|
Hace muchos años
leí en una vieja historia de la cartografía
de la Editorial Codex que sin los mapas la historia
no se diferencia de los mitos.
Desde chico, el contacto
con una carta de siglos idos me produce placer.
Como no me da el presupuesto para comprar mapas
antiguos, preferentemente del Renacimiento, me
conformo con adquirir copias de originales o libros
sobre cartografía.
Un extraño imán
me lleva hacia esas líneas mágicas,
esos monstruos marinos que devoran a su Jonás
de turno. O esos límites que decían
que "hasta acá llega el mundo explorado".
Aunque no es un sustituto
del sentir correr entre mis dedos la textura de
un papel, la Web se ha convertido, gracias a universidades
y especialistas de todo el orbe, en un inmenso
y virtual museo cartográfico.
Son innumerables los sitios
estéticamente deliciosos. Sin ir más
lejos, recuerdo el monumental Cartographic Images
Home Page , en www.henry-davis.com/MAPS/carto.html
, puerto de partida ideal para cualquier amante
de los mapas, sobre todo por la cantidad de enlaces
que brinda, así como por sus imágenes
en alta resolución. Ha sido recomendado
por la revista Mercator Magazine y Yahoo! como
uno de los mejores sitios para los aficionados
al tema.
El sitio israelí
Ancient Maps of Jerusalem , en la dirección
http://jnul.huji.ac.il/dl/maps/jer/
, es un compendio de imágenes en alta resolución
que abarca desde la Edad Media hasta principios
del siglo XX.
Todo un paraíso
dedicado al Reino de los Cielos.
En la página The
Interactive Ancient Mediterranean , cuya URL es
http://iam.classics.unc.edu/
, encontramos una dirección dedicada a
los estudiantes secundarios y universitarios con
cartografía del Mare Nostrum. No tiene
desperdicio.
Algunas veces, escribir
el nombre de importantes cartógrafos en
las herramientas de búsqueda de imágenes
de los grandes motores como Google o Yahoo! permite
encontrar centenares de buenas cartas o retratos
de estos artistas de la geografía. Si no,
intente colocando el nombre Ortelius .
Si usted quiere hallar
la posibilidad del asombro; pensar en mundos reales
ya desaparecidos, en lugares del imaginario del
pasado, como el reino del Preste Juan, podrá
seguramente encontrarlo en algún rinconcito
de la World Wide Web.
El mundo actual es exacto,
desde el punto de vista cartográfico. El
pasado es imperfecto, pero paradójicamente
permite soñar con la existencia de algo
más allá del horizonte.
Por Manuel Castrillón
otro link de mapas http://www.unc.edu/depts/cl_atlas/
Link corto al artículo:
http://www.lanacion.com.ar/859784
|