LAS CASAS DE MONEDA  ESPAÑOLAS EN AMÉRICA DEL SUR

 

IV.- El final del poder español en Sud América

 

Monedas y billetes del estado de Cartagena de Indias

 

 

         Una de las primeras medidas adoptadas por Cartagena luego de su independencia el 11 de noviembre de 1811 fue la de procurarse el circulante necesario para reactivar su vida económica, que, además de los rigores de la vida tenía que sufrir la reducción de las actividades de su puerto por la limitación de las importaciones y exportaciones causadas por el corte de el tráfico con el interior.

 

         Ya en 1811 la Junta Patriótica de Cartagena ordenó la acuñación de monedas de necesidad de medio real y dos reales.  Estas piezas, ante la falta de otros metales fueron hechas de cobre.  El numismático Fernando Barriga del diestro comenta sobre el material utilizado:

 

"La solución estaba en los depósitos de la marina, en ellos había alguna existencia de planchuelas de cobre de las que se usaban  para proteger los cascos debajo de la línea de flotación.  La solución era esa, por lo menos en un principio, de ahí el tipo de material que se utilizó, un cobre 'agrio' cuya calidad se acusa en los ejemplares que se conocen." [1]

 

         Ambos valores son de factura muy tosca pero, como generalmente pasa con estas piezas obsidionales, muy atractiva.  En los anversos se ve el escudo recién adoptado por el nuevo estado y que según se describe en la Gaceta de Cartagena del 16 de julio de 1812 es como sigue:

 

"Una india sentada a la sombra de una palma de coco con un carcaj a la espalda, y en la mano derecha una granada abierta, cuyos granos pica un turpial; y en la izquierda, una cadena destrizada." [2]

 

         La acuñación fue parte de la solución dada a la escasez de numerario, y así, mientras que el medio real y los dos reales se fabricaron en cobre la unidad se emitió en papel. Esta solución, usada durante la revolución francesa con nefastas consecuencias para la economía y con mejor resultado en los años de la independencia de los Estados Unidos, no consiguió sus objetivos.  La gente, acostumbrada a la moneda de buena ley recibió con dificultad las de cobre pero rechazos la de papel.


         Una ley del 23 de marzo de 1812 autorizó al gobierno de Cartagena a emitir hasta trescientos mil pesos fuertes en billetes de un real, y en la Constitución del Estado de Cartagena de Indias fechada el 14 de junio siguiente se garantizaba la emisión de billetes.

 

         Si bien algunos patriotas con educación entendieron la importancia de la medida, la mayoría de los ciudadanos no estaban dispuestos a recibir el papel e incluso se produjeron deserciones en el ejército por esta causa al punto que las autoridades tuvieron que suspender los pagos a los soldados en esa especie.  Posteriormente fue necesario se procedió a redimir los billetes entregando a los propietarios de los papeles recogidos, y de acuerdo a una ley del 2 de abril de 1813 un pago de 5%  correspondiente a intereses devengados.

 

         Mientras que las monedas se siguieron acuñando hasta 1815, los billetes fueron de corta vida y el volumen de la emisión no se ha podido conocer hasta hoy. [3] 

  

 

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[1].- Barriga del Diestro, Fernando.  Los primeros billetes y monedas de la época de la independencia. "Boletín Numismático" de "Numismáticos Colombianos".  Año 12, N° 32. Bogotá, 1981. p.36.

[2].- Ibid.

[3].- Ibid. p. 8.