de El debate Brenner
Aston y Philpin
Arnost Klima

9. Estructura de Clases Agraria y desarrollo económico en la Bohemia Preindustrial
En el contexto del debate Brenner el proceso histórico de Bohemia tiene un significado especial. En principio por su localización geográfica, el mismo centro de Europa y su importancia económica para Europa preindustrial. En segundo lugar porque proporciona un ejemplo de variante de desarrollo entre Inglaterra y Francia. En la segunda mitad del siglo XVII el desarrolló en Bohemia por un camino distinto que en toda Europa Occidental. Es muy útil entonces como correctivo para contrastarlo en el pasaje del feudalismo al capitalismo. Según algunos historiadores en Hungría hasta fines del siglo XV los derechos del trabajo tan sólo tenían una función subsidiaria y que la economía rural seguía una línea paralela a la establecida en los países de Europa Occidental y afirman que conclusiones similares se pueden extraer de investigaciones similares de Bohemia y Polonia. La guerra de los 30 años tuvo un efecto importante en el desarrollo social y económico de Bohemia. Los siglos XVII y XVIII son la verdadera fase precapitalista de Bohemia.

Guy Bois dice que en el siglo XVI en Europa Occidental la clase señorial decidió incrementar sus dominios a expensas de pequeñas tenencias campesinas y al mismo tiempo intensificar la utilización del trabajo asalariado a causa del bajo nivel que tenían los distintos tipos de rentas que generaban esas tenencias lo que produjo un aumento del capitalismo agrario. Pero en Bohemia sucedió todo lo contrario. Los señores aumentaron sus tierras pero a expensas de las propiedades abandonadas luego de la guerra de los 30 años. La guerra produjo una reducción de la oferta de trabajo que supuso un importante encarecimiento de este factor de producción. En vez de alquilar trabajo los señores optaron por cargar de más trabajo a sus siervos. Así mientras en otras regiones de Europa el aumento de las tierras produjo el aumento del trabajador asalariado en Bohemia produjo la consolidación de la servidumbre. La mayor parte de la población de Bohemia vivía y trabajaba en el campo. En 1627 la real ordenanza territorial el vasallo estaba vinculado a la tierra y no podía vagar libremente. Esto era elástico ya que en época de cosechas los trabajadores se movilizaban a otras tierras pero luego debían volver. Esto no era una debilidad del sistema.

La creación de nuevas explotaciones durante la mitad del siglo XVII unida al descenso de la población ocasionado por la guerra y a la escasez de mano de obra tuvo consecuencia predecibles. Los campesinos que ahora tenían tierra redujo considerablemente la cantidad de mano de obra y esto elevó el costo de los salarios. La demanda de productos agrícolas decayó como consecuencia del descenso de la población urbana que antaño era su mercado principal. Los señores recargaron a sus siervos lo abarató sus productos. En Bohemia el aumento de la incidencia de las prestaciones de trabajo fue de gran importancia y permitió a los señores más días de trabajo para su provecho de sus siervos.

A mediados del siglo XVII en Bohemia la nobleza tenía la tierra y se dividía en alta y baja. Este grupo en conjunto con la iglesia, las ciudades y la corona poseían casi toda la tierra utilizable. Los campesinos podían dividirse en tres categorías con tenencias grandes, pequeñas y los que no tenían tierras. De mitad del XVII al mitad del XVIII la condiciones cambiaron fuertemente. La población se duplicó. Los señores pasaron a tener mucha mano de obra. Los trabajadores locales debían pagar su renta con trabajo los trabajadores lejanos con dinero.

Por medio de un decreto de de Prestaciones de Trabajo Feudal se aumentó la carga de de obligaciones sobre los campesinos más acomodados y las obligaciones de los más pobres se vieron reducidas. El estado tenía mucho interés en conceder mayor libertad a la oferta de trabajo existente en las zonas rurales con el fin de canalizarlo a la industria doméstica y las manufacturas. Esto no hizo decaer el poder señorial dad la cantidad creciente de mano de obra. Los campesinos con explotaciones grandes y medianas tenían trabajadores asalariados.

Las diversas obligaciones de servicios laborales vigentes en la segunda mitad del siglo XVII eran sin duda alguna, considerables. En donde los Señores lo exigieran había trabajos ilimitados. Esta explotación de los siervos en muchas zonas de Bohemia produjo resistencias a realizar esos trabajos. Ocasionó fugas e incluso rebeliones. Los levantamientos en 1680 y en 1775 afectaron todo el país.

En 1775 se produjo un levantamiento que produjo cambios sociales importantes. El centro de la rebelión fue en el norte de Bohemia y pronto se descontroló favoreciendo la victoria de los señores a través del ejército. Ese levantamiento trajo la culminación de la lucha de clases y obligó al gobierno a tomar más en cuenta la situación rural. Para algunos el vasallaje limitaba la expansión económica.

Aunque en la Bohemia del siglo XIV igual que en el resto de Europa habían tenido lugar grandes parcelaciones de grandes propiedades y arrendamiento a campesinos el impulso de este proceso a fines del siglo XVIII fue importante para el posterior desarrollo de la agricultura en este país durante la época preindustrial.

El decreto de 1775 planteaba una reforma agraria que daría la tierra a los campesinos a cambio de una renta en dinero. La propiedad se daba en contratos hereditarios. Esta medida sería conveniente para los campesinos y para los Señores. La nobleza se opuso a esa reforma. Proponían contratos a corto plazo y no hereditarios.

Esto tenía su antecedente en Inglaterra y Francia que comenzaron sus reformas con contratos cortos para luego extenderlos por 99 años. La transición de la renta feudal a la renta monetaria sin lugar a dudas produjo nuevo incentivos a los campesinos estimulando el trabajo. Aunque en teoría seguían manteniendo su situación de siervos los trabajadores de la industria en desarrollo tendían en la práctica a asegurar una relación económica con el empresariado, la cual era de naturaleza contractual y fundamentada en acuerdo bilaterales. El desarrollo industrial permitió la paulatina eliminación de las persistentes exacciones feudales. Luego se emitió un decreto en 1781 de abolición de la servidumbre.

 
Baja Edad Media

Ficha de La Baja Edad Media
Le Goff, Jaques
3. Consecuencias Sociales
La población cristiana hacia mediados del siglo XI no se contentaba con hormiguear en su lugar. Se mueve. A pesar de las fuertes presiones para tratar de inmovilizar a las masas con trabas feudales que quieren retener a una mano de obra indispensable con tradiciones religiosas hostiles al vagabundeo, a la distracción, a todo cambio de costumbres terrestres que alejen a los hombres de buscar en el cielo su auténtica morada. La simple dilatación demográfica impulsa a un número cada vez mayor de individuos y de grupos fuera de su país y sus condiciones habituales. Los dos siglos que transcurren aproximadamente de mediados del siglo XI a mediados del XIII constituyen una época de gran movilidad en Occidente.

Se sabe que, junto a la expansión normanda y a la colonización alemana, la emigración francesa fue particularmente activa, sobre todo la que provenía del nordeste y se encuadraba en esa vasta región desde Bretaña hasta el Elba que por ser la más afectada por la oleada demográfica,proporcionó los mayores contingentes para la expansión cristiana. En casi todas las clases sociales el vagar y errar se convierte en una necesidad, una costumbre, una idea. Se va en busca del remedio al aburrimiento y la fortuna. El fenómeno que mejor expresa la movilidad social de esa época es el peregrinaje, unido a la expedición militar y la emigración a tierras de nuevo poblamiento.

La movilidad social y sus límites: la libertad y las libertades
Estos hombres que se mueven y chocan menos con fronteras geográficas que con fronteras sociales. La movilidad social que trastoca las estructuras de la sociedad cristiana, es más importante aún que la movilidad física. El sentido de estas transformaciones puede parecer contradictorio Uno de los aspecto más sorprendentes y más importantes de esta evolución es la conquista de la libertas a la que acceden amplias capas de la población, mientras que la sociedad laica de la Alta Edad Media se dividía en en su estructura fundamental, en hombre libres y no libres. Las actas por las cuales los ciudadanos tomaban esa ventaja eran la cartas de franquicia en Alemania casi no se conoce el término por ser muy poco el uso que se le dio.

Las libertades son de hecho privilegios. Los privilegios designados de este modo no suelen corresponder a la plena libertad. La capa social superior que antes se definía liberti renuncia a voluntariamente a esta apelación cuanto que las realidades que se basa su independencia jurídica y económica desaparecen a partir de la segunda mitad del siglo XI La tierra libre, el alodio, cuya posesión iba en muchos casos ligada a la nobleza es en lo sucesivo posesión en general de un señor. La independencia que disfrutaban los nobles en cuanto a disponer de la justicia y de los impuestos en su provecho desaparece. y deben someterse a los grandes señores y los príncipes. Las obligaciones del vasallaje que con la constitución de la sociedad feudal propiamente dicha pesan sobre los miembros de la clase superior, restringen el campo de la libertad. Los campesinos a pesar de que cada vez son menos vasallos igualmente tienen una carga de obligaciones importante. El señor ejerce su poder sobre su señorío o su ban. Desde el 1050 el señor agrario se vuelve banal. Mientras el señorío agrario es una asociación económica de el poseedor de un feudo y el que lo cultiva el nuevo señorío es un jefe defendiendo a su grupo de los ataques exteriores. El señor es el dueño de todo, del molino de la taberna etc.

Evolución de la aristocracia feudal: nobles, caballeros, ministeriales.
En la capa superior aparece un cierta estratificación. La capa superior está formada por la aristocracia militar y terrateniente está formada por la nobleza de sangre cerrada a los advenedizos. Por debajo están los miltes, los caballeros de origen esencialmente económicos. Dentro del estrato aristocrático hay que incluir a una categoría especial: los ministeriales que representa una nobleza de servicio. Muchos son de origen humilde.

Las instituciones del feudalismo clásico
mediante el contrato de vasallaje el vasallo se comprometía a dar a su señor ayuda y consejo. La ayuda es el servicio militar pero en Inglaterra pidieron una renta pecunaria en la segunda mitad del siglo XII y en contrapartida el señor otorgaba protección y mantenimiento. Es decir la entrega de una tierra. Esta donación es hereditaria. Esto es importante y permite al vasallo hasta vender su feudo sin permiso de su señor. El progreso económico permite la creación de fortalezas. El castillo es el centro social y de consumo. Es además centro cultural.

Los campesinos y sus avances
También en la clase campesina sorprende la movilidad, tanto la geográfica como la social. Las categorías son delicadas de definir a partir de una terminología muy variable. La gran masa de campesinos que albergaban a rustici, villani, manentes soportaban una carga que en algunos casos era una mejora y en otros no. La importancia que iba cobrando la moneda favorecía la sustitución de las cargas en los trabajos por las cargas en especies y en dinero. Las prestaciones personales retrocedían frente a los censos y crecía el número de mercenarios asalariados.

El desarrollo del carácter banal del señorío multiplicó además el número de los sirvientes, de agentes del señor, encargados de hacer respetar la policía señorial, el orden y el pago de los hechos banales. Los guardabosques, los alcaldes, los prebostes, los magistrados, los intendentes sacan provecho material y prestigio. compran alodios, se enriquecen, pagan a sustitutos, a agentes de policía que les reemplazan en sus puestos. La masa los detesta.

La mejoría de la condición de os campesinos empieza a manifestarse a través de las manumisiones colectivas. Tendrán plena libertad y potestad para ir a donde quieran y disponer de sus bienes. Sin embargo en este época la forma esencial de movilidad campesina y de conquista de libertades ya no de libertad, no se realiza en el lugar de residencia sino lejos del dominio señorial, mediante la huida, la emigración o la instalación en aldeas y ciudades nuevas, en tierras de roturación y de colonización. La primera forma de evasión es la huida pura y simple. A veces hacia otro señorío más liberal. Pero entre señores se entienden.

Si el fugitivo lograba vivir un año y un día en una ciudad el campesino gozaba de las franquicias urbanas. La ciudad por lo tanto era el objetivo del fugitivo. Pero pese a que la huida y las posibilidades de instalación en nuevas tierras o en la ciudad ofrecía numerosas ocasiones de manumisión y de ascenso social y pese a la evolución económica también le permitía adquirir en el propio lugar mejoras de su suerte. Aparte de la huida los campesinos tienen contra los señores la inercia, la pasividad y la mala voluntad. Es en la ciudad donde los grupos sociales anuncian la nueva sociedad.

La formación de la sociedad urbana
Los grupos y los individuos que se dedicaban al comercio y al artesanado se dieron cuenta de que en ejercicio de sus actividades profesionales exigía que las clases dominantes tradicionales no sólo reconocieran las libertades y los privilegios económicos sino también las franquicias jurídicas y los poderes políticos que eran su consecuencia y garantía. Las clases dominantes no están unidas frente a estos reclamos. La iglesia ya no era el único refugio frente a los señoríos también lo eran las ciudades. A veces los señores y los reyes les convenía favorecer a los nuevos grupos urbanos ya sea para obtener beneficios o apoyo en contra de otros señores. Lagunas ciudades no ofrecían una gran resistencia a sus señores pero lograron llamarles la atención. En lo sucesivo al lado del castillo, de la catedral o del palacio aparece el mercado. A fines del siglo XII la población urbana comienza regularse y reglamentar la migración.

 
Dobb

Ficha de Estudios sobre el desarrollo del capitalismo
Dobb, Maurice
I.
La definición de feudalismo que usaremos no descartará la relación jurídica entre vasallo y soberano ni la relación de producción y destino de la misma, sino la relación entre le productor directo y sus superior. y el contenido económico social de la relación que los obliga.

El feudalismo es un modo de producción y esto constituirá la base de nuestra definición. La servidumbre es una obligación impuesta por al productor por la fuerza e independientemente de su voluntad. Será por la fuerza coercitiva del poder militar del superior feudal respaldada en la ley. Este sistema difiere de la esclavitud ya que el el productor directo se halla en posesión de sus propios medios de producción y de las condiciones objetivas necesarias para la realización de su trabajo y para la creación de los medios de subsistencia. El esclavo en cambio trabaja con condiciones de producción ajenas. La servidumbre implica que la relación de propiedad tiene que manifestarse a la par como relación directa de dominio y de servidumbre de la gleba hasta el deber de abonar simplemente tributo al señor. Difiere del capitalismo en que bajo éste, el trabajador, en primer lugar y como en la esclavitud ya no es un productor independiente sino que está divorciado de sus medios de producción y de la posibilidad de procurarse su propia subsistencia, pero en segundo lugar a diferencia de la esclavitud su relación con el poseedor de los medios de producción que lo emplea es puramente contractual. Frente a la ley es libre de elegir el patrón y para cambiar de patrones y no tiene la obligación fuera de la impuesta por su contrato de servicios de entregar dinero o trabajo a su amo.

La forma clásica del feudalismo se caracterizó por el cultivo del dominio, cultivo de las tierras del señor, pero el modo feudal de producción no se circunscribió solamente a ésto. Este sistema económico se asoció a formas de descentralización política, a la posesión condicional de la tierra por parte de los señores sobre la base de algún tipo de servicios y a la posesión por parte un señor de funciones judiciales o cuasi judiciales en relación a la población sometida.

II.
El renacimiento del comercio de Europa Occidental después del 110 d.C. y su acción destructora sobre la sociedad feudal es bastante sabido. Con el crecimiento del comercio se filtró dentro de la sociedad feudal el dinero. Con el comerciante se hizo cada vez mayor la comercialización de excedente. Se desarrolló un mercado de préstamos y mercado de tierras.

La creciente tendencia a conmutar prestaciones de trabajo por un pago en dinero, ya sea para pagar un arriendo o una renta en dinero o a proseguir su cultivo con mano de obra contratada tuvo obviamente por condición necesaria el desarrollo del mercado y de las transacciones monetarias. No ha sido raro que se asignara a la acción disolvente del intercambio y del dinero una influencia, no solo sobresaliente sino exclusiva en la transformación de la sociedad feudal en capitalista. Economía natural y de intercambio son dos órdenes económicos que no pueden mezclarse y la presencia del segundo se nos dice basta para provocar la disolución del primero. Pero serias dudas surgen tan pronto se somete a estudio comparativo la influencia del comercio sobre la estructura feudal. Así en los estados Bálticos como Polonia y Bohemia las crecientes oportunidades de exportar granos no condujeron a la abolición sino al crecimiento de las obligaciones serviles. Hoy se reconoce que en el siglo XII se produjo un considerable movimiento de conmutaciones seguido en el siglo XIII de un incremento de las prestaciones de trabajo y una redoblada presión sobre el campesinado. Hay tantas pruebas de que el desarrollo de la economía monetaria condujo a una intensificación de la servidumbre como lo contrario.

Ante la pregunta de si hay razones para suponer que el desarrollo de la economía monetaria alentaría al Señor a cancelar o aliviar las obligaciones tradicionales reemplazándolas por relaciones contractuales mi respuesta es negativa. Lo que claramente falta en el análisis en la interpretación tradicional es un análisis de las relaciones internas del feudalismo como modo de producción y del papel que ellas desempeñaron en cuanto a determinar la desintegración o la supervivencia del sistema. Como Marx dijo la influencia disolvente que el comercio ejercite sobre el antiguo régimen dependerá del carácter de este sistema, de su solidez y de su estructura interior y en particular de los nuevos modos que vengan a ocupar su lugar.

Las razones por las cuales cayó el sistema feudal fueron su ineficacia como sistema de producción, ligada a las crecientes necesidades de renta de la clase dominante, los principales responsables de su declinación, puesto que esto provocó una presión sobre el productor insoportable. La fuente de que podía la clase feudal dominante extraer su ingreso era del tiempo de trabajo excedente de la clase servil, deducido lo necesario para su propia subsistencia.

La productividad del trabajo fue muy baja durante el régimen señorial a causa de los métodos empleados y los incentivos inexistentes. La clase parásita creció y debía ser mantenida por la clase servil. A esto debemos agregar la guerra y el bandidaje, el agotamiento de la tierra y el aumento de las exigencias por parte de los Señores. La serie de Cruzadas trajo aparejado un drenaje de rentas feudales.

Algunos señoríos menores que se encontraban en dificultades para obtener trabajo servil tendieran a a fomentar el pago de rentas en dinero de parte de terrazgueros y donde ello era posible a contratar el trabajo asalariado de hombres libres para cultivar la reserva señorial.

El resultado de una mayor presión produjo un movimiento de emigración ilegal de los señoríos y deserción en masa de los productores produciendo crisis feudal en los siglos XIV y XV. Esta huida de los villanos contribuyó al crecimiento de las ciudades y a la aparición de bandas de salteadores. Pero era tanta la huida que pronto se hizo necesaria la mano de obra y los Señores comenzaron a atraer mano de obra haciendo algunas concesiones. Los campos de los señores se quedaban vacíos debido a su propia exigencia y debían repoblarlos. Hubo aumento de población en los siglos XII y XIII.
En el curso de la edad media es cierto se hicieron intentos de extender las tierras cultivables. Después del 1300 en la mayor parte de la Europa Occidental, la población en vez de aumentar decreció. Esto amenazó el sistema feudal al caer las rentas y descender la mano de obra. Este descenso de la población se lo adjudica a las guerras y la peste. Pero como esta declinación es anterior evidentemente fue por motivos económicos.

Mencionamos ya el hecho de las manumisiones para evitar la huida del trabajador campesino. A veces en forma individual a veces en forma colectiva. Junto a esto se manifestó una tendencia a trocar servicios de corveas sobre la tierra del señor por pagos en dinero o especies. Esto era por obligación y no por opción de los señores.

III.
La reacción de la nobleza no fue uniforme y de allí emana las diferentes historias económicas de los siglos posteriores. Evidentemente factores políticos y sociales desempeñaron un importante papel en cuanto a determinar el curso de los acontecimientos. La fuerza de la resistencia campesina el poder político y militar de señores locales que, según fuera el caso, volvía más fácil o más difícil dominar la resistencia campesina e impedir por la fuerza el abandono de los señoríos, así como el grado en que el poder de la realeza ejercitó su influencia para fortalecer la autoridad señorial o, por el contrario, aprovechó una oportunidad de debilitar a la nobleza.

Un factor que aparece es el tipo de cultivo. Un predominio del pastoreo sobre la agricultura influiría sobre el ansia de los señores por tareas gratuitas, así como a su vez estaría influido por la escasez o abundancia de mano de obra. En el caso de la agricultura, la calidad del trabajo sería más importante que su baratura y quizá hubiera sido para los señores un problema seguir con el trabajo servil en los grandes latifundios.

Parece ser que el factor más importante fue la abundancia o escasez, la baratura o carestía, del trabajo asalariado en cuanto a determinar si el señor estaría predispuesto a conmutar las corveas por un pago en dinero y si esto le resultaba o no beneficioso en caso de verse obligado a hacerlo.

En algunos lugares se hicieron concesiones y en otros se redobló las cargas serviles. En algunos lugares debilitó a los señores y en otros los fortaleció. En cierto casos donde la corvea fijada por la costumbre eran livianas puede haber resultado difícil de aumentarla y usando la línea de menor resistencia el Señor pudo haber usado una conversión a obligaciones en dinero cosa más aceptable. Es bien conocido la diferencia de calidad de trabajo por obligación y cuando el campesino maneja su propio tiempo.

Cuando un señor feudal renunciaba a las prestaciones de trabajo obligatorias las alternativas que se le presentaban eran arrendar la reserva señorial o contratar trabajadores para su cultivo a cambio de salario en dinero. Lo que hacía en tal caso era convertir un tipo existente de plustrabajo (el de sus siervos) de una forma en otra (de trabajos gratuitos directos en un pago en dinero o en especie) e invertir en la adquisición de un nuevo tipo de excedente (el proporcionado por el plustrabajo del asalariado)

Para el empleo de este trabajo adicional se necesitaba retener parte de la tierra como reserva señorial así como reemplazar, a fin de cultivarla, el viejo trabajo servil por el nuevo tipo de trabajo. El siervo dedicaba ahora todo su tiempo de trabajo a su tierra entregando al señor el producto de este tiempo adicional de trabajo (o bien el producido de su venta en el mercado local).

Pero el nuevo tipo de cultivo del dominio presentaba una diferencia con el antiguo. Todo tiempo de trabajo dedicado al dominio bajo el régimen de corvea era puro excedente para el señor. El productor no extraía su subsistencia de del producto de este trabajo sino del tiempo de trabajo en su propia tenencia. Esto último proporcionaba el "desembolso" del señor: la tierra asignada a sus siervos, que éstos cultivaban par así, y el tiempo de trabajo que el señor no reclamaba sino dejaba a disposición de sus siervos para subsistencia de ellos. Con este método el cultivo del dominio era rentable aún con bajo nivel de productividad

A pesar de tener baja productividad siempre habría un producto neto que dividir. Ese nivel mínimo de productividad era el que determinaba si era necesario o mejor dicho beneficioso pagar salarios para aumentar la producción. No alcanzaba conque el asalariado sea mejor trabajador sino que fuera rentable, es decir que el saldo para el señor sea rentable, y ese saldo es el producto final menos el costo salarial.

Puede decirse en resumen que las precondiciones de una conmutación al cultivo del dominio mediante trabajo asalariado fueron dos:

1.
La existencia de una reserva de trabajadores.
2. El nivel de productividad del trabajo asalariado fuera en considerable proporción mayor a sus salarios.

Es claro que a veces ese saldo que permitía al señor decidir por el trabajo asalariado debía de ser muy grande y presentar ventajas sustanciosas y permanentes. La conmutación hacia el trabajo asalariado tenía más posibilidades de producirse en tipos de cultivos donde el producto neto del trabajo era elevado y era más probable que se mantuviera el servilismo donde prevalecían cultivos en que la productividad del trabajo era escasa.

Debido a las cargas señoriales existía el peligro del despoblamiento esto podía inducir a los señores a hacer concesiones que alivianar las cargas feudales o a conmutar faenas obligatorias a cambio de renta debido a que la migración masiva provocaba la miseria y abarataba la mano de obra. En otras situaciones donde la suerte del cultivador era menos desesperada y disponía de tierras en mayor abundancia, o bien el trabajo era excepcionalmente escaso porque el despoblamiento estaba muy avanzado (la guerra de los 30 años) la autoridad señorial quizá estuvo dispuesta a extender las obligaciones señoriales y extender las faenas gratuitas y sus correspondientes exacciones en desmedro de la conmutación a un trabajo asalariado.

Si consideramos la otra alternativa, la de cambiar la corvea no por le cultivo sino por una renta sería parecido a lo visto anteriormente. Recaudar una renta podría ser administrativamente más fácil que la otra opción. Esto estaría directamente relacionado con el mercado local de productos. Los precios de los productos que el señor debía de adquirir. Otro factor es el surgimiento de un estrato de campesinos acomodados.

Lo importante era que cuando había mucha gente más elevada era la rentabilidad de la tierra y por lo tanto mayor el incentivo para adoptar un apolítica de arriendos en vez de utilizar el servilismo, mientras que lo inverso tendía a suceder cuando la tierra era abundante y los seres humanos escasos. La situación con respecto al suministro de trabajo servil difirió a menudo en señoríos de diferentes dimensiones. Si la cantidad de trabajo servil de un dominio podía disponer bajaba de cierta cifra decisoria, su señor, estaba necesariamente obligado a recurrir en lo esencial a trabajo asalariado y la cuestión de la cantidad de servicios compulsivos que podía imponer a cada uno de sus siervos revestía para él un interés relativamente escaso y de todos modos mucho menor que para su vecino más rico. Si no había trabajadores para contratar, la alternativa que se le presentaba no era incrementar o extender los trabajos gratuitos sino abandonar el cultivo de la reserva señorial y encontrar, en cambio, los terrazgueros que pudiera, que le pagaran una renta por el uso de la tierra.

No sabemos si tuvo mayor peso la situación económica de estos pequeños señoríos en los difíciles año de los siglos XIV y XV o bien la actividad de aldeanos ambiciosos lo cierto es que una ulterior serie de acontecimientos parece haber contribuido, en no pequeño grado, a la extensión de los arriendos y el empleo creciente de trabajo asalariado.

Introducimos ahora en el cuadro un ingrediente importante que es el de los campesinos prósperos que se diferencias de los otros y que forman capa social importante y determinante. Ejemplo fue la Inglaterra de los Tudor donde esos prósperos campesinos acaudalados debido a la caída del valor de la moneda, se vieron beneficiados a costa de los terratenientes y acercaron las baja nobleza a la superior del campesinado.

No debe suponerse que el mero trueque de trabajos obligatorios por pagos en dinero o la mera transición a arriendos de la reserva señorial, representaron una liberación del cultivador de obligaciones serviles y el establecimiento de una libre relación contractual entre él y el propietario del suelo.

Hacía el siglo XV el orden feudal se había desintegrado y debilitado en ciertos sentidos. La revuelta campesina del siglo anterior había sido sofocada pero su s ecos rondaban todavía. Las filas de la vieja realeza estaba raleadas y divididas y los señoríos menores se habían orientado hacia los arriendos o el trabajo asalariado, tan pronto el incremento de población y en particular del campesinado más pobre, hubieron abaratado de nuevo la mano de obra.

IV.
En la medida que el desarrollo del mercado ejercitó una influencia desintegradora sobre la estructura del feudalismo y preparó el terreno para el crecimiento de fuerzas que habían de debilitarlo y suplantarlo, la historia de esta influencia puede identificarse, en buen aparte, por el ascenso de las ciudades como cuerpos organizados en tanto vinieron a poseer independencia económica y política en diversos grados. Su existencia fue la base de las transacciones monetarias y en consecuencia el pago de dinero del campesino al señor. Fue un imán para migración de campesinos a la zona urbana. Las ciudades ayudaban a la desintegración del sistema feudal. Además promovieron el ascenso de la oligarquía exclusivamente comercial. Se produjo en su seno los primeros signos de diferenciación social.

 
ISSN 1853-5593
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