Reitera Segob laicidad

Guadalupe Irízar




EL NORTE/México

MEXICO.- El Secretario de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa afirmó ayer que el País no es producto de la improvisación ni del azar histórico y reiteró que los principios en los que el Gobierno basa su política religiosa son la laicidad del Estado y la separación entre éste y las iglesias.

En el marco de una cena ofrecida a los sacerdotes, obispos y cardenales participantes en el Tercer Encuentro Internacional de Sacerdotes, Labastida Ochoa dijo que los principios de la vida colectiva de los mexicanos son la soberanía, la libertad, la naturaleza republicana y representativa de la democracia, así como el federalismo y los derechos sociales.

México, dijo el Secretario, es un país crecientemente plural y el convencimiento de esa pluralidad refuerza la vida democrática de los mexicanos.

La cena tuvo lugar en el Patio de los Cañones del Castillo de Chapultepec, y estuvo encabezada por el Cardenal Darío Castrillón Hoyos, Prefecto de la Congregación para el Clero de la Santa Sede; el Nuncio apostólico en México, Justo Mullor; el Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Luis Morales Reyes, y los Cardenales Ernesto Corripio, Norberto Rivera y Juan Sandoval Iñiguez.

Entre los participantes a la cena estuvieron también los arzobispos de Nueva York, Managua, Río de Janeiro, Boston, Lima y Palermo, entre otros.

Al término del encuentro privado, el Cardenal Norberto Rivera comentó a la prensa que "todos los obispos y cardenales se sintieron agradecidos profundamente con el Gobierno de México y con el Secretario por esta deferencia".

Dijo que la invitación del Gobierno a los participantes del Encuentro Internacional, que tiene como sede la Ciudad de México, es una atención que expresa los sentimientos del pueblo mexicano hacia los visitantes.

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Primera Página

Sugieren prudencia en mediación

Señala Cardenal riesgos de la intervención de la Iglesia en solución de conflictos

Marcela Turati y José Gerardo Mejía

EL NORTE/México

MEXICO.- El prefecto de la Congregación para el Clero, Darío Castrellón Hoyos, manifestó ayer que la Iglesia debe ser prudente frente a las mediaciones de conflictos porque, a la larga, éstos pueden perjudicar a las personas a las que se quiere ayudar o desembocar en la violencia.

"Es muy difícil el manejo del tema violencia y cualquier cosa que puede ser para un buen fin puede desembocar en la muerte de gente golpeada por la pobreza, por la miseria, por la segregación social", dijo Castrellón Hoyos, entrevistado durante el Tercer Encuentro Internacional de Sacerdotes.

El cardenal comisionado por el Vaticano para organizar el Encuentro dijo que la Iglesia ha tenido algunas experiencias en las que sacerdotes de países latinoamericanos se involucraron en la resolución de conflictos y que, a raíz de los resultados, ha buscado mantener la prudencia.

Señaló que, a pesar de la cercanía que la Iglesia ha tenido con los pobres, algunas veces con su buena intención le puede hacer daño y acarrear un problema mayor, "y eso ha pasado mil veces".

"La Iglesia quiere una búsqueda, pero una búsqueda dentro de sus propias categorías (...) Normalmente cuando las soluciones suponen un actor político es problema de los seglares y la iglesia da la iluminación desde el punto de vista moral y de los principios", expuso el cardenal colombiano.

Debe Iglesia mediar en casos extremos

Advierte Cardenal de Nicaragua que para haber una mediación deben estar de acuerdo las dos partes en conflicto

José Gerardo Mejía

EL NORTE/México

MEXICO.- El Cardenal de Nicaragua, Miguel Ovando y Bravo afirmó ayer que frente a conflictos sociales o políticos la Iglesia Católica debe asumir un papel de mediación sólo en casos extremos, porque al final de dichos procesos siempre queda "criticada y salpicada", pero aclaró que cualquier miembro del clero debe estar alejado de cualquier posición partidista.

"Yo diría que los otros cardenales y obispos no podemos convenir que militemos en política partidista. La política puede tomarse en sentido amplio y estricto. En sentido amplio es buscar el bien de la colectividad y el bien común y estricto es militar en un partido determinado muchas veces con la idea de conquistar el poder".

En conferencia de prensa, Ovando subrayó que para haber una mediación de la jerarquía Católica deben de estar de acuerdo las dos partes para poder lograr pactos por consenso y ejemplificó que una situación extrema fue cuando la Iglesia católica decidió intervenir en el conflicto armado de su país al contabilizar unos 50 mil muertos, miles de heridos y varios años de enfrentamientos.

"En estos procesos, la Iglesia casi siempre queda criticada y salpicada. Puede ser que cuando uno trata de hacer el papel de profeta va a tener sus problemas y hay gentes que interpretan mal. Inmediatamente hay una prensa que sataniza y otra que se pone de parte del defendido".

"En ese sentido, el mediador trata de ser imparcial, de buscar la paz, evitar el derramamiento de sangre, traer la concordia al país y, en ese sentido, creo que la mediación no puede ser tan cuestionada", expresó.

Ovando y Bravo habló en la Basílica de Guadalupe, donde participó en los trabajos del III Encuentro Internacional de Sacerdotes en la que recordó los trabajos de mediación que realizó durante los enfrentamientos de la guerrilla sandinista, frente al régimen de Antonio Somoza y, posteriormente, durante el régimen de Violeta viuda de Chamorro, cuando un guerrillero nicaragüense "tomó" la embajada de su país en Costa Rica.

"Hemos mediado en tiempos del sandinismo y del Gobierno; la primera vez fue cuando un grupo de guerrilleros atrajo a unas 40 personalidades a una casa. Ahí, hicimos mediación. Lo mismo hicimos cuando un grupo de guerrilleros dejó como rehenes a senadores y diputados nicaragüenses y trasladamos a una parte de ellos a Panamá".

Recordó que los obispos de México, a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano, hicieron en abril pasado una declaración en el sentido de convertirse en el instrumento de paz y unión en Chiapas, más no de rivalidad, lo que consideró como una forma de evitar que la evangelización sólo reciba una barnizada, sino para humanizar más a la población latinoamericana.

Descartan teología violenta

 

Marcela Turati

EL NORTE/México

MEXICO.- Cuestionado acerca del papel que jugó la teología de la liberación en el conflicto armado en Chiapas, el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), Oscar Andrés Rodríguez Madariaga, negó que exista alguna teología que incite a la violencia y dijo que quien afirma lo contrario está equivocado.

"Hay una teología de la liberación oficial de la Iglesia, y es una de la que el Papa ha dicho que no sólo es útil sino necesaria (...), en ninguno de los documentos se va a encontrar que la revolución armada es parte de una teología. Esas son interpretaciones equivocadas", aseguró el Arzobispo de Tegucigalpa, que se encuentra en México para participar en el Tercer Encuentro Internacional de Sacerdotes.

Aunque en la conferencia de prensa evitó hablar sobre las acusaciones contra el Obispo Samuel Ruiz, de propiciar con su doctrina la violencia en Chiapas, Rodríguez Madariaga dijo que se debía de analizar todo el contexto en el que se sitúa el conflicto, en lugar de culpar a una sola persona.

Dijo que la causa del empobrecimiento de los países latinoamericanos, incluido México, es que desde hace varios años han llegado al poder grupos políticos que sólo piensan en enriquecerse desmesuradamente.


El Mundo y la Iglesia

 

III Encuentro Internacional de Sacerdotes

 

 

Participantes en el III Encuentro Internacional de Sacerdotes expresaron su opinión sobre temas que afectan a la sociedad, tanto de México como de otros países.

Mediación

El Cardenal de Nicaragua, Miguel Obando, dijo que en conflictos sociales o políticos la Iglesia debe mediar sólo en casos extremos porque al final queda "criticada y salpicada".

Economía

Onésimo Cepeda, vocero del Episcopado Mexicano, ante el nuevo recorte presupuestal, urgió al Gobierno realizar un plan que reactive la economía, porque el ajuste hará insostenible la vida de millones de mexicanos.

Aborto

"El pecado más grande del mundo es el aborto porque atenta contra la vida del ser humano", dijo el Arzobispo Bernard Francis Law, de Boston, expresando la opinión de los participantes en el encuentro.

Pobreza y violencia

El empobrecimiento de América Latina se debe a que han llegado al poder grupos políticos que sólo piensan en enriquecerse y favorecer a grupos privilegiados, afirmó el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano, Oscar Andrés Rodríguez.

Hay una teología de la liberación oficial de la Iglesia que no sólo es útil sino necesaria (...) en ninguno de los documentos se va a encontrar que la revolución armada es parte de una teología.

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