Rosaura Barahona

"Volvamos a los Valores"

Periódico El Norte

2 de Abril 2002



"Volvamos a los Valores"

Cada vez que escucho decir: ¡Volvamos a nuestros valores!, mi paciencia amenaza con agotarse.Hasta hace poco esto se oía en conversaciones sociales en donde el rigor conceptual no tiene por qué estar presente. Lo alarmante es que ese discurso se ha filtrado a algunas universidades que deberían ser centros del pensamiento de vanguardia. Mucha gente cree que algunos valores, por el solo hecho de estar ubicados en el ayer, fueron mejores. "¡Volvamos a los valores!", dicen, como si éstos hubieran sido objetos venerados que un día perdimos.El espacio no da para una reflexión profunda sobre el tema, pero sí para una invitación sincera: volvamos a los antiguos valores. Pero hagamos, cada uno, lo que nos corresponde. Los valores no los cambiaron los otros, los cambiamos y los continuamos cambiando usted y yo. Las actitudes desarrolladas en y por una sociedad determinada reflejan sus valores. Esas actitudes están vinculadas a lo que sucede dentro de una sociedad, de modo que sus integrantes son educados para aceptarlas o rechazarlas.¿Cómo volver a los valores del pasado? Hay muchas maneras de lograrlo, le diré algunas:

1. Excluya de su lista de amistades a todos los no católicos, que deben avergonzarse de estar en doctrinas erróneas.
2. Que homosexuales y lesbianas vuelvan al clóset de la ignominia.
3. Señale a quien se haya divorciado.
4. Que los religiosos sólo puedan usar sotana y hábito.
5. Duerma con la puerta de su casa abierta.
6. Que las cantantes, canten; los pintores, pinten y los actores, actúen.
7. Que los deportes dejen de ser un negocio y vuelvan a ser una actividad sana, formativa y ejemplar.
8. Eche a la basura las computadoras, el email, las videocaseteras, los CDs, el fax, el celular, el beeper, la tele y la antena parabólica.
9. Tenga, por lo menos, de ocho o diez hijos.
10. Venda todos los carros que hay en casa, excepto uno (sin aire acondicionado), que será el familiar.
11. Que los señores laven ese carro familiar ellos mismos y que lo cambien sólo cada cinco o diez años. Déjelo abierto y estacionado en cualquier sitio.
12. Que los señores regresen del trabajo a las 5:30 PM y salgan a dar la vuelta con la familia para comerse un cono.
13. Que trabajen de lunes a viernes para dedicar el fin de semana a sus hijos y a su esposa, sin llevar trabajo a casa y sin ser llamados para juntas urgentes.
14. Que al irse a trabajar carguen con sus hijos, como los campesinos, para que amen y aprendan el oficio que heredarán de su padre.
15. Que las empresas sean locales, no globales, para que los señores no viajen tanto.
16. Que ningún joven tenga carro ni en prepa, ni en carrera. Que se muevan de aventón, en camión o en Metro.
17. Que las empresas contraten a todos sus empleados de tiempo completo y con prestaciones.
18. Que todos los egresados de las universidades, al graduarse, reciban entre 10 y 20 ofertas de trabajo excelentes, de donde escoger.
19. Que el primer salario les alcance para casarse y vivir.
20. Que los hijos salgan sólo los fines de semana y regresen, a más tardar, a las 12 AM.
21. Que vuelvan las serenatas a la Plaza Zaragoza y se acaben a las 10 PM.
22. Rómpale la boca al hijo/a que pesque fumando o bebiendo.
23. Nalguee a cualquier niño que no haga lo que usted ordene.
24. Que la SEP abra colegios para niños y para niñas. Que a los niños les enseñen de todo; a las niñas, a bordar, tejer, cocinar, recibir, poner una mesa y callar.
25. Prepare a sus hijas para casarse o ser solteronas. No las deje pensar. Prohíbales estudiar; si insisten, que no pasen de comercio, ¿para qué, si las van a mantener?
26. Que todas las mujeres renuncien a sus trabajos, incluidos el de sirvientas, enfermeras, meseras, afanadoras, peluqueras, maestras, cantantes, políticas; a todos, excepto el de amas de casa, mamás y esposas sumisas y abnegadas.
27. Elimine los excesos consumistas. Deje para cada miembro de la familia, un vestido/traje (no de marca) para salir, otro para bodas y funerales y dos o tres prendas para el diario. Tres pares de zapatos, una botellita de loción. Si es mujer, no use pantalones ni shorts; menos se pinte el pelo. Si es casada, no use ropa juvenil, ni haga ejercicio.
28. Las piñatas de sus hijos, hágalas en su casa. Ofrezca, nada más, una rebanada de pastel y un refresco. No compre un vestido caro al festejado; lo dejará en un santiamén.
29. Lave la ropa a mano (no las sirvientas); cocine todo como debe ser: tortillas a mano, leche recién ordeñada, mantequilla hecha en casa.
30. Las bodas volverán a ser celebraciones agradables y no manifestaciones de poder y ostentación.
La lista no es exhaustiva. Complétela usted. Luego respetaremos todo y recuperaremos los valores perdidos. ¿Cuántos se anotan?rosaurab@infosel.net.mx