Son 'flor de un día' matrimonios regios

Gregory Duke
El Norte. Sección Vida

14 de sep del 2005


Son 'flor de un día' matrimonios regios


Especialistas analizan causas de divorcios en parejas jóvenes
Por Gregory Duke
El Norte

Monterrey, México (13 septiembre 2005).- Los invitados esperaban ansiosos la marcha nupcial, las flores lucían hermosas sobre el altar y su mejor amiga le acomodaba el velo apresuradamente. Todo estaba listo para la boda... todo excepto ella.
A sus 24 años, a Elizabeth Garza (nombre ficticio) aún le asaltaba la duda y se preguntaba si debía contraer nupcias.
"Antes de casarme había veces en que pensaba 'al cabo no es algo definitivo', pero luego creía que eran sólo nervios", explica la recién divorciada.
Tres meses después, ella y Josué estaban separados, y a un año de su matrimonio están por concluir los trámites de su divorcio.
Voces expertas indican que este trámite de separación responde a muchas causas de las que destacan tres: el desenamoramiento, los problemas económicos y el cambio de los roles en la pareja.
Cuando se acaba el dinero
En la experiencia de Diana Rodríguez de Ibarra como psicoterapeuta familiar, la razón número uno de divorcios es la falta de dinero: hay muchas expectativas sobre los bienes materiales y entonces vienen muchas insatisfacciones.
Muchas parejas ya no llegan al altar con una mentalidad romántica de casarse "hasta que la muerte los separe", sino más bien con una visión práctica, señala Salvador Hernández.
El ex presidente de la Asociación de Sociólogos en el Estado dice que cada vez son menos los clásicos matrimonios que se sustentaban en el famoso criterio del amor.
"Los padres cometimos el error de sobreproteger a los hijos y no los preparamos para enfrentar problemas con éxito".
Hernández indica que esta tendencia viene de que las generaciones nuevas muchas veces no aprenden a darle el justo significado al dinero y a la más mínima contingencia se desbaratan.
"Son jóvenes emocional y económicamente muy dependientes: obtienen un trabajo gracias al papá, lo pierden y entran en una crisis emocional muy seria que descargan con el o la cónyuge".
Son pocos los matrimonios donde uno de los dos es totalmente solvente para mantener a la pareja estrictamente ligada al hogar.
Incluso, la mujer nuevoleonesa de hoy ya no se queda en casa porque es para ella una exigencia insertarse en la vida laboral.
La mejor preparación y mayor libertad económica de la mujer actual han provocado un cambio en los roles en la pareja.
'¿Quién lava los platos?'
El hombre de hoy es mejor padre de lo que solía ser, pero es peor marido, mientras que con las mujeres modernas pasa lo contrario: se han convertido en mejores esposas, pero no son madres tan dedicadas.
El especialista en educación y en estudios cerebrales en diferencias del género Jesús Amaya Guerra dice que el hombre de hoy se involucra más en cambiar pañales, en llevar a los niños al colegio y en ayudar con el quehacer, pero como esposo toma una actitud pasiva y cede ante la nueva imagen femenina.
"La mujer, dentro de su aspecto biológico, admira a un hombre porque representa mayor estatus de vida y seguridad que ella, y lo puede respetar y admirar, pero ahora ella estudia, trabaja y empieza a tener más estatus que este hombre, mayores capacidades cognitivas y ya no lo admira. Empieza una crisis".
Esto genera un conflicto interno en el varón que no tiene la capacidad de aceptar que ella gane más que él o esté mejor preparada académicamente.
En lugar de compartir el éxito de la mujer y tomarlo como incentivo para él también mejorar y así generar una mejor vida de pareja, el orgullo y la cultura machista lo hacen tomar una actitud intolerante y hasta agresiva.
Además, la mujer le ha perdido miedo al divorcio, pues cuenta con las herramientas necesarias para su independencia.

MITO
La gente aprende de sus errores: un segundo matrimonio tiende a ser más exitoso que el primero.
Realidad
El índice de divorcios es más alto para segundos matrimonios.
MITO
Vivir juntos antes de casarse reduce las posibilidades de divorcio.
Realidad
Existe una relación muy estrecha entre quienes están dispuestos a vivir juntos y aquellos con tendencia a divorciarse.
MITO
Los niños se recuperan con rapidez del divorcio de sus padres.
Realidad
Esos problemas no necesariamente desaparecen e incluso pueden empeorar en la vida adulta.
MITO
Tener un hijo ayuda a prevenir el divorcio.
Realidad
Aunque los hijos estadísticamente sí reducen el riesgo al divorcio, una de las etapas más estresantes del matrimonio es el nacimiento del primogénito.
MITO
Cuando los padres viven en conflicto es mejor para los niños que se divorcien.
Realidad
Sólo aquellos niños en ambientes altamente conflictivos se benefician con el divorcio.
MITO
Los hombres son los que toman la iniciativa de divorciarse.
Realidad
Dos tercios de los divorcios los inicia la mujer.
Fuente:
David Popenoe, sociólogo y especialista en relaciones sociales y de pareja.