Meyer, Lorenzo
"El Norte"
Jueves 20 de Junio de 1996


La nueva información.

Cortina de Nopal.- Hoy una mayor proporción de mexicanos conoce la naturaleza y la práctica de la política mexicana como nunca antes en nuestra historia. Y no es que el viejo sistema político haya dejado de vivir, sino que no tiene fuerza ni condición para mantener bien guardados todos los esqueletos que se han acumulado en sus armarios.

La verdadera "Cortina de Nopal" no fue la que sirvió por muchos años para aislar relativamente al País del resto del mundo, sino la que sembró a su alrededor la clase política para evitar el escrutinio externo. En efecto, al no existir realmente una lucha política abierta entre el Gobierno y la Oposición -por decenios la Oposición misma sólo apareció esporádicamente-, el proceso político real se dio como una pugna interburocrática dentro de Palacio, oculta a la mirada externa.

Las cosas han cambiado algo, pues si bien el espíritu que construyó esa cortina, aún sigue viva, la cortina misma tiene ya enormes huecos que nos permiten ver, como nunca, la naturaleza de los procesos que son la materia prima de la política mexicana. Ese espectáculo resulta deprimente, pero muy útil para mostrar la verdadera naturaleza del poder en México y las razones por las cuales debemos cambiarlo.

Información es poder.- El poder es algo más que información, pero sin ésta ningún poder se puede ejercer a plenitud. Por mucho tiempo en México el conocimiento político relevante estuvo concentrado y guardado en los altos círculos de la clase política. Informar poco y desinformar mucho, era y sigue siendo uno de los instrumentos empleados por quienes han acaparado el poder a través de un partido de Estado. Sin embargo, y pese a todo, las cosas están cambiando. Por un lado, hay una sociedad cada vez más consciente y activa que exige, busca e incluso encuentra ella misma, los datos que necesita. Por otro lado, en su etapa de decadencia la clase política está llena de divisiones internas, y como parte de su feroz lucha intestina, los unos sacan a luz detalles comprometedores sobre los otros para deslegitimarlos. Finalmente, también está la presión del mundo externo, en particular la proveniente de Estados Unidos, que hoy da y exige datos y conocimientos sobre la vida mexicana como no lo hizo en la época de la "Guerra Fría".

La Información Arrancada por la Sociedad.- La forma más interesante y positiva de la nueva información es aquella arrancada por la propia sociedad a "los que mandan". Un ejemplo de lo anterior es la exigencia de una organización no gubernamental -Alianza Cívica (AC)- para que la Presidencia de la República haga público el monto y destino de los recursos presupuestales puestos a su directa disposición. Sólo conociendo qué es exactamente la estructura burocrática de la Presidencia, los recursos públicos que como tal maneja, la declaración de bienes del Presidente y la alta burocracia, así como sus sueldos y sus múltiples y generosas bonificaciones, puede empezar la sociedad mexicana a contar con los instrumentos mínimos necesarios para exigir cuentas e intentar poner límite a la histérica, enorme y dañina discrecionalidad presidencial.

Unicamente hasta que AC interpuso y ganó un amparo en contra de la negativa del Poder Ejecutivo a dar la información que esa organización le pidió desde 1995 fue posible iniciar con bases adecuadas la discusión pública sobre el tema de los recursos de esta rama del poder. Hoy la Presidencia nos dice que el sueldo presidencial es de apenas 59 mil 139.26 pesos.

Que sea como dicen, pero todos sabemos bien que en México lo menos importante para conocer el ingreso real de un Presidente o de un Secretario de Estado es el monto de su sueldo formal, pues se trata de un ingreso simbólico de lo contrario ningún ex-Presidente podría llevar el tren de vida que efectivamente lleva. No, lo que se requiere es que se haga pública y se discuta la lista de todos, absolutamente todos los ingresos del Presidente y sus colaboradores -bonos, aguinaldos, regalos, partidas secretas, etcétera-, así como la declaración patrimonial de esos personajes al inicio y término de su mandato. En cualquier país moderno ése es el caso, pero no en México.

Es igualmente importante conocer el destino pormenorizado de los 31 mil millones de pesos asignados en 1996 al famoso "Ramo 00023" ("Provisiones Salariales y Económicas") que ejerce el Presidente. En él se encuentran tanto el Programa Salarial para los Servidores Públicos -que asciende a la nada despreciable suma de 19 mil millones de pesos- y el 7300" (la "partida secreta") que hoy asciende a 650 millones de pesos y que el Presidente gasta a discreción.

Como bien lo señalara AC, ni siquiera el Presidente de Estados Unidos puede disponer de una partida tan grande para gastos sin comprobación como la que tiene el de México. En suma, hoy tenemos ya algunos de los instrumentos y la voluntad para intentar adentrarnos en los misterios de las cuentas presidenciales, pero esto es apenas el principio, aún falta mucho camino por recorrer antes de poder acotar un Poder Ejecutivo que hasta hoy funciona sin límite efectivo alguno.

El Lavado en Público de la Ropa Sucia Oficial.- La referencia a los ingresos de los "servidores públicos" cercanos al Presidente nos lleva directamente a la rica información que está brotando a raíz de la feroz lucha dentro del círculo de la élite política. Un buen ejemplo son los datos que han salido a la laz sobre las cuentas en el extranjero de Raúl Salinas, otro los que se mencionaron en la entrevista que recientemente hizo Javier Solórzano, de Multivisión, a un expulsado de la clase política: el ex-Subprocurador General de la República, Mário Ruiz Massieu, en Nueva Jersey, Estados Unidos.

En esa entrevista de dos horas, Ruiz Massieu, que debe saber de lo que habla, afirmó: "El sistema regala dinero (a sus altos funcionarios)... Si la Contraloría persigue a los que trae orden expresa de perseguir. Si persiguiera a todos (los que poseen una riqueza que no se explica por sus sueldos), se quedaba acéfalo el Gobierno, empezando desde el Presidente hasta el último director general". A manera de ejemplo, el entrevistado mencionó algunos nombres de funcionarios públicos de nivel medio notables por su tren de vida en un país de pobres: Roberto Ortega Lomelí y Mario Melgar.

En relación al fabuloso mundo de los bonos, regalos y gratificaciones que el Gobierno da a los "funcionarios de primer nivel" -es lo que la clase política se da a sí misma para mantener su cohesión- , el ex-Subprocurador hoy prófugo de la justicia mexicana, puso como ejemplo el caso del ex-Procurador Jorge Carpizo -"una gente honorable" dijo-, que teniendo un sueldo nominal de 12 mil pesos mensuales, recibía un salario cercano a los 39 mil más otra cantidad similar "por ser Procurador" (?), un cheque mensual por 250 millones de viejos pesos -"Yo lo vi, yo se los daba"- que no tenía que comprobar y bonos trimestrales y semestrales por un monto indeterminado ( El Norte, 12 de junio). Es de esta manera como Mario Ruiz Massieu justifica los nueve millones de dólares que un antiguo ayudante suyo, Sergio Stergios, depositó a su nombre en el Texas Commerce Bank. Según Ruiz Massieu, a lo largo de 15 años "de servicio" el Gobierno mexicano le dio esa suma injustificable bajo cualquier punto de vista ético porque, según el declarante, literalmente así se las gasta el sistema político mexicano, que Ruiz Massieu calificó de "mágico" y "amoral".

A veces, el conflicto al interior del círculo del poder lleva a que alguien filtre información, a que la canalice a través de los enemigos del sistema y así maximice su efecto político. Tal pareciera ser el caso, por ejemplo, de los documentos del PRI de Tabasco relacionados con la campaña electoral de 1994, que una madrugada de 1996 recibiera en la capital del País Andrés Manuel López Obrador, el líder de la Oposición perredista en la entidad. Tras exhibir los documentos que mostraban un gasto con fines electorates del partido de Estado por 237 millones de pesos, López Obrador procedió a entregarlos a la Procuraduría General de la Nación y formular una denuncia contra el Gobernador de Tabasco, Roberto Madrazo.

Como sabemos, esa denuncia desencadenó una acción que llevó a que la PGR confirmara que, en efecto, Roberto Madrazo dispuso para su campaña de, al menos 128 millones de pesos, suma que sobrepasa, con mucho, lo estipulado por la Ley. Una vez abiertas las compuertas, la información sigue fluyendo, y hoy se sospecha que parte de ese dinero puede ser producto de un "lavado de dinero" llevado a cabo por el ex-banquero y prófugo de la justicia Carlos Cabal Peniche (El Financiero, 14 de junio).

Pese a lo abrumador de los cargos, el Gobernador Madrazo insiste en no renunciar -después de todo el Presidente Zedillo se comprometió a gobernar con él hasta el año 2000, pero como al sistema en su conjunto, la falta de legitimidad le impedirá funcionar con eficacia.

En suma, cuando se habla de los intereses creados que impiden el tránsito de México a la democracia, se está hablando, literalmente, de cifras enormes y de personajes muy precisos.

La Información Externa.- Finalmente, está la información que proviene del exterior. Hoy esa información es mayor y mucho más crítica que en el pasado, pues el fin de la Guerra Fría hace que las grandes potencias no se sientan ya obligadas a sostener a como dé lugar a autoritarismos como el mexicano, y por ello pueden darse el lujo de ser más objetivas al juzgarlos.

Amnistía International (AI) informa que en 1955 en América Latina, México, al igual que Brasil, Colombia, Perú, Guatemala y Haití, se distinguió por la frecuencia de la tortura, las ejecuciones extrajudiciales y la impunidad de los violadores de los derechos humanos.

Por su parte, los informes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos no desmienten, sino que en buena medida sus informes y recomendaciones avalan lo dicho por AI. Por otro lado, y a raíz del préstamo sin precedentes que Washington le ofreció el año pasado al Gobierno de Ernesto Zedillo, se exigió la publicación periódica de datos económicos que antes el Gobierno mexicano mantenía en secreto, como es la variación del monto de las reservas de divisas.

La prensa internacional, por su parte, se ha vuelto menos complacienté con el Gobierno mexicano. Hace poco, The New York Times (5 de junio) informó con lujo de detalles cómo Raúl Salinas sacó del País, con nombres falsos y la ayuda especializada del Citibank en México, 80 millones de dó1ares que pasaron sin dificultad a Nueva York, Inglaterra, Suiza y a Las Islas Caiman. Por su parte, el semanario Newsweek (17 de junio) hizo saber que una fuente conectada con los cárteles de la droga que parte de ese dinero que Raúl Salinas manejaba a través del Citibank, podía tener su origen en el narcotráfico.

En Suma.- Información es poder, y hoy, por buenas y malas razones, la sociedad mexicana está mejor informada sobre el modus operandi de su élite política. Sin embargo, para que esa información llegue a ser todo lo efectiva que puede ser en la defensa del interés colectivo, falta: a) institucionalizar el flujo de la información, y b) crear las condiciones para traducir el nuevo conocimiento en políticas que pongan fin a la impunidad tradicional.