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Silvana López
Introducción
Los complejos de la Cenicienta
Ma. Moira Mackinnon y Mario Alberto Petrone.
La autora nos anuncia que el término populismo
sirve para referirse a una variedad de fenómenos:
Movimientos de masas, dictaduras políticas
y programas de gobierno, reformismos, etc.
Por cuanto políticos de diversas orientaciones,
religiosos y periodistas suelen referirse al término
para llenar vacíos que no entran en ninguna
categoría convencional.
El lenguaje periodístico actual, los gobiernos
que siguen políticas económicas
neoliberales afirman que no están dispuestos
a seguir políticas populistas, por lo que
consideran la utilización de este término
como sinónimo de Estado interventor y asistencialista,
contrario a lo que el neoliberalismo persigue.
En otras ocasiones el populismo aparece como la
negación de los valores elementales de
la democracia representativa al poner énfasis
en el liderazgo demagógico, las relaciones
clientelistas y la manipulación de las
masas.
En el plano político también hay
acuerdos como rechazos, en este sentido el populismo
como fenómeno político ha sido temido,
criticado y condenado tanto por la izquierda como
por la derecha, pero tanto las críticas
de la derecha como de la izquierda han lamentado
la capacidad movilizadora de los políticos
populistas.
Con respecto a los científicos sociales
niegan el status científico ya que carece
de una categoría analítica como
populismo, porque la misma no posee definición
que se adapte a la realidad económica,
social y política que el concepto pretende
ordenar y explicar, muchos utilizan este término
intuitivamente pero no logran construir el concepto.
Por tanto la autora agrega que al no ser aceptado
por el rigor científico, ni por la izquierda
ni la derecha y tendiendo una enorme carga peyorativa:
el populismo, esa Cenicienta de las Cs. Sociales
es un problema.
Sin embargo este término ha sido muy utilizado
en trabajos de investigación mostrando
cierta ambigüedad, la misma encuentra sus
razones en varias fuentes. Por un lado en la relación
entre el concepto y aquellos que lo construyen;
se ha dicho que los estudios sobre el pasado revelan
más sobre los autores y su presente que
sobre el pasado investigado, lo cual parece particularmente
cierto en el caso del populismo. Por lo tanto
la autora reitera la importancia de la construcción
del concepto, ya que una de las cuestiones recurrentes
es la relación problemática entre
la masa y la elite (incluye a la elite intelectual
académica), ya que cuando la gente común
expresa sus opiniones, las mismas son opuestas
a los sesgos liberales y progresistas de los intelectuales.
Canovan sostiene que las diferentes interpretaciones
que pueden aplicarse a América Latina,
revelan en cierta medida los puntos de vista de
los académicos sobre su propia situación
política y las relaciones entre la elite
y las masas, por lo que la perspectiva política
dominante en círculos académicos
varía las interpretaciones del populismo
también varían.
La tensión entre el populismo y sus analistas
en el mundo intelectual encuentra sentido, ya
que apareció en el contexto de la crisis
de la democracia liberal después de la
1º guerra mundial, bajo la expresión
del facismo y la revolución Rusa. La concepción
liberal fue antipopulista creando en las elites
tradicionales repulsión por la nueva alianza
entre el poder irracional de las masas y el estilo
de ciertos líderes con tendencia demagógica.
Por otra parte el populismo como fenómeno
histórico, según afirma Weffort
ha tenido siempre impacto sobre las ideologías
modernas en cualquiera de sus tendencias. Esto
se debe a que ha logrado conciliar aspectos contradictorios
en la perspectiva de las leyes que rigen una sociedad
capitalista y un Estado moderno (ejemplo, Pág.16).
Por tanto según Canovan, es necesario estudiar
al populismo en relación entre el fenómeno
y sus intérpretes, revisar las categorías
y los cambios en lo académico que influyen
sobre los estudios y evaluaciones sobre el populismo,
examinar las relaciones entre "actitudes
reaccionarias desde abajo" y "visiones
progresistas" de los círculos académicos
y de idealizaciones intelectuales de la participación
de los sectores populares en política.
Mackinnon, advierte sobre otra peculiaridad del
concepto en la acción política que
refuerza su contenido de ambigüedad.
Worsley se pregunta si tiene algún peso
el hecho de que los protagonistas se refieran
a sí mismos como populistas como en el
caso de EEUU o que no lo hayan hecho nunca como
en el caso de América Latina donde además
tiene una enorme carga peyorativa y en general
es rechazada. Por cuanto agrega el mismo autor,
que la designación comunista o socialista
es subjetiva y propia de los mismos participantes,
como también de sus opositores y no una
mera atribución analítica, por lo
que considera que al no haber nadie que autodefina
el término lo definen los de afuera.
Otra fuente de ambigüedad es la heterogénea
realidad histórica a la que se refiere.
En este sentido la autora recorre los populismos
originarios el ruso y el estadounidense.
El populismo en la historia/ Los primeros populismos.
Allock, afirma que los referentes históricos
del término populismo hasta mediados de
los '50 objeto de atención de historiadores
y sociólogos, en un primer momento fueron:
por un lado los movimientos rurales radicales
del Medio Oeste americano de fines de siglo pasado
y por otro el temprano movimiento socialista utópico
de intelectuales rusos del mismo período
los llamados Narodnik. Este término ha
generado algunos debates entre los académicos,
por lo que existe un uso más restringido
y otro más amplio: en el primer caso la
inteligencia rusa narodniki o populista para señalar
una actitud en particular dentro del movimiento
radical, una nueva actitud de humildad hacia el
pueblo, que los llevó a sostener que los
intelectuales no debían conducir al pueblo
en nombre de ideas abstractas, extranjeras y sacadas
de libros , si adaptarse ellos al pueblo tal cual
es y de esta forma estimular resistencia al gobierno
en nombre de las necesidades cotidianas reales.
El segundo caso: el término populismo se
utiliza para referirse a todo el movimiento revolucionario
ruso no marxista desde los escritores pioneros
hasta la década de 1890 y más allá,
por lo cual el término narodnichestvo denota
un socialismo agrario de la segunda mitad del
s. XIX que postula que Rusia podía evitarse
la etapa capitalista de desarrollo y proceder
a través de las cooperativas de obreros,
artesanos y la comuna campesina directamente al
socialismo. (Ver ejemplos en pág 18-19).
El populismo ruso va desde 1870 a 1917, la cual
incluye una variedad de pensadores y activistas
por lo que es difícil encontrar proposiciones
que los incluya en un mismo grupo y que todos
acepten.
Al respecto Canovan afirma que mientras que el
populismo ruso mantenía un núcleo
de compromiso con el socialismo agrario basado
en la comuna campesina, el término incluye
otros elementos relacionados históricos
aunque no lógicamente como el terrorismo
revolucionario, las reformas políticas
graduales, el determinismo histórico, el
rol de las ideas y las acciones individuales,
el compromiso y la conciencia moral. Aunque estos
elementos no constituyen una ideología
si un estilo de pensamiento característico
lo cual lo diferenciará del caso estadounidense.
En EEUU los agricultores de Middle West se unieron
para protestar en oposición de los políticos
y los banqueros de al costa Este. El apoyo venía
desde el oeste y el sur, fundamentalmente de los
farmers, su demanda era intervenciones más
socializantes por parte del gobierno. Sus problemas
era: a) las corporaciones ferroviarias quienes
operaban monopólicamente sobre los farmers,
ya que dependían de este medio para proveerse
de equipos, provisiones y enviar sus cosechas
al mercado. El poder de la compañía
dominaba la política estatal del oeste,
por medio del control de las legislaturas y sobornos
que asegurasen sus intereses. B) La sujeción
de los acreedores, los farmers necesitaban capital
para invertir en maquinarias, alambrados, etc.
pero cuando la cosecha era abundante el mercado
se saturaba del mismo producto y los precios caían
y a lo que sumaba las pérdidas por sequía.
También estaban sometidos a los comerciantes
locales quienes les daban crédito y los
obligaban a hipotecar la próxima cosecha
sin siquiera haberla sembrado. Un sentimiento
común los unía era el de ser deudor
esto se tradujo en el movimiento populista. C)
la faltante de circulante provocó una baja
en los precios de sus productos y en contrapartida
un aumento en el valor del dólar aumentando
sus deudas.
Hacia 1880, los farmers se unen en cooperativas
de compra y venta para protegerse frente a los
acreedores, las cooperativas fracasaron, por varios
motivos, oposición de banqueros y comerciantes,
una pobre base financiera al igual que sus patrocinadores.
Presionaron al gobierno para obtener una mejor
respuesta esto los llevó a ingresar al
mundo de la política es aquí donde
se convierten en movimiento.
Pero el ingreso a la política no fue tarea
fácil por cuanto no prosperaron la coalición
entre el sur y el norte y la unión de farmers,
trabajadores y productores no pudo contra monopolistas
y financistas del este. Por otra parte el ingreso
a la política también se vio opacado
ya que eso significaba que el movimiento sería
controlado por la hegemonía del partido
de turno a modo de lealtad por cuento la construcción
de un tercer partido era difícil. Hacia
1892, hay atisbos de cambios, ante el fracaso
de las cooperativas emerge un partido de carácter
nacional, hacia el '96 se fusionaron el partido
del pueblo y el demócrata nombró
un candidato y elevó sus reclamos, de todos
modos las elecciones las perdió. Pasado
este momento hubo un giro en la economía
y la situación cambió.
Es interesante señalar que ambos populismos
se enfrentaron al industrialismo, urbanismo, la
centralización, etc. Lo que ha generado
tendencia a resistir y descentralizar lo social,
también se opusieron al avance capitalista
y a la destrucción de la pequeña
propiedad y producción a pequeña
escala.
Si bien en tanto el populismo ruso como el de
EEUU son populismos agrarios tienen marcadas diferencias,
en el primer casos hay reticencias a las reformas
constitucional liberal y por otra parte la adopción
del terrorismo como opción ética
mientras que en el caso estadounidense hubo compromiso
con los proceso políticos en la búsqueda
de leyes e instituciones para proteger sus intereses.
La base rural marcará otra diferencia en
el caso de EEUU era rural de masas mientras que
el populismo ruso no, los ideólogos del
populismo EEUU eran del pueblo (editores de periódicos
para agricultores, predicadores, etc.) mientras
que los rusos venían de las ciudades y
de otros sectores sociales, ellos proponían
el fortalecimiento de la propiedad comunitaria
y el apoyo a federaciones y cooperativas, muchos
de los narodniki fueron socialistas. Mientras
que en contraposición el populismo de EEUU
fue siempre defensor de la propiedad individual
o familiar y la interpretación del socialismo
fue externa y menor. Otra diferencia es en el
caso ruso la tensión se da entre pueblo
e intelectuales mientras que en el caso EEUU se
da entre el pueblo y políticos profesionales,
donde la autora señala que ambos son rasgos
de los populismos latinoamericanos de este siglo.
Por tanto el término populismo ingresa
a la literatura rusa u EEUU para hacer referencia
a mov. De base rural y contenido anti-elite.
La literatura sobre populismo en América
Latina.
Para tal caso la autora cita a Drake quien sugiere
considerar las nociones de `populismo como "temprano",
"Clásico" y "Tardío".
Advierte este autor que el timing varía
según el país.
Populismo temprano: Hacia las primeras décadas
del s. XX en América Latina el contexto
mostraba lo siguiente: era agraria, sistemas políticos
aristocráticos y excluyentes, no había
partidos políticos de masas, ni sindicatos.
Conforme hubo crecimiento capitalista y urbano
se resquebrajó la hegemonía tradicional
de las clases altas, emergiendo los precursores
del populismo en grandes ciudades y países
prósperos los que el autor llama populistas
tempranos o liberales, sus características
son, la atracción del sector obrero, se
apoyaban con las elites no comprometidas con el
poder y la clase media emergente. Sus reformas
se limitaban a la democratización legalista
destinadas a las minorías alfabetizadas
(Yrigoyen Arg. Alessandri, Ch).
Populismo Clásico: Aparece en los años
'30 y '40, las figuras que sobresalen en estos
tiempos son, Haya de la Torre, Grove, Cárdenas,
Betancourt, Gaitán y Perón.
Estos líderes movilizaban a las masas urbanas
por medio de ciertos slogans e ideas socialistas.
El fin de los mismos era la reforma social a favor
de los trabajadores , la democracia electoral
y el nacionalismo continental (indoamericano)
contra el imperialismo y el facismo, posiciones
que fueran presentadas en el 1º congreso
Latinoamericano de partidos de izquierda y socialistas
en 1940 en Chile en donde se incluyen el APRA,
AD el oficialista partido revolucionario de México.
Para el autor, el populismo respondió a
los procesos de aceleración de la industrialización,
la diferenciación social y la urbanización,
el purismo en este sentido prometió medidas
de bienestar y crecimiento industrial protegido.
Para el Stablishmen del momento no era adecuado
la incorporación de las grandes masas al
circuito por ellos armados por lo que la idea
de exclusión de la calse media y la trabajadora
no era buena idea ya que su precio a la larga
sería caro por lo que gradualmente se fueron
incorporando. Hacia los '50 y '60 el populismo
policlasista declinó. Algunos personajes
latinoamericanos siguieron apareciendo pero se
han tenido que enfrentar a las crisis económicas
imperantes, el proceso de industrialización
por sustitución de importaciones (ISI)
aminora su marcha por estancamiento industrial
y una creciente inflación. Por cuanto el
autor señala, que los actores políticos
que promovieron la aparición del populismo
por demandas de trabajadores, mujeres, campesinos,
migrantes urbanos-rurales comenzaron a desfasarse
del proceso de industrialización. Esta
situación generó otras como Betancourt
y Haya que se volcaron hacia la derecha y de esta
manera ser aceptadas por las elites originarias,
Perú y Venezuela se volcaron a la izquierda
del partido matriz y hasta formaron fracciones
guerrilleras.
Populismo Tardío: Hacia los '70, esta
fracción incluye a Echeverría en
México y Perón en Argentina. Se
les presentó difícil la tarea de
volver a las alianzas y programas de antaño.
La elites intervinieron en la inclusión
de masas, esto se tradujo en : aumento de sueldos,
inflación, transferencia de recursos, desplazamiento
social, las imágenes negativas estaban
representadas en Cuba y Chile, en consecuencia
bajo presiones económicas y sociales hacia
mediados de los '70 las FFAA proscribieron a los
populismos en la mayoría de los países
latinoamericanos.
Los científicos sociales cada uno desde
su lugar intentó explicar el populismo.
Así aparecen tesis negativas, en donde
existen diferentes formas de clasificar los enfoques
con los que se ha abordado el populismo, de las
cuales hay muchas. Desde el punto de vista metodológico
existen proposiciones por su naturaleza, por su
emergencia, sus efectos. En este sentido la autora
comienza una serie de descripciones:
Interpretaciones sobre la emergencia y la dinámica
del populismo clásico:
Ivide a los autores del populismo clásico
en 4 grupo: 1) línea de interpretación
en clave del proceso de modernización,
2) línea de interpretación histórico-
estructural, 3) los coyunturalistas y 4) definida
desde su método de análisis del
discurso ideológico.
1) Piensa al populismo como fenómeno que
aparece en los países subdesarrollados
en la transición de la sociedad tradicional
a la moderna (Germani, Di Tella, Stein).
2) Vincula al populismo con el estadio del desarrollo
del capitalismo latinoamericano que surge con
la crisis del modelo agroexportador y el modelo
oligárquico. Los autores aluden a la intervención
del Estado ante la debilidad de la burguesía
quien debe asumir el rol de dirección de
los procesos de cambio. Dentro de esta línea
hay distintos énfasis: Desde el enfoque
histórico-estructural (Cardoso y Faletto)
ponen acento en la reconstrucción del proceso
para entender cómo se relacionan las clases
y cuál es el movimiento que en cada período
influye en la transformación. Desde el
enfoque marxista Ianni considera que el estado
populista no es un nuevo modelo, es intervencionista
nacionalista en lo económico en el marco
del capitalismo, y culmina en la transformación
de la política de masas en lucha de clases.
Murmis, Portantiero, Weffort y Torres, analizan
al populismo como fenómeno que resulta
de la crisis de hegemonía, el populsmo
sería una suerte de alianza en donde ninguna
clase logra romper con el poder de la oligarquía
y llevar adelante un proyecto hegemónico
propio. Otro enfoque es el de la identificación
del movimiento con el estado, de la cual según
Touraine esto se define mejor con una política
de integración nacional.
3) En este grupo hay diferencias y se encuentran
autores como James, Adelman, Fausto Boris, Murilo
de Carvalho entre otros. Sus estudios hacen hincapié
en las oportunidades y restricciones que rodean
a las distintas clases o sectores sociales, en
particular a los trabajadores en determinadas
coyunturas históricas y cuestionan las
explicaciones sobre los orígenes del populismo
al pasado pre-populista de América latina.
Como en el caso anterior hay diferencias, James,
destaca la cultura social y política de
la clase, la constitución de los sujetos
y los sentidos que tienen para los actores sociales
las experiencias vividas, por otra parte French,
alude a la compleja red de alianzas relacionada
con procesos socio-económicos que crearon
distintas dinámicas y posibilidades de
alianzas entre clases.
4) Se define por su método de análisis
del discurso ideológico (Laclau, Ipola,
Taguieff, Worsley). Para Laclau lo que transforma
un discurso ideológico en popular es la
articulación de la interpelación
popular-democrática como conjunto sintético-antagónico
respecto a la ideología dominante y que
existe una relación de continuidad entre
populismo y socialismo. Ipola argumenta desde
la concepción gramsciana de construcción
de una voluntad nacional y popular y que la relación
entre populismo y socialismo es de ruptura.
Dentro del marco teórico de la modernización
y el estructural -funcionalismo Germani, analizó
el período en términos del transito
de una sociedad tradicional a una desarrollada
producto del desarrollo económico. Este
autor sostiene que el cambio al ser emergente
y rápido coexisten en la misma etapa elementos
de la sociedad tradicional y la industrial. También
señala que con la superposición
de distintos principios básicos de funcionamiento
de la estructura social, producen diferentes asincronías
de los procesos de transformación y de
aquí le preocupa: a) la geografía,
del cual el desarrollo se produce al mismo tiempo,
creando países o zonas centrales, periferias
y sociedades duales. b) sincronía institucional,
c) Asincronía de grupos sociales, d) Asincronía
motivacional. Caracterizan a la Asincronía
2 fenómenos, Efecto de demostración
y el Efecto de fusión. El primero resulta
de la difusión en países menos desarrollados
del nivel de vida de los más desarrollados,
el conocimiento de esta situación influye
a seguir el mismo modelo en lo político
como en las clases sociales. En el 2º caso
se trata de la fusión de expresiones ideológicas
o actitudes de un contexto avanzado con las actitudes,
creencias o contenidos psíquicos de grupos
atrasados.
Otros 2 conceptos claves son los de movilización
e integración, en el primero grupos que
otrora fueran pasivos comienzan a intervenir en
la vida nacional, canalizado en general en los
partidos políticos, en el segundo caso
es aquel tipo de movilización que se lleva
a cabo a través de los canales político-institucionales
que en el marco del régimen son aceptados
implícita o explícitamente por lo
grupos movilizados.
Germani le da así el marco teórico
del proceso de transición en países
que comienzan su desarrollo en forma tardía
comparándolo con la experiencia histórica
de la transición europea. (Ver ejemplos
pág.25). Conceptos que analiza y compara.
Movilización gradual, mecanismos de integración,
temprana intervención de las masas en la
política, movimientos nacionales-populares,
movimientos autoritarios no fascistas (Perón),
Transición de la mentalidad tradicional,
autoritaria y paternalista a una moderna basada
en individuos autónomos y libres.
Di Tella, admite que el populismo surge y se desarrolla
en la transición de la sociedad tradicional
a la moderna , la existencia de una elite comprometida
con el proceso de movilización de masas
y la decadencia del liberalismo operan como motor
de cambio. Cree que a pesar de sus limitaciones
el populismo es el único vehiculo disponible
de reforma en América Latina. No es posible
un esquema social-liberal como el europeo por
la debilidad del liberalismo como alternativa
y porque la clase obrera no pudo plantear su propia
alternativa. Pone énfasis en la Revolución
de expectativas, el deseo de tenerlo todo de una
vez sin esperar que se consoliden los mecanismos
que lo proporcionan
estos grupos no ven
en la alternativa liberal-democrática satisfacer
sus expectativas, por tanto proponen su propia
guía a seguir que convenientemente fue
ofrecida por la leite. En consecuencia la aprición
de un lider que encabeza la elite es importante
para esta experiencia populista. Para Di Tella
el populismo es un movimiento político
con apoyo popular, con la participación
de clases no obreras influyentes en el partido
y sustentador de ideología anti statu quo.
Su fuerza se plasma en: Una elite de niveles medios
y altos motivada, una masa movilizada, una ideología
que favorece la comunicación entre líderes
y seguidores creando así un entusiasmo
colectivo. Tanto Germani como Di Tella comparten
las transiciones para ambos la tensión
estructural lleva a la emergencia de l fenómeno
populista. Lo cual genera 2 tipos de actores:
las masas y las elites. Dentro de esta línea
Stein considera que el populismo es la forma política
de control social en América Latina moderna
producto de un a política patrimonialista
heredada del pasado. La dinámica central
de los movimientos han sido los vínculos
particularistas y personalistas entre líderes
poderosos y seguidores dependientes. Los populistas
construyeron coaliciones multiclasistas sin cambiar
demasiado el sistema, esto fue posible a través
de concesiones materiales y líderes carismáticos.
Es así como las clases bajas participan
tibiamente en estos movimientos sin estar presente
en la toma de decisiones a nivel nacional, aunque
sirvieron para disipar revueltas provenientes
de la clase obrera. En esta etapa la autora hace
un recorrido en el tiempo que va desde la década
de los '60 hasta los '90, recomiendo leerlo ya
que se está extendiendo mucho el resumen.
¿Populismo, un concepto Cenicienta?/ Algunos
problemas epistemológico.
La autora arranca esta parte del análisis
preguntándose si el populismo ¿es
un fenómeno histórico o una categoría?
En este sentido un historiador estadounidense
sostuvo que los historiadores se dividían
en lumpers (agrupadores) y splitters (singularizadotes)
es decir aquellos que encuentran un hilo conductor
en fenómenos diversos y que buscan ordenar
los casos dentro de categorías más
amplias. Unos de los problemas que muestra este
grupo es atomizar los procesos históricos,
volviéndolos fragmentarios. Para el caso
de los Lumpers suelen distorsionar la información
empírica para forzarla a encajar en categorías
de análisis conceptual. La autora para
explayar el tema nos acerca al debate Populismo
como fenómenos histórico de los
procesos en Latinoamérica o como aquellos
que sostienen conformar un modelo teórico
general y contrastarlo con los casos concretos.
(ver ejemplos en pág. 39, 40, 41, 42, 43).
Sobre el alcance y la aplicación del concepto
aquellos autores que acuerden con los lumpers
lo harán por la construcción de
tipos ideales, es decir este grupo estaría
de acuerdo en construir conceptos una aplicación
amplia en el espacio y el tiempo. Por otra parte
los splitters defienden la necesidad de reconstrucción
de los conceptos y la profundización de
explicaciones empíricas ante el peligro
de simplificación de la realidad de patrones
y dicotomías que argumentan a favor del
populismo como fenómeno histórico,
espacial y temporalmente delimitado.
¿Una Cenicienta sin complejos?
La autora señala que en general se parte
de una visión negativa del fenómeno
y que no se define correctamente más bien
por carencias. Es frecuente que los trabajos muestren
definiciones del populismo en base a la contrastación
con el modelo clásico de desarrollo capitalista
europeo, respecto del cual AL es una desviación,
en este sentido el populismo se define por falta
de conciencia de clase y de autonomía política
de los sectores trabajadores, lo cual presenta
contrastes con los países de referencia
en donde es pasible de ver la solidaridad y la
clara conciencia de clase de los trabajadores
europeos del s. XIX. De los análisis del
populismo también emerge el noepopulismo
referido a sociedades sumidas en gobiernos autoritarios
e instituciones, social y políticamente
fragmentadas incapaces de representarse a sí
mismas. La autora nos propone que si se quiere
utilizar el término populismo y neopopulismo,
habría que proceder como los lumpers y
utilizar una unidad analítica mínima
que trascienda los períodos históricos
y los espacios nacionales y sustente el concepto
populismo, los atributos serían: a) La
crisis como condición de emergencia, b)
la experiencia de participación como sustento
de movilización popular, c) Carácter
ambiguo de los movimientos populares.
a) Cada vez que aparece el término populismo
en trabajos académicos o la prensa referido
a AL la misma transita alguna coyuntura o cambio
estructural, traducido en crisis de hegemonía
o económica como la de 1929 donde se manifestaba
un cambio no sólo de relación del
Estado y el patrón de acumulación
si no también del Estado y las masas. Al
parecer las coyunturas de crisis, momentos de
ruptura y de transformaciones son propicios para
los populismos, es aquí cuando aparecen
los articuladores integrando a las masas por medio
del sistema político y el funcionamiento
del Estado.
b) Se refiere a la naturaleza del populismo, la
valoración de la dimensión participativa,
sustantiva de la democracia, por sobre la dimensión
representativa o liberal. Tomando las ideas de
Germani, los populismos son experiencias que tienen
que ver con la idea de participación, de
democracia directa, en donde el conjunto de sectores
sociales conforma un valor y aunque son anti-liberales
no son anti- democráticos.
Por lo tanto hay visiones críticas sobre
la caracterización del populismo. La visión
crítica que define la institucionalización
en términos de democracia liberal es una
definición restringida porque no da cabida
a otras formas de participación institucional,
entonces la autora nos advierte que es interesante
definir lo que significa el término institucionalización
y también hacer claros los patrones históricos
contra los cuales es medido en cada caso. (revisar
los ejemplos que siguen, pág.46).
c) La ambigüedad histórica característica
de los populismos. El populismo puede ser pensado
desde la intención de sus promotores como
una operación de cooptación en gran
escala que deviene de elemento conflictual del
orden que quiere preservar.
d) Weffort Afirma respecto a esta ambigüedad,
que el populismo fue un modo concreto de manipulación
de las masas, quienes además no participaron
en forma autónoma pero que al mismo tiempo
fue un modo de expresión de sus insatisfacciones,
dentro de la estructura de poder de las clases
dominantes pero además una forma de inclusión
popular en el proceso de desarrollo industrial
y urbano. Un mecanismo de ejercicio de dominio
pero también el dominio se encontraba en
cierto modo limitado.
James, hace referencia a la conciencia de clase
obrera, afirma que la lealtad del movimiento cuya
ideología pregona la armonía de
clases pero que también en donde las clases
trabajadoras están subordinadas en el marco
de un Estado paternalista, estas situaciones no
impidieron que la clase obrera desarrollara conciencia
de clase expresada en ocasiones en resistencia.
El autor alude al doble carácter de la
conciencia obrera, en este sentido señala
que a pesar de los intereses de clase de un Estado
paternalista igualmente se ah desarrollado conciencia
de clase popular y da como ejemplo al peronismo.
Mackinnon agrega, que hubo diferencias en los
períodos por cuanto es interesante para
el análisis organizar en ejes:
a) La base social
b) Incorporación exclusión.
a) La base Social Esta referido a los sujetos
sociales, de lo cual su análisis resulta
ser un problema por el carácter heterogéneo
de las coaliciones lo que deriva en diferentes
clases sociales y sus relaciones entre si., sobre
todo por el papel que juegan las alianzas y las
coaliciones y sus articulaciones. Por tanto la
autora indica que para el caso de AL se superponen
relaciones de clase y relaciones étnicas.
El populismo clásico se basó en
la clase trabajadora urbana en ascenso y en sectores
populares mientras que para el neopopulismo el
apoyo principal viene de los sectores bajos urbanos
y los sectores pobres rurales. En este sentido
se sostiene que los trabajadores formaran una
base más estable debido a su organización,
autonomía, presión y control en
acciones al Estado, pero para los actores del
neopopulismo, los vehículas resultan ser
menos estables, por cuanto teiene acciones atomizadas
y por ende de menor llegada.
b) Incorporación Exclusión. Esta
díada marca con más claridad las
diferencias entre los períodos. Para el
período clásico la incorporación
se realiza a través de los sindicatos y
partidos en el marco de la legislación
social, sin embargo en el caso del neopopulismo
la incorporación es través de programas
económicos dirigidos a ciertos sectores
de la población.
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