Arrambide, Jorge
Periódico "EL
NORTE"
Lunes 21 de Octubre de 1996
La visión de México
Es inconcebible que a casi dos años de la actual administración federal los encabezados de las principales noticias sean para las calaveras de Raul, el viaje de la Comandante Ramona al Distrito Federal. y los crímenes del EPR.
Ya estamos a un tercio del sexenio, y aún no hemos podido revertir la tendencia de estas noticias negativas, que ahora recorren el mundo entero ridiculizando a nuestro país y desalentando la inversión extranjera, que tanta falta nos hace.
Además, la sociedad está a punto de perder su capacidad de asombro ante lo que conoce a diario sobre corrupción, narcotráfico, secuestros, crímenes y muchas cosas negativas más.
Tarnbién se encuentra bastante desorientada ante los muy diferentes puntos de vista que se vierten sobre cuestiones vitales. como política económica y cambiaria o la privatización de Ia petroquímica.
Todo esto refleja que aún no contamos con un rumbo preciso y bien definido, y mucho menos concertado a nivel nacional. que marque el camino que debemos seguir para lograr los niveles de desarrollo y bienestar que han alcanzado otros países más avanzados .
Es más, los retos que tenemos enfrente son bastante difíciles. Aunque se niegue insistentemente, sigue la pugna hacia el interior del sistema sobre el tipo de país que debemos ser.
Además, los muy reñidos procesos electorales que tendremos en 1997 con el Congreso nacional, el Distrito Federal y entidades como Nuevo León, así como las elecciones presidenciales del año 2000 nos hacen prever un muy movido, interesante y difícil fin de siglo para México.
Si a esto le añadimos que es indispensable también resolver nuestros más graves problemas, como la pobreza, ineficiencia, corrupción, desigualdad, inseguridad, injusticia y demás lastres que hemos padecido durante décadas, mejor le escribimos una carta a Santa Clos.
Y si esperamos que del Gobierno federal vengan todas las soluciones, entonces sí que estamos muy mal.
Que si falta liderazgo, que si hay titubeo, que dos pasos para adelante y uno para atrás...y, ¿qué hacemos nosotros para resolver los problemas?
Que están haciendo los partidos políticos, las cámaras y demás organismos intermedios, la Iglesia, las universidades y las agrupaciones civiles? ¿No nos estaremos consumiendo en nuestros propios infiernitos; sin aportar nada verdaderamente relevante?
Es más. ¿sabemos a dónde debemos ir?, ¿hasta donde llegar?, ¿tenemos estrategias bien definidas?, ¿estamos coordinados o solo nos limitamos a quejarnos y criticar?.
México tiene muchas fortalezas y un gran porvenir, y la enorme mayoría de los mexicanos son hombres y mujeres buenos, honestos y trabajadores, pero nos falta una visión muy clara y compartida de nuestro futuro.
Hay un problema: durante décadas de centralismo y presidencialismo, se ha estado haciendo lo que el Gobiemo federal ha propuesto.
Además estamos acostumbrados a esperar de él mismo la solución a todos los males que nos aquejan.
Por otra parte, parece que existen varios Méxicos dentro de este hermoso país. Las autoridades federales tienen su propia estrategia, basada en la reducción a toda costa de la inflación: le apuestan a que por este camino lograremos la plena recuperación (antes de que exploten los ciudadanos. o decidan cambiar de dirigentes).
Por otro lado, las grandes empresas exportadoras están logrando muy buenos resultados aumentando sus ventas y, por lo tanto, están centradas en sí mismas, aprovechando esta oportunidad.
En cambio, el resto del País -que es la mayoría- incluidas las empresas de menor tamaño, Ios deudores de la Banca, los asalariados, y los que no tienen trabajo, sigue viéndose en una situación muy precaria
Se requiere de un valiente que encabece la organización de un gran cónclave nacional. bien participativo, para discutir a fondo y tratar de ponernos de acuerdo sobre el México que queremos, definiendo la misión, visión, valores y prioridades del País.
Una vez definidos, se podrían organizar foros especiales por capítulos, como legislación, democracia, crecimiento y empleo, política económica y cambiaria, política fiscal, comercio exterior, desarrollo regional, pequeña y mediana empresa, educación, salud, ecología y desregulación.
Para que nos platicaran sus estrategias podríamos invitar a estos foros a algunos representantes de aquellos países que han logrado éxito económico, con crecimientos cercanos al 10 por ciento anual durante más de 20 años consecutivos, así como a los que representen los mejores niveles en calidad de vida en el mundo.
Además, a lo mejor y hasta saldríamos con un plan de trabajo bien definido y coordinado, dividiendonos las tareas según nuestras fortalezas y especialidades.
Las cámaras, tal vez, decidieran reducir el número de organismos que actualmente existen, con objeto de ser más eficientes, y representar una menor carga económica para sus agremiados.
Hasta podrían decidir formar un solo organismo nacional, bien equilibrado entre centro y provincia, como existe en los países modernos con lo que lograríamos más fácilmente el consenso entre el sector privado.
Posiblemente, la Iglesia, las asociaciones de padres de familia y las universidades decidieran reforzar la difusión de los principios y valores morales, sobre todo con objeto de atenuar el enorme cáncer de la corrupción que amenaza a toda la sociedad.
La Federación, a su vez, podría comprometerse a encabezar un programa intenso de desregulación y eficiencia hacia adentro del aprato burocrático en los, tres niveles de Gobierno para convertirse en una entidad promotora en lugar de estorbadora.
En fin, estos son sólo simples ejemplos de lo que se pudiera lograr. Lo importante es elvorar un documento básico sobre la visión del México que anhelamos, y que pudiera ser el punto de partida para la realización posterior de un plan más elaborado (estamos conscientes de que ya existe el enésimo Plan de Desarrollo, pero esto va más allá).
La urgencia del gran cónclave nacional es incuestionable: solo falta encontrar a ese organismo valiente que se anime a encabezarlo.
¿Será el Consejo Coordinador Empresarial?, ¿el Consejo de Hombres de Negocios?, ¿el grupo industrial de Nuevo León?, ¿el Tecnológico de Monterrey, o algúno otro?
¿Quién se anima? ¿O también para esto es necesario pedir linea al Gobierno?