|
José de Ábalos
(s. XVIII) Administrador español. Fue contador
de hacienda en Venezuela (1771-1774) y primer
intendente de Caracas (1777-1783). Reprimió
con vigor los abusos, en especial los de la Compañía
Guipuzcoana. Saneó las finanzas e impulsó
la agricultura y el comercio.
Conde de Aranda
(Pedro Pablo Abarca de Bolea, Conde de Aranda;
Siétamo, España, 1719-Épila,
id., 1798) Militar y estadista español.
Décimo conde de Aranda, fue enviado a estudiar
a Bolonia, pero su decidida y temprana vocación
militar le condujo a alistarse en el ejército
español, en el que llegaría a capitán
general de Valencia y Murcia. Anteriormente, y
como embajador, sirvió en Lisboa, Polonia
y París.
Juan Pablo Viscardo
(Pampacolca, Perú, 1748-Londres, 1798)
Independentista hispanoamericano. Jesuita, abandonó
su país cuando se produjo la expulsión
de la Compañía de Jesús.
En Londres, donde residió un tiempo, pidió
la ayuda británica para la independencia
hispanoamericana. Escribió Carta dirigida
a los españoles americanos (1799), inspirada
en las ideas de Las Casas, Rousseau, Montesquieu
y Raynal, y utilizada en diversas ocasiones por
los próceres independentistas sudamericanos.
Alexander von Humboldt
(Berlín, 1769-id., 1859) Naturalista y
explorador alemán. Recibió una excelente
educación en el castillo de Tegel y se
formó intelectualmente en Berlín,
Frankfurt del Oder y en la Universidad de Gotinga.
Apasionado por la botánica, la geología
y la mineralogía, tras estudiar en la Escuela
de Minas de Freiberg y trabajar en un departamento
minero del gobierno prusiano, en 1799 recibió
permiso para embarcarse rumbo a las colonias españolas
de América del Sur y Centroamérica.
José Gaspar Rodríguez de Francia
(Asunción, 1766 - 1840) Estadista paraguayo,
conocido como El doctor Francia, que fue supremo
dictador del país durante 26 años
(1814-1840) y que, con su fuerte e inusual personalidad,
ayudó a la forja de la nación paraguaya.
Miguel Hidalgo
(Miguel Hidalgo y Costilla; San Diego Corralejo,
Guanajuato, 1753 - Chihuahua, 1811) Patriota mexicano
conocido también con el sobrenombre de
El cura Hidalgo. Considerado como el padre de
la patria mexicana, fue el iniciador de la lucha
por la independencia.
Simón Bolívar
Caudillo de la independencia hispanoamericana
(Caracas, Venezuela, 1783 - Santa Marta, Colombia,
1830). Nacido en una familia de origen vasco de
la hidalguía criolla venezolana, Simón
Bolívar se formó leyendo a los pensadores
de la Ilustración (Locke, Rousseau, Voltaire,
Montesquieu
) y viajando por Europa. En París
tomó contacto con las ideas de la Revolución
y conoció personalmente a Napoleón
y Humboldt. Afiliado a la masonería e imbuido
de las ideas liberales, ya en 1805 se juró
en Roma que no descansaría hasta liberar
a su país de la dominación española.
Y, aunque carecía de formación militar,
Simón Bolívar llegó a convertirse
en el principal dirigente de la guerra por la
independencia de las colonias hispanoamericanas;
además, suministró al movimiento
una base ideológica mediante sus propios
escritos y discursos.
José Gervasio Artigas
(Montevideo, 1764-Ibiray, cerca de Asunción,
Paraguay, 1850) Político y militar uruguayo.
Nacido en el seno de una de las siete familias
fundadoras de Montevideo, cursó sus estudios
en un convento franciscano. Durante su adolescencia
participó en la venta ilegal de ganado,
lo cual le reportó un excelente conocimiento
del país y de sus gentes. Fue miembro fundador
del cuerpo de "Blandengues", milicia
armada que tenía encomendada la defensa
de Montevideo y de la cual fue segundo jefe.
Proclama a los habitantes libres de la América
Española (Gual y España)
Movimiento revolucionario organizado en La Guaira
y Caracas en 1797, por Manuel Gual y José
María España; puede ser considerado
como uno de los antecedentes más cercanos
de los sucesos del 19 de abril de 1810. En relación
a sus máximos dirigentes, tenemos que el
primero, guaireño, era militar retirado
(capitán), hijo de un oficial que unos
50 años antes había defendido al
puerto de La Guaira contra los ataques navales
de los ingleses. El segundo desempeñaba
el cargo de teniente de justicia de Macuto. En
términos generales, se trató de
un proyecto revolucionario igualitario, republicano
y democrático, con proyección hacia
el resto del continente. En la conjura participaron
individuos de todas las clases sociales, exceptuando
a los mantuanos. En tal sentido figuraron entre
los conjurados comerciantes como Manuel Montesinos
Rico; los abogados criollos Nicolás Ascanio
y Luis Tomás Peraza; los ingenieros militares
Patricio Ronán y Juan Lartigue de Condé
(francés al servicio de la monarquía
española); funcionarios de la Real Hacienda
como Joaquín Sorondo, Juan José
Mendiri, Martín Goinaga; y el párroco
de La Guaira, Juan Agustín González.
También formaron parte de la conspiración
abogados y letrados, así como muchos artesanos,
es decir: albañiles, zapateros, herreros;
muchos sargentos, cabos y soldados, unos pardos
y algunos blancos. En síntesis, se trataba
de una rebelión de gente de lo que podía
ser considerado como un sector medio, que pretendía
hacer de la provincia de Venezuela una república
democrática independiente.
Catecismo Político - José Amor
de la Patria
Uno o dos meses antes de la convocatoria al Cabildo
Abierto del 18 de septiembre de 1810, circuló
en Santiago un manuscrito titulado Catecismo Político
Cristiano dispuesto para la instrucción
de los pueblos de América meridional, cuyo
anónimo autor utilizaba el seudónimo
José Amor de la Patria. De ideas bastante
radicales para la época, llamaba a los
criollos a formar una Junta de Gobierno que gobernara
en nombre del rey Fernando VII, encarcelado por
los franceses. Con una redacción bastante
didáctica que rememora los catecismos católicos,
el Catecismo Político Cristiano se encuentra
inspirado en principios de corte liberal y republicano,
aunque nunca desconoce abiertamente la autoridad
del soberano español.
Manifiesto al mundo 1811
La sección cuarta del Congreso se ocupó
de los temas que versaban sobre la idea de la
unidad de América. Como visión de
conjunto y totalizadora hemos de reseñar
la ponencia del Presidente de la Academia de Venezuela,
doctor Cristóbal L. Mendoza, donde, a manera
de prólogo, se sostenía que la idea
de unidad tiene sus fuentes en la propia acción
española, que conquistó las nuevas
tierras, las colonizó con idéntico
plan, las administró conjuntamente y las
sometió a una misma legislación,
lo que determinó una estructura uniforme
tanto en lo cultural, religioso y político,
como en los sentimientos y costumbres. Así
se creó la noción colectiva que
los precursores recogieron para aspirar consecuentemente
a una emancipación en bloque del inmenso
territorio hispanoamericano, concibiéndole
como un todo indivisible, tal como se ve en los
textos
de Miranda y Viscardo y en lo que se sabe del
ecuatoriano Eugenio Francisco Santacruz. La práctica
de esta idea de la Confederación de las
antiguas provincias españolas, fue más
difícil. El movimiento venezolano de 1810
aparece como abanderado de la idea, como se ve
en el manifiesto del 27 de abril a los cabildos
de las capitales, en las instrucciones que se
dan a los comisionados que se envían a
Londres, en la Constitución de 1811 y en
el manifiesto al mundo del 30 de julio. Lo mismo
se ve en los distintos aportes del pensamiento
político, como en la Memoria de 1813 de
Muñoz Tébar, en el Plan de Gobierno
Provisorio de Francisco Javier Ustáriz,
que cimentan la reunión de Venezuela y
Nueva Granada, y en el Bosquejo de la Revolución
en la América Española,de Manuel
Palacio Fajardo.
Acta de la Independencia Nacional por el Congreso
de Chilpancingo 6 de Noviembre 1813
El 6 de noviembre de 1813, en la ciudad de Chilpancingo,
Guerrero, se promulgó el Acta de Independencia
de México. El generalísimo José
María Morelos lo propuso y el Congreso
de Anáhuac, que allí se instaló,
el que hizo la solemne proclamación. El
Congreso de Anáhuac fue instalado el 11
de septiembre en la ciudad de Chilpancingo, elevando
a rango de ciudad con ese motivo habiendo sesionado
hasta el 6 de noviembre, fecha de la promulgación
de la independencia. La asamblea tuvo como inspiración
los "Sentimientos", de Morelos, que
fueron leídos y analizados considerándolos
de gran valor por sus tesis libertarias, administrativas
y patrióticas. En el acta de Chilpancingo,
fechada del 6 noviembre de 1813, establece:
· Queda rota para siempre jamás
y disuelta la independencia del trono español.
· Que la nación ha recobrado el
ejercicio de su soberanía.
Este documento de gran valor para la historia
de México, constituyó un paso firme
en la consolidación en la Independencia
nacional. Firmaron el histórico documento:
Andrés Quintana Roo, Ignacio López
Rayón, Manuel de Herrera, Carlos Marín
Bustamante, Sixto Verduzco, José María
Liceaga y Cornelio Ortiz de Zárate (secretario).
|